Entradas populares

lunes, 27 de marzo de 2023

El boomerang en campaña electoral

Las acciones contra Mulet han supuesto un boomerang antes del inicio oficial de la campaña, y generado más ruido del que pretendían silenciar

Las reiteradas denuncias contra Edmond Mulet, candidato presidencial del partido CABAL, no han pasado desapercibidas, más bien, han generado un cierto escándalo político-social, cobardemente callado por muchos de “nuestros futuros salvadores patrios”. El partido osó criticar la persecución a periodistas, denunciarlo ante la Sociedad Interamericana de Prensa y presentar un memoria en el Ministerio Público, y surgieron las acusaciones.

Es preciso señalar que CABAL ha sido EL UNICO partido que ha emprendido acciones directas en favor de los periodistas señalados e investigados, a pesar de “la indignación” que muchos han dicho tener. El resto de los partidos y su liderazgos han callado o se ha pronunciado tímidamente en redes, con esa todopoderosa excusa de “evitar campaña anticipada”. Sin embargo, a partir de esta semana escuchará gritar a todos ellos cómo piensan salvar el país y lo que harán por usted y su fututo, sin advertir que cuando de verdad tuvieron que dar la cara prefirieron refugiarse en el cómodo silencio del miedo.

Las acciones contra Mulet han supuesto un boomerang antes del inicio oficial de la campaña, y generado más ruido del que pretendían silenciar, lo que reposicionará seguramente al alza al candidato. Quienes lo desean fuera de la pugna -que por la falta de acción parecen ser todos los contrincantes-se han convertido en sus impulsores, y el resto de los veinte y pico de candidatos han demostrado pertenecer al grupo de pusilánimes dócilmente adaptados al podrido sistema político. Ninguno, además, ha salido a defender principios y valores tal y como debería ser -vea al respecto la serie de HBO: John Adams-, sino que han preferido la asustadiza afonía y mascullar en el entorno próximo, antes de exponer directamente lo que dicen pensar, pero que ellos mismos niegan con su inacción ¡No, no quiero políticos asustadizos antes de tomar el poder, luego solo queda que sean peores!

Hubiese esperado, ahora que muchos dicen rasgarse las vestiduras, un pronunciamiento de la mayoría de los partidos -o al menos de ciertos candidatos- que apostase por la libertad de opinión, pero con acciones contundentes y dando la cara y no escondidos detrás de Twitter, TikTok, Instagram o espacios similares. Que ese inexistente comunicado público fuese firmado y publicado en medios, y que expusiera el nombre y los apellidos del quienes pretenden dirigir el país. Sin embargo, han demostrado tener pánico a un grupito de desequilibrados emocionales a quienes ceden espacios por su cobardía. 

Esto no es la lucha contra un candidato o frente a una determinada acción, sino la forma de tomar un país desde las sombras por golpistas aficionados, a quienes se les otorgan espacios sin resistencia ¿Quiénes son?, pues como dicen los novelistas de misterio: follow the money, aunque en esta ocasión deba cambiarlo por: quien sale beneficiado en el proceso electoral.

En fin, tenemos el gobierno al que nos parecemos, y por tanto nos merecemos. Dejamos que las cosas pasen y nos enroscamos en nuestra comodidad de ciudadanos indignados reclamadores de derechos, pero huidizos de las responsabilidades inherentes, y así nos va. Somos reflejo de nuestra propia cobardía, y los hechos lo demuestran diariamente. Muchos candidatos mediocres -y otros delincuentes que es peor- a quienes los votantes irán a escuchar promesas que dejan de cumplir antes de hacer, mientras disfrutan del almuerzo que pagarán caro en los siguientes años o usan la gorra que esconderán por tiempo para que nos sepan que los eligieron.

En todo caso, ya sabe -aunque no se lo termine de creer- que su voto es quien elige a las autoridades, y nadie más, no venga luego con quejas o cuentos.

lunes, 20 de marzo de 2023

Adoptado por UNE, condenado por USA

Fue en ese momento cuando el “hijo prodigo” de los verdes vio la oportunidad de representar a una socialdemocracia huérfana

Por los aspavientos y sacudida de polvo que algunos hacen, pareciera que Baldizón surgió por generación espontánea, floreció en primavera o llegó, como los zompopos, al llamado de las lluvias. No advierten -o intencionalmente ignoran- el momento político de su apogeo y las personas que lo encumbraron, promovieron y ayudaron en momentos críticos, algo que vergonzosamente esconden bajo la alfombra. 

Manuel Baldizón llegó al Congreso de la mano del PAN (2003), pero rápidamente tránsfugo hacia la UNE. En 2007 fue electo diputado por dicho partido, y en 2010 fundó LIDER, poco antes de que Sandra Torres se divorciara de Colom y, con fraude de ley, intentará llega a la presidencia de la república, aunque le fue impedido y provocó el rechazo ciudadano que todavía mantiene. Fue en ese momento cuando el “hijo prodigo” de los verdes vio la oportunidad de representar a una socialdemocracia huérfana, y en 2011 optó a la presidencia de la república. Superado por Pérez Molina, obtuvo 14 diputados, aunque fue la UNE, con 48 legisladores, la que se disputó y transó con el PP, el Congreso, el poder municipal y los variados negocios turbios.

En 2015, el panorama era diferente. Las encuestas otorgaban a Baldizón una holgada victoria muy por encima de su competidora -Sandra Torres- y un tercero en lid, variable según el momento. El hijo putativo agarraba el volante del carro mientras la UNE perdía fuerza, lo que no fue aceptado por las ambiciones y compromisos de Torres, ni mucho menos por el poder político territorial que ostentaba. Así que sorpresivamente fue relegado y pasaron a la siguiente vuelta la segunda y el tercero en intención de voto, y Manuel sufrió una estrepitosa derrota de la que aún no se ha recuperado emocional, judicial ni políticamente.  Después de aquella forzada catarsis -y de algunos días con el psiquiatra-, ocurrieron cosas inimaginables meses atrás: salió del país, hizo negocios en Dominicana y fue capturado en Estados Unidos, donde más tarde arrestaron también a Mario Estrada y González Mayorga, financista de la UNE. 

El Congreso quedó encabezado por LIDER, aunque el partido sintió la orfandad de un delincuente confeso y condenado. Así que la UNE consolidó nuevamente el poder legislativo -recuerden los presidentes del Congreso de entonces- y Sandra Torres retomó el control que su paisano petenero -apapachado años atrás- pretendió arrebatarle, aunque terminó con sus huesos en una prisión federal norteamericana. Era momento de seguir con la pugna electoral, pero sin adversarios díscolos en las papeletas.

En la primera vuelta de las elecciones de 2019 -con Baldizón políticamente decapitado- Sandra Torres se ufanaba de ser dueña y señora, mientras se pavoneaba con encuestas que reflejaban alta intención de voto ¡Alea iacta est que dijera Julio Cesar! Sin embargo, el karma que nunca falla hizo que en segunda vuelta Giammattei, con apenas 600,000 votos en la primera, captara 1,3 millones, mientras ella apenas incrementó 250,000. La candidata Torres sufrió una estrepitosa derrota similar a la de Manuel años atrás. 

Varios análisis han querido buscar más culpables que ellos mismos y más causas que la voluntad del votante de rechazarlos. Baldizón surgió en aquel espacio que quedó vació consecuencia de la insaciable ambición de Sandra Torres, y los dos se destruyeron para bien del país y júbilo electoral. Ahora aparecen de nuevo, físicamente reconstruidos, pero política y judicialmente desgastados, y con la fama que les precede. Ninguno llegará lejos porque sus estructuras partidarias están desmoronadas, de ahí el caos político nacional. Y es que el tiempo acomoda todo en su sitio. 

Requiescat in pace ambos. Sin ellos, la corrompida política nacional, está ligeramente mejor.

lunes, 13 de marzo de 2023

Los jinetes de la Apocalipsis

Una especie de oligarquía bananera que pretende tomar el poder, a través de la venta de curules, y arrodilla al país ante el crimen organizado


Puedo entender el argumento del Tribunal Supremo Electoral sobre que no sea impedimento haber sido condenado fuera de Guatemala para ser candidato político aquí. Desechado lo anterior, como criterio para participar en procesos electorales, la constitución indica que “no se atenderá más que a razones fundadas en méritos de capacidad, idoneidad y honradez”.  La idoneidad consiste en ser “adecuado y apropiado para algo”, tema debatible, al igual que la capacidad. Sin embargo, ser honrado se define como “rectitud de ánimo, integridad en el obrar”, y creo que eso está más claro y es aplicable a muchos candidatos.

Baldizón, Portillo y Jimmy Morales, no reúnen -independientemente de las condenas que tuvieron u otras circunstancias- la calidad de honradez que determina la constitución, y el TSE lo sabe. Los dos primeros admitieron delitos de lavado de dinero en Estados Unidos, y fueron condenados por ello. Aunque la sentencia no sea tenida en cuenta, hay que valorar la aceptación voluntaria de declararse criminales y culpables de los hechos. Es decir, de no ser íntegros en su obrar, por lo que el criterio de honradez no aplica. Respecto de Jimmy Morales, recordemos los millones aparecidos durante su gobierno en maletas en el interior de una casa, como posible cobro de coimas en uno de sus ministerios; el incendio en el Hogar Seguro en el que fallecieron más de cuarenta niñas; la estafa del libramiento de Chimaltenango, o aquella ONG promovida por la cubana que fichó a muchos de su gabinete -y a él mismo- con el objetivo de protegerse diplomáticamente, pero también para hacer negocios oscuros. A Jimmy, quien juramentó su cargo de diputado al PALACEN “versión Drácula” -a medianoche y escondido- no ha habido tiempo siquiera para investigarlo. La falta de “integridad en el obrar” -y en el caso Morales también la incapacidad- es más que evidente en esos jinetes de la Apocalipsis. 

Para estas elecciones, los tres han hecho lo mismo: promover partidos personales en los que dos de ellos incluyen, además, a sus hijos -inexpertos e incapaces para el cargo que pretenden- y el de Zacapa a “sus mujeres”. Una especie de oligarquía bananera que pretende tomar el poder a través de la venta de curules, y arrodilla al país ante el crimen organizado. No estamos hablando de delitos menores ni de errores o equivocaciones presidenciales en políticas públicas, se trata de comportamientos dolosos continuados del crimen organizado -el narcotráfico siempre detrás- en el que hay robos de fondos públicos y lavado de dinero procedente de graves delitos. 

Es necesario que el ciudadano tome conciencia de la importancia de su voto en este proceso electoral, quizá el más crítico de la democracia moderna guatemalteca. Hay que decir “no” a esos patricios, a sus hermanos, hijos, mujeres, y al resto de mafiosos asociados a sus formaciones políticas, independientemente de lo que diga el TSE o confirmen -si es que ocurre- tribunales superiores. La democracia está en peligro y el voto irresponsable es el único que puede colocar a esos impresentables en puestos de dirección. Una razón más para meditarlo seriamente e incluso para votar nulo, salvo que tenga claro su candidato o sea un tremendo irresponsable y cómplice de los resultados. 

Es momento también de sacar de la legislación el antejuicio que permite que algunos se digan inocentes porque la ley impide que se les investiguen de los muchos delitos de que son acusados, y normar mejor las condiciones que deben de cumplir los futuros candidatos, para evitar discusiones vacías.

Ahora más que nunca su voto tiene el valor decisivo que siempre reclamó, pero debe ejercerlo con sabiduría y responsabilidad.


lunes, 6 de marzo de 2023

Lo que en verdad interesa y preocupa

Difícilmente se arreglarán problemas que no son reclamo social porque carecen de rentabilidad política 


Me llegó recientemente una encuesta, de esas que dicen que “es la última”, y refleja cosas interesantes. Algunos puntajes de candidatos suben y bajan a criterio de quienes hacen los sondeos o los contratan, aunque siempre hay servicios decentes que presentan la realidad numérica. Sin embargo, no quiero destacar eso, sino los problemas que dicen tener os ciudadanos y que desean que los políticos “solucionen”.

En esa última que cayó en mis manos el pasado fin de semana, destacan como problemas principales -igual en todas las que he visto- la corrupción, el desempleo, la delincuencia, la pobreza o la economía familiar, variando un poco el orden según el momento. La desnutrición infantil y la educación, ni siquiera aparecen ¿Qué lectura tiene eso? Supongo que muchas, pero hay un par de ellas en las que el acuerdo es más unánime. Una, que los problemas de otros no nos afectan como sociedad, salvo que nos los recuerden, porque de lo contrario cada uno enarbola su preocupación, que es la que manifiesta. Dos, que difícilmente se arreglarán problemas que no son reclamo social porque carecen de rentabilidad política y, consecuentemente, no se traducen en políticas públicas al no generar beneficios partidarios.

Al menos, esas razones, sostienen la falta de preocupación político-social por personas que mueren de hambre o crecen con deficiencias, y por otras que reciben mala educación o sencillamente permanecen analfabetas. El combo de las dos genera individuos con enormes dificultades para desarrollarse, conseguir un trabajo cualificado y bien pagado o prosperar, incluso mínimamente. 

Esa dejadez sobre temas importantes corrobora, igualmente, dos argumentos que suelen no ser muy aceptados por estatistas acérrimos. El primero se refiere a la acción humana -Mises-, y certifica el punto de que el ciudadano -independientemente de su origen y condición- se preocupa fundamentalmente -cuando no de forma exclusiva- por su situación personal, y hasta que no la satisface no piensa en los demás, algo que Maslow también señaló de otra forma. El segundo, aplica el principio anterior desde otro ángulo y evidencia que el político atiende preferentemente temas que le son rentables y urgentes, aunque no sean importantes o trascendentes. La desnutrición y el analfabetismo no son temas populares ni atraen multitud de votantes, luego tienen pocas posibilidades de obtener aprobación política, porque al ser baja la relación costo-beneficio, la rentabilidad es muy poca.

Por eso la iniciativa privada o personas con gran capacidad económica y valores muy determinados son quienes suelen promover campañas contra esas carencias que impiden el desarrollo o, a través de sus fundaciones, financian y adquirieren compromisos en pro de la nutrición o la educación. Se podría entender muy sencillo si se dejara a un lado eso de que el político busca el bien común, y se comprendiera que realmente persigue su propio bien, el de sus afines y alcanzar el poder, y no siempre para fines nobles siquiera.

No comprender algo tan simple, que además está en la esencia del ser humano, conduce a dejar de lado problemas importantes en beneficio de los urgentes: pavimentar calles o carreteras, regalar bolsas de comida que apenas satisfacen un día o prometer subvenciones después de cobrar más impuestos de los que supuestamente le devolverán.

Estamos en puertas electorales y las encuestas y sondeos no nos muestran esa cruda realidad de la que escapamos a menudo. Es un excelente momento para reflexionar antes de responder, para cumplir con las obligaciones previo a exigir derechos, y a comprometerse con el país antes de apostar por intereses particulares que no son prioridad para todos.