Hay un movimiento social enérgico contra la famosa ley que el Estado de Arizona ha promulgado contra los migrantes y la criminalización de estos. De entrada, no estoy de acuerdo con limitar la migración ni mucho menos con tomar medidas que la criminalicen. Dejando claro este punto, evidenciemos toda una hipocresía política no por parte de los USA -si algo tienen es que suelen ser claros y contundente- sino más bien por ciertos gobiernos, ONG,s y grupos sociales de países que se sienten afectados por aquella ley.
La constitución mexicana, el país que más reclama a USA por ser el que más migrante tiene en su territorio, tiene un art. 11 que se refiere a “los extranjeros perniciosos residentes en el país”; otro, el 27, que posibilita a la Secretaría de Relaciones conceder permiso de compra de ciertos bienes a extranjeros, siempre que convenga”; un 32 que dice: “Los mexicanos serán preferidos a los extranjeros en igualdad de circunstancias, para toda clase de concesiones y para todos los empleos, cargos o comisiones en que no sea indispensable la calidad de ciudadano”. Tampoco podrán los extranjeros servir en el Ejército o en las fuerzas de policía; el 33 es un poco más contundente: “el Ejecutivo de la Unión tendrá la facultad exclusiva de hacer abandonar el territorio nacional, inmediatamente y sin necesidad de juicio previo, a todo extranjero cuya permanencia juzgue conveniente”. Además, los extranjeros no podrán de ninguna manera inmiscuirse en los asuntos políticos del país. La guatemalteca no es menos. Diferencia entre ciudadanos de origen y naturalizados, teniendo estos últimos menos derechos, aunque las mismas obligaciones. Prefiere a los trabajadores guatemaltecos en lugar de los extranjeros en igualdad de condiciones (102-n) o requiere autorización del Ejecutivo para adquirir propiedades o inmuebles en ciertos lugares (122). La “progresista” de Costa Rica tiene un título particular para los extranjeros, a quienes impide intervenir en los asuntos políticos del país (título III) o no permite que sean dirigentes sindicales o tengan autoridad alguna dentro de esas organizaciones. Finalmente, la de El Salvador impide también que los extranjeros participen, directa o indirectamente, en la política interna del país, bajo pena de perder el derecho de residencia (97), sujetándolos a una ley especial en materia de adquisiciones de ciertos bienes (100 y 109).
Muchos países que hacen ruido contra aquella ley norteamericana tienen en sus legislaciones impedimentos mayores o iguales que los que el Estado de Arizona quiere implementar. Sin embargo no hay crítica interna que los haga desaparecer. ¿Quiénes dirigen los sindicatos de migrantes en USA sino extranjeros? ¿Quienes intervienen en la política nacional norteamericana, sino extranjeros? ¿Qué importante composición tienen los ejércitos USA sino extranjeros? ¿Quién es Gobernador de California sino un extranjero? ¿Podría ocurrir todo aquello en países latinos? Señalamos el error en el vecino del norte sin ver el desastre que tenemos en nuestra propia casa. Ellos, al menos, son autocríticos y capaces de aceptar la inconformidad nacional y extranjera ¿podríamos nosotros hacerlo? Otra vez la doble moral, aunque en esta ocasión no es achacable a los gringos, resulta que nosotros ya hemos aprendido lo que es la hipocresía política y cómo manejar la opinión pública con lamentos, sollozos, alusiones a los derechos humanos y otras pamplinas similares. Pobres, miserables y migrantes, pero no estúpidos ¡Listos que somos los latinos!
Este es un blog personal donde se editan las columnas de opinion (y otras) que semanalmente publico en el diario PRENSA LIBRE de Guatemala. La idea es generar un espacio de debate y opinión con los lectores, de forma que la libertad de expresión sea en doble sentido.
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martes, 25 de mayo de 2010
lunes, 17 de mayo de 2010
Honorabili…,¿qué?
El pasado proceso de elección de magistrados a la CSJ se empantanó por lo mismo que ahora se atasca la designación del Fiscal General: la honorabilidad de los candidatos. Aunque hay una sentencia reciente de la CC que contiene algunos lineamientos para delimitar el concepto de honorabilidad, éste no deja de ser una percepción, una sensación y por tanto subjetivo y propio de cada persona. Ello implica que cada quien tiene su particular criterio, independiente y no necesariamente coincidente con el de otro. Hay valores universales asociados al Derecho Natural que nos hacen rechazar por igual el asesinato, el robo, la violación, la agresión, etc., pero también hay otros relacionados con la religión, la cultura o las experiencias propias que nos hacen percibir de distinta forma situaciones personales y sociales: el divorcio, la forma de vestir, las preferencias sexuales, etc. La mayoría de las Constituciones occidentales han evitado incluir el tema del honor, los tribunales de honor (España los prohíbe) o la honorabilidad sustituyéndolo por el profesionalismo y los méritos, con alguna discusión sobre el prestigio del candidato pero enmarcada en el proceso selectivo y no ordenada por la Carta Magna.
Guatemala si lo hace, lo que da pie a conflictos permanentes porque cada grupo cree tener la razón. Primero están los de la llamada “sociedad civil” que protestan y vociferan sin que nadie haya constatado cuál honorabilidad y qué criterio tienen muchos de los que la exigen a gritos. Segundo los decanos de ciertas universidades, que no han enfrentado necesariamente un proceso en el que hayan tenido que demostrar la suya para ocupar esos puestos que les permiten elegir a gente “honorable”. Tercero el presidente de la Comisión de Postulación y de la CSJ, quien al poco de tomar posesión del cargo se fue de vacaciones a Brasil con su secretaria y tuvo que devolver fondos públicos incorrectamente utilizados. Ahora, sorprendentemente, se pronuncia sobre quienes son “los honorables”. Cuarto la CICIG, integrada por funcionarios internacionales que la reclaman y la cuestionan cuando esa cualidad no figura en las constituciones de España, Argentina, Chile, Colombia, Perú o Costa Rica (por ejemplo), origen de muchos de los que se afanan en promoverla sin haber tenido la experiencia previa de exigirla o debatido en torno a la misma. La guinda la pone el Presidente, quien debe de elegir al “más honorable” de los propuestos cuando la Constitución no le exige a él esa cualidad para llegar al poder, lo que posibilitó que llegase a la presidencia (ahora encarcelado) un confeso de asesinato que elegía a fiscales “honorables” o tengamos ahora un prominente asesor presidencial “honorable” condenado por violación, entre otros.
Podríamos continuar con las barbaridades, pero detengámonos. Mejor prestemos atención a las cualidades profesionales y a aspectos objetivos: no haber sido condenado o procesado por delitos de alto impacto, ausencia de antecedentes penales y otros. O bien: tiempo de ejercicio profesional y no desde que se graduó, libros publicados, cargos desempeñados, distinciones académicas, logros, etc., es decir, elementos que no puedan ser cuestionados de esa manera tan ingenua e interesada por actores que no están “honorablemente certificados” y que tienen su propio candidato.
Los clásicos españoles del Siglo de Oro resolvieron esto del honor: El honor es patrimonio del alma y el alma sólo es de Dios, dijo Calderón por boca de un político: El alcalde de Zalamea. Siglos después seguimos con el estigma de la Conquista sin haber avanzado mucho aunque eso nos sirve para generar, en ciertos momentos, conflictividad interesada y no tan honorable.
Guatemala si lo hace, lo que da pie a conflictos permanentes porque cada grupo cree tener la razón. Primero están los de la llamada “sociedad civil” que protestan y vociferan sin que nadie haya constatado cuál honorabilidad y qué criterio tienen muchos de los que la exigen a gritos. Segundo los decanos de ciertas universidades, que no han enfrentado necesariamente un proceso en el que hayan tenido que demostrar la suya para ocupar esos puestos que les permiten elegir a gente “honorable”. Tercero el presidente de la Comisión de Postulación y de la CSJ, quien al poco de tomar posesión del cargo se fue de vacaciones a Brasil con su secretaria y tuvo que devolver fondos públicos incorrectamente utilizados. Ahora, sorprendentemente, se pronuncia sobre quienes son “los honorables”. Cuarto la CICIG, integrada por funcionarios internacionales que la reclaman y la cuestionan cuando esa cualidad no figura en las constituciones de España, Argentina, Chile, Colombia, Perú o Costa Rica (por ejemplo), origen de muchos de los que se afanan en promoverla sin haber tenido la experiencia previa de exigirla o debatido en torno a la misma. La guinda la pone el Presidente, quien debe de elegir al “más honorable” de los propuestos cuando la Constitución no le exige a él esa cualidad para llegar al poder, lo que posibilitó que llegase a la presidencia (ahora encarcelado) un confeso de asesinato que elegía a fiscales “honorables” o tengamos ahora un prominente asesor presidencial “honorable” condenado por violación, entre otros.
Podríamos continuar con las barbaridades, pero detengámonos. Mejor prestemos atención a las cualidades profesionales y a aspectos objetivos: no haber sido condenado o procesado por delitos de alto impacto, ausencia de antecedentes penales y otros. O bien: tiempo de ejercicio profesional y no desde que se graduó, libros publicados, cargos desempeñados, distinciones académicas, logros, etc., es decir, elementos que no puedan ser cuestionados de esa manera tan ingenua e interesada por actores que no están “honorablemente certificados” y que tienen su propio candidato.
Los clásicos españoles del Siglo de Oro resolvieron esto del honor: El honor es patrimonio del alma y el alma sólo es de Dios, dijo Calderón por boca de un político: El alcalde de Zalamea. Siglos después seguimos con el estigma de la Conquista sin haber avanzado mucho aunque eso nos sirve para generar, en ciertos momentos, conflictividad interesada y no tan honorable.
lunes, 10 de mayo de 2010
Chamarreada: 5 a 0
Podría ser el resultado de cualquiera de los partidos de futbol del próximo mundial, pero no deja de ser la estrategia de un equipo de personajes peludos encabezados por la de siempre. Están dispuestos, y en vías de lograrlo, a controlar la totalidad de la futura Corte de Constitucionalidad (CC). La lucha feroz y despiadada por la rectoría de la USAC obedece a ese principal propósito. El candidato que designe la Presidencia está de más decir por quien se inclinará, al igual que el que nombre el Congreso, también razón prioritaria de los pactos suscritos con la GANA, con el FRG y con otros socios del hemiciclo. En la Corte Suprema de Justicia parece que hay ocho de trece que podrían congraciarse con esos poderes fácticos y el Colegio de Abogados es ahora el centro de atención, aunque no hay muchas dudas de que también se sumará a las exigencias del poder.
Una vez logrado el propósito de contar con una CC dócil y manipulable el resto será historia. Se acabó la Constitución y será bienvenida la interpretación claramente sesgada de la misma. Aparecerá el gobierno de los jueces y la separación de poderes será una entelequia, como sucede en Venezuela. La forma tomará las riendas y el fondo se diluirá en el fango. “Demostrarán” que están cumpliendo las leyes y que los “honorables magistrados” dictaminan tal o cual cosa, sin entrar a debatir a quien obedecen, que favor están devolviendo ni como vulneran el Estado de Derecho. La sociedad civil no tendrá mucho que decir porque la designación es política o serán cooptados por medio del ofrecimiento de cargos públicos, donaciones para sus ONG,s, embajadas especiales o prerrogativas que ya comienzan a disfrutar algunos. Vendrán malas leyes o reformando las actuales (el Código Municipal) se pagarán favores a Alcaldes que aspiran a cimentar pequeños Reinos de Taifas y serán ellos quienes decidan cómo y a quienes les otorgan licencias para operar medios de comunicación o llevar a cabo otras actividades privadas, tal cual ocurre en Venezuela. Si usted no es crítico con el sistema será bienvenido, pero si es díscolo cerrarán su emisora, la intervendrán, lo perseguirán, lo sacarán del país o lo acusarán de ser el autor de las camisetas blancas que se usaron en las manifestaciones contra el asesinato de Rosemberg. Las leyes calificadas como constitucionales también podrán ser cambiadas con su mayoría en el Congreso y la CC a su favor.
Comenzarán -ya lo están haciendo- los ataques a la prensa, las presiones y las negociaciones para renovarles las frecuencias de emisión. Algunas emisoras parece que ya pactaron incluso la publicidad de la campaña; otras siguen luchando de pie. Coparán los consejos de administración de la prensa escrita o intimidarán a los bancos para que no provean préstamos y terminarán haciéndolos quebrar o comprando sus acciones a través de terceros inescrupulosos. La intervención y la nacionalización se hará en nombre de los pobres y desde el poder dirán que todo está bien y en regla y la nueva CC les certificará empleando procedimientos formalmente democráticos con tufo persistente a autoritarismo agrio. Venezuela ha construido el modelo.
Seguimos durmiendo el sueño de los justos y esperando que la CICIG, la embajada o la sociedad civil nos arreglen los problemas y nos saque del lodazal. Cuando llevemos diez años laméntanos y enrollados en la tela de araña recordaremos nuestra inoperancia, pasividad y cobardía, mientras ellos nos mirarán desde su atalaya de poder con la maldad habitual, pensando como pisarnos un poquito más.
Una vez logrado el propósito de contar con una CC dócil y manipulable el resto será historia. Se acabó la Constitución y será bienvenida la interpretación claramente sesgada de la misma. Aparecerá el gobierno de los jueces y la separación de poderes será una entelequia, como sucede en Venezuela. La forma tomará las riendas y el fondo se diluirá en el fango. “Demostrarán” que están cumpliendo las leyes y que los “honorables magistrados” dictaminan tal o cual cosa, sin entrar a debatir a quien obedecen, que favor están devolviendo ni como vulneran el Estado de Derecho. La sociedad civil no tendrá mucho que decir porque la designación es política o serán cooptados por medio del ofrecimiento de cargos públicos, donaciones para sus ONG,s, embajadas especiales o prerrogativas que ya comienzan a disfrutar algunos. Vendrán malas leyes o reformando las actuales (el Código Municipal) se pagarán favores a Alcaldes que aspiran a cimentar pequeños Reinos de Taifas y serán ellos quienes decidan cómo y a quienes les otorgan licencias para operar medios de comunicación o llevar a cabo otras actividades privadas, tal cual ocurre en Venezuela. Si usted no es crítico con el sistema será bienvenido, pero si es díscolo cerrarán su emisora, la intervendrán, lo perseguirán, lo sacarán del país o lo acusarán de ser el autor de las camisetas blancas que se usaron en las manifestaciones contra el asesinato de Rosemberg. Las leyes calificadas como constitucionales también podrán ser cambiadas con su mayoría en el Congreso y la CC a su favor.
Comenzarán -ya lo están haciendo- los ataques a la prensa, las presiones y las negociaciones para renovarles las frecuencias de emisión. Algunas emisoras parece que ya pactaron incluso la publicidad de la campaña; otras siguen luchando de pie. Coparán los consejos de administración de la prensa escrita o intimidarán a los bancos para que no provean préstamos y terminarán haciéndolos quebrar o comprando sus acciones a través de terceros inescrupulosos. La intervención y la nacionalización se hará en nombre de los pobres y desde el poder dirán que todo está bien y en regla y la nueva CC les certificará empleando procedimientos formalmente democráticos con tufo persistente a autoritarismo agrio. Venezuela ha construido el modelo.
Seguimos durmiendo el sueño de los justos y esperando que la CICIG, la embajada o la sociedad civil nos arreglen los problemas y nos saque del lodazal. Cuando llevemos diez años laméntanos y enrollados en la tela de araña recordaremos nuestra inoperancia, pasividad y cobardía, mientras ellos nos mirarán desde su atalaya de poder con la maldad habitual, pensando como pisarnos un poquito más.
lunes, 3 de mayo de 2010
La fiesta nacional
¿Creía que eran los toros, el futbol o la celebración de la independencia?, ¡pues se equivocó! La aprobación de deuda pública ocupa el primer lugar de la atención nacional y es el habitual espectáculo circense donde bufones inescrupulosos pretenden apropiarse de la mayor cantidad posible de dinero. Comenzaron pidiendo 4.5 millardos, luego lo incrementaron hasta 7. Se desdijeron entre ellos y volvieron a la carga con la primera de las propuestas, modificando la asignación al gusto hasta que cada cual tuvo su tajada. La seguridad, la educación y la justicia, que sirvieron para fundamentar el endeudamiento, estuvieron ausentes de ese reparto. Las obras de asignación directa son, sin embargo, el centro de atención. ¡La misma cara dura de siempre!.
Asistimos impertérritos a otro descarado atraco con anuencia del poder político. El cuento manido y falso, de que hay que tener recursos para promover el desarrollo, sirve para justificar cualquier cantidad que caprichosamente se incrementa y manosea hasta contar con el apoyo de partidos y sectores amigos que aprovechan la situación existente para hacerse con pingues beneficios. Alí Baba era más cuidadoso y menos descarado.
El partido oficial tiene al menos dos posiciones en este espectáculo. La primera, dispuesta a negociar con diputados a cualquier costo. La segunda, ansía recursos pero sin que ello frene el proyecto de reforma fiscal ni la negociación y acercamiento al sector empresarial. Ambas se ignoran (¿o complementan?) y sus intereses no convergen necesariamente. La prueba más patente fue la reunión de algunos diputados con el presidente y el rumor, cuando no amenaza, de dejar el partido, todo ello porque se ven fuera del generoso reparto de millones, por no citar cierto grupo de alcaldes que aspiran a lo mismo. También salieron a las calles campesinos y otros grupos que coincidentemente amedrentaron a la ciudadanía y coadyuvaron a la aprobación de los bonos. La consentida demostración de fuerza tenía por objetivo aclararnos que pueden poner patas arriba al país ¿Recuerdan el jueves negro?, ¡pues no lo olviden!, son los mismos. Descubrieron que el chantaje, la presión y la intimidación tienen resultados positivos aunque ello incida directamente en la falta de inversión y el desarrollo pero, ¿acaso eso les importa?.
No se han preocupado de reducir el contrabando, incorporar la economía informal o buscar más transparencia, a pesar de que fueron promesas electorales del partido en el poder. Tampoco en reducir las millonarias cifras en propaganda que sostiene a muchos medios de comunicación algunos ilegales (cifrados en más de 400), ya que les hacen la campaña política anticipada. Muchos menos en recortar o racionalizar los gastos en los que incurrimos cada día y que son ineficientes e ineficaces, algunos indemostrables por las trabas que ponen como es el caso de Cohesión Social; otros perfectamente evaluables.
Llevamos dos años en continua celebración de cumpleaños y queremos seguir con la piñata. No les duele la boca de pedir más dinero y no han hecho absolutamente nada por ser más eficientes o suprimir el derroche. Quitemos los inútiles viajes de políticos y jueces (algunos con secretaria), la propaganda manipuladora, la subvenciones a empresas deficientes e inoperantes, las comisiones a las ONG,s que terminan engañando, el desconocido y descontrolado gasto de la USAC y mucho más, ¿Cuánto ahorraríamos?, o podemos esperar a que nos pase como a Grecia.
Les gustó la fiesta, como a los niños, y cada cual espera su regalo antes de irse.
Asistimos impertérritos a otro descarado atraco con anuencia del poder político. El cuento manido y falso, de que hay que tener recursos para promover el desarrollo, sirve para justificar cualquier cantidad que caprichosamente se incrementa y manosea hasta contar con el apoyo de partidos y sectores amigos que aprovechan la situación existente para hacerse con pingues beneficios. Alí Baba era más cuidadoso y menos descarado.
El partido oficial tiene al menos dos posiciones en este espectáculo. La primera, dispuesta a negociar con diputados a cualquier costo. La segunda, ansía recursos pero sin que ello frene el proyecto de reforma fiscal ni la negociación y acercamiento al sector empresarial. Ambas se ignoran (¿o complementan?) y sus intereses no convergen necesariamente. La prueba más patente fue la reunión de algunos diputados con el presidente y el rumor, cuando no amenaza, de dejar el partido, todo ello porque se ven fuera del generoso reparto de millones, por no citar cierto grupo de alcaldes que aspiran a lo mismo. También salieron a las calles campesinos y otros grupos que coincidentemente amedrentaron a la ciudadanía y coadyuvaron a la aprobación de los bonos. La consentida demostración de fuerza tenía por objetivo aclararnos que pueden poner patas arriba al país ¿Recuerdan el jueves negro?, ¡pues no lo olviden!, son los mismos. Descubrieron que el chantaje, la presión y la intimidación tienen resultados positivos aunque ello incida directamente en la falta de inversión y el desarrollo pero, ¿acaso eso les importa?.
No se han preocupado de reducir el contrabando, incorporar la economía informal o buscar más transparencia, a pesar de que fueron promesas electorales del partido en el poder. Tampoco en reducir las millonarias cifras en propaganda que sostiene a muchos medios de comunicación algunos ilegales (cifrados en más de 400), ya que les hacen la campaña política anticipada. Muchos menos en recortar o racionalizar los gastos en los que incurrimos cada día y que son ineficientes e ineficaces, algunos indemostrables por las trabas que ponen como es el caso de Cohesión Social; otros perfectamente evaluables.
Llevamos dos años en continua celebración de cumpleaños y queremos seguir con la piñata. No les duele la boca de pedir más dinero y no han hecho absolutamente nada por ser más eficientes o suprimir el derroche. Quitemos los inútiles viajes de políticos y jueces (algunos con secretaria), la propaganda manipuladora, la subvenciones a empresas deficientes e inoperantes, las comisiones a las ONG,s que terminan engañando, el desconocido y descontrolado gasto de la USAC y mucho más, ¿Cuánto ahorraríamos?, o podemos esperar a que nos pase como a Grecia.
Les gustó la fiesta, como a los niños, y cada cual espera su regalo antes de irse.
lunes, 26 de abril de 2010
¿Sin CICIG?
El Comisionado de la CICIG presentó resultados de su gestión ante la ONU. Esencialmente un resumen de actividades y las investigaciones más destacadas que se han evidenciado en el tiempo que lleva al frente de la Comisión.
Nos congratulamos de tener a un ex presidente en prisión, un insólito asunto Rosenberg con algunos detenidos y otros en busca y captura, un arrestado pendiente de expatriación por el asesinato de Víctor Rivera y otras perlas todavía inacabadas. Éxitos y logros que deben reconocerse y resaltarse pero que no pasan de ser el boceto en lapicero de un magistral cuadro al óleo.
Me picotea la curiosidad sobre el estado de aquel asunto del ex fiscal Matus y ese otro sumario relacionado con la señora Monterroso quien pedía dejara la investigación el organismo internacional, además del error de mantener preso a un ciudadano que finalmente fue liberado. Dicho de una manera más inquisitiva: ¿qué ha pasado, casi un año después, con aquellos “laureles” que en su momento tuvieron tanta difusión mediática? La respuesta parece clara: absolutamente nada. Se olvidaron en alguna parte y se borraron de nuestras mentes ¡Lo de siempre!
Ese es básicamente mi argumento ¿Qué ocurrirá con los procedimientos que están en fiscalía o tribunales? Me temo que nada. Es cuestión de esperar y olvidarlos como ha ocurrido con otros, sencillamente porque nada o muy poco se ha invertido en mejorar el funcionamiento del sistema nacional de justicia que es finalmente el que debe asumir la responsabilidad de los expedientes y mientras eso no ocurra lo único que quedará será mucha esperanza desvanecida e inversiones millonarias insuficientemente eficaces y eficientes.
Sin ánimo de mala interpretación preguntémonos, ¿Qué hace la CICIG que no pueda hacer cualquier equipo de investigadores nacionales? Absolutamente nada. La sola diferencia es que ellos lo hacen y estos no. Y no por falta de capacidad sino porque la mayoría de funcionarios no asumen sus responsabilidades ni se ponen los pantalones que es necesario portar en ciertos cargos. Es decir: por miedo, cobardía, tradicional desidia o porque únicamente piensan en dilapidar fondos públicos en viajes, algunos con secretaria.
De poco vale optimizar el cacareado proceso de elección de fiscal si a quien se designe no muestra la energía, la valentía y el coraje necesarios para emprender las investigaciones que en la mayoría de los casos es posible finalizarlas exitosamente con un mínimo esfuerzo, pero que requieren de voluntad. De nada valdrá que otros hayan demostrado que las cosas son posibles si no se cuenta con el suficiente grado de vergüenza y ganas de trabajar honestamente. Para nada servirá tener detectados a los culpables o encerrados en la cárcel si el día que la CICIG desaparezca serán puestos en libertad porque nadie asumirá el compromiso que otros contrajeron ¿Quién se acuerda a estas alturas de la extradición de Portillo a USA?.
Algunos pusilánimes implorarán para que la CICIG continúe y esperarán que siga haciendo nuestros deberes. Craso error pensar o creer que siempre habrá alguien dispuesto a solucionarnos los problemas y menos a correr con los gastos. Dejemos de gimotear y patalear puerilmente por nuestro miserable futuro y llamemos a las cosas por su nombre: esta impresentable situación no se arregla por falta de huevos ¡Huy dijo huevos! Cursis y mojigatos que únicamente alimentan discursos falaces, vacíos y políticamente correctos. Por cierto, muy al gusto chapín.
Nos congratulamos de tener a un ex presidente en prisión, un insólito asunto Rosenberg con algunos detenidos y otros en busca y captura, un arrestado pendiente de expatriación por el asesinato de Víctor Rivera y otras perlas todavía inacabadas. Éxitos y logros que deben reconocerse y resaltarse pero que no pasan de ser el boceto en lapicero de un magistral cuadro al óleo.
Me picotea la curiosidad sobre el estado de aquel asunto del ex fiscal Matus y ese otro sumario relacionado con la señora Monterroso quien pedía dejara la investigación el organismo internacional, además del error de mantener preso a un ciudadano que finalmente fue liberado. Dicho de una manera más inquisitiva: ¿qué ha pasado, casi un año después, con aquellos “laureles” que en su momento tuvieron tanta difusión mediática? La respuesta parece clara: absolutamente nada. Se olvidaron en alguna parte y se borraron de nuestras mentes ¡Lo de siempre!
Ese es básicamente mi argumento ¿Qué ocurrirá con los procedimientos que están en fiscalía o tribunales? Me temo que nada. Es cuestión de esperar y olvidarlos como ha ocurrido con otros, sencillamente porque nada o muy poco se ha invertido en mejorar el funcionamiento del sistema nacional de justicia que es finalmente el que debe asumir la responsabilidad de los expedientes y mientras eso no ocurra lo único que quedará será mucha esperanza desvanecida e inversiones millonarias insuficientemente eficaces y eficientes.
Sin ánimo de mala interpretación preguntémonos, ¿Qué hace la CICIG que no pueda hacer cualquier equipo de investigadores nacionales? Absolutamente nada. La sola diferencia es que ellos lo hacen y estos no. Y no por falta de capacidad sino porque la mayoría de funcionarios no asumen sus responsabilidades ni se ponen los pantalones que es necesario portar en ciertos cargos. Es decir: por miedo, cobardía, tradicional desidia o porque únicamente piensan en dilapidar fondos públicos en viajes, algunos con secretaria.
De poco vale optimizar el cacareado proceso de elección de fiscal si a quien se designe no muestra la energía, la valentía y el coraje necesarios para emprender las investigaciones que en la mayoría de los casos es posible finalizarlas exitosamente con un mínimo esfuerzo, pero que requieren de voluntad. De nada valdrá que otros hayan demostrado que las cosas son posibles si no se cuenta con el suficiente grado de vergüenza y ganas de trabajar honestamente. Para nada servirá tener detectados a los culpables o encerrados en la cárcel si el día que la CICIG desaparezca serán puestos en libertad porque nadie asumirá el compromiso que otros contrajeron ¿Quién se acuerda a estas alturas de la extradición de Portillo a USA?.
Algunos pusilánimes implorarán para que la CICIG continúe y esperarán que siga haciendo nuestros deberes. Craso error pensar o creer que siempre habrá alguien dispuesto a solucionarnos los problemas y menos a correr con los gastos. Dejemos de gimotear y patalear puerilmente por nuestro miserable futuro y llamemos a las cosas por su nombre: esta impresentable situación no se arregla por falta de huevos ¡Huy dijo huevos! Cursis y mojigatos que únicamente alimentan discursos falaces, vacíos y políticamente correctos. Por cierto, muy al gusto chapín.
lunes, 19 de abril de 2010
Mulas y muladas
Llega a mis manos un pasquín interesadamente divulgado, donde algunos -o los de siempre- pretenden generar un cierto grado de alarma por supuestas actuaciones previstas por el gobierno para descalabrar a todos sus opositores. Es lo que se ha denominado Plan Victoria 2012.
Me viene literalmente del norte, esto es me pela, si el libelo está elaborado por algunos del gobierno (muy posible) o por otros (más probable) descerebrados con IQ similar y muy por debajo del mínimo exigible para pertenecer a la especie humana, no es ese mi punto. Me preocupa, por el contrario, que algunas personas, entre las que me incluyo, figuremos en él porque eso quiere decir que esos infelices (quienes sean) piensan que debemos ser blanco de sus despreciables y bajos instintos, algunos por cierto con importante dosis de criminalidad.
En el cuerpo del panfleto figuramos, entre otros: Estuardo Zapeta, Mario Fuentes Destarac, Dionisio Gutiérrez, José Rubén Zamora, Mario Antonio Sandoval, Javier Zepeda, Jorge Briz, Carlos Zúñiga y algunos más. La mayoría amigos míos, además de personas honorables, con cualidades muy distantes de quienes perdieron el tiempo en garabatear semejantes pendejadas y devanarse el poco contenido cerebral con el que cuentan promoviendo estrategias generadoras de miedo o provocadoras de crisis. A fin de cuentas, mentecatos iletrados que creen que todos razonamos con su miseria encefálica.
Ès lamentable el grado de violencia con el que pretenden arrancar campañas electoreras adelantadas o promover ciertas ideas o candidaturas. Nos están advirtiendo que todo valdrá y que algunos les estorbamos. ¡No importa compadres!, aquí seguiremos, mitad bastión contra la lacra inepta, inútil, perversa y criminal a la que pertenecen; mitad túmulo que aminore vuestra furia y bajeza, cuando no el instinto sicario. La libertad de expresión y el comportamiento honesto terminará, como siempre, triunfando sobre vuestros intereses burdos y mezquinos.
Pudiera ser que parte de toda esa trama, o la confusión que promueve, fuera la culpable de lo que le ocurrió a mi distinguido amigo Luis Felipe Valenzuela, al terminar de un día en el que habíamos realizado un interesante programa radiofónico por la mañana. Dios, en quien cree profundamente, y la suerte que le acompañó, permiten que sigamos disfrutando de su humor y capacidad de trabajo, algo de lo que carecen sus agresores que seguramente nunca aparecerán ¿Cómo podrán conducirse por el mundo sin ser capaces de sonreír?
Atravesamos momentos difíciles y el pronóstico es que vendrán tiempos peores. Ese tipo de panfletos y de campañas vulgares, pueriles, malintencionadas y apócrifas pretenden promover intimidación y terror que es lo que algunos desean porque solamente en ese caldo nauseabundo saben desenvolverse. Son los pobres de espíritu de siempre, los incapaces, los que reducen sus valores a la mínima expresión y aquellos otros ambiciosos que nunca fueron nadie y, aunque no lo acepten, tampoco lo son ahora, aunque crean saber hacer Planes.
Podrán seguir lanzando ponzoña, regodearse en su miseria o promover situaciones enmarañadas. Lo que nunca lograrán, y eso deberían haberlo aprendido si su mollera le sirviera para algo, es modificar comportamientos honestos que están muy por encima de su capacidad de comprensión y entendimiento. Son los politiquillos peludos de toda la vida: ineptos, delincuentes y malhumorados.
Me viene literalmente del norte, esto es me pela, si el libelo está elaborado por algunos del gobierno (muy posible) o por otros (más probable) descerebrados con IQ similar y muy por debajo del mínimo exigible para pertenecer a la especie humana, no es ese mi punto. Me preocupa, por el contrario, que algunas personas, entre las que me incluyo, figuremos en él porque eso quiere decir que esos infelices (quienes sean) piensan que debemos ser blanco de sus despreciables y bajos instintos, algunos por cierto con importante dosis de criminalidad.
En el cuerpo del panfleto figuramos, entre otros: Estuardo Zapeta, Mario Fuentes Destarac, Dionisio Gutiérrez, José Rubén Zamora, Mario Antonio Sandoval, Javier Zepeda, Jorge Briz, Carlos Zúñiga y algunos más. La mayoría amigos míos, además de personas honorables, con cualidades muy distantes de quienes perdieron el tiempo en garabatear semejantes pendejadas y devanarse el poco contenido cerebral con el que cuentan promoviendo estrategias generadoras de miedo o provocadoras de crisis. A fin de cuentas, mentecatos iletrados que creen que todos razonamos con su miseria encefálica.
Ès lamentable el grado de violencia con el que pretenden arrancar campañas electoreras adelantadas o promover ciertas ideas o candidaturas. Nos están advirtiendo que todo valdrá y que algunos les estorbamos. ¡No importa compadres!, aquí seguiremos, mitad bastión contra la lacra inepta, inútil, perversa y criminal a la que pertenecen; mitad túmulo que aminore vuestra furia y bajeza, cuando no el instinto sicario. La libertad de expresión y el comportamiento honesto terminará, como siempre, triunfando sobre vuestros intereses burdos y mezquinos.
Pudiera ser que parte de toda esa trama, o la confusión que promueve, fuera la culpable de lo que le ocurrió a mi distinguido amigo Luis Felipe Valenzuela, al terminar de un día en el que habíamos realizado un interesante programa radiofónico por la mañana. Dios, en quien cree profundamente, y la suerte que le acompañó, permiten que sigamos disfrutando de su humor y capacidad de trabajo, algo de lo que carecen sus agresores que seguramente nunca aparecerán ¿Cómo podrán conducirse por el mundo sin ser capaces de sonreír?
Atravesamos momentos difíciles y el pronóstico es que vendrán tiempos peores. Ese tipo de panfletos y de campañas vulgares, pueriles, malintencionadas y apócrifas pretenden promover intimidación y terror que es lo que algunos desean porque solamente en ese caldo nauseabundo saben desenvolverse. Son los pobres de espíritu de siempre, los incapaces, los que reducen sus valores a la mínima expresión y aquellos otros ambiciosos que nunca fueron nadie y, aunque no lo acepten, tampoco lo son ahora, aunque crean saber hacer Planes.
Podrán seguir lanzando ponzoña, regodearse en su miseria o promover situaciones enmarañadas. Lo que nunca lograrán, y eso deberían haberlo aprendido si su mollera le sirviera para algo, es modificar comportamientos honestos que están muy por encima de su capacidad de comprensión y entendimiento. Son los politiquillos peludos de toda la vida: ineptos, delincuentes y malhumorados.
lunes, 12 de abril de 2010
Paraísos terroristas
Lejanos están aquellos días en que los terroristas de la ETA, y también del IRA, podían pasear impunemente por algunos países europeos que los acogían como refugiados políticos y desconocían realidades nacionales que permitían la participación política y que en modo alguno reprimían movimientos que se mantuviesen dentro del marco general de legalidad vigente, por cierto, ajustado a parámetros democráticos clásicos.
Superados aquellos escollos y con una Unión Europea consolidada en materia policial, los terrorista, especialmente de la ETA, buscaron refugio en otros países árabes y latinoamericanos. Estos últimos, con estados débiles que no tenían pleno control del territorio, permitían que muchos huidos o buscados internacionalmente pudiesen permanecer en ellos camuflados bajo identidad falsa, algo sencillo por otra parte de conseguir, o ignorados por una administración pública con grandes problemas donde la migración ilegal, aún de criminales, no estaba en sus prioridades. Hasta que Hugo Chávez, abierta y públicamente, comenzara a permitir que terroristas de ETA ocuparan importantes cargos dentro de su dictatorial gobierno, no ha sido que la temática ha saltado nuevamente a la discusión y a las primeras páginas de los noticieros.
En el año 2008, la diputada española Díez González, elevó una pregunta al gobierno en la que dejaba constancia, con nombres y apellidos, de cómo algunos terroristas etarras estaban asociados con el movimiento bolivariano, colaboraban con él e incluso ocupaban posiciones significativas dentro del organigrama de la administración chavista. En la misma, confirmaba la existencia de otros terroristas de la banda en territorio venezolano. El Gobierno, en su respuesta, reconoció lo expuesto por la diputada y aludió a la voluntad de acelerar la tramitación de los expedientes pendientes de extradición.
A idéntica conclusión llegó el investigador Kenneth Rijock quien manifestó que cada uno de los supuestos terroristas de ETA solicitados por España habrían encontrado un lugar seguro en Venezuela, país que le pagaba 600 dólares a la semana para sus gastos y, en fechas similares, el periódico Libertad Digital recogía las declaraciones del presidente del Institute for Global Economic quien aseguraba que el presidente venezolano había destinado alrededor de “33 mil millones de dólares a ‘causas’ dirigidas a influir en la política de países latinoamericanos, y prestado apoyo financiero a terroristas de ETA, FARC, Hamas o Hezbola”.
La reciente y silenciosa expulsión de Venezuela de Walter Wendelin “representante” de un partido político extremista y asociado al terrorismo etarra, deja en evidencia cuanto se había venido comentado y reduce los lugares de refugio de estos delincuentes que cada día ven en la geografía internacional menos espacio donde continuar, directamente o a través de ONG,s, su labor de destrucción sistemática, amenaza que cada vez se evidencia más especialmente cuando se constatan la relación con grupos como las FARC, células de terroristas yihadistas o algunos gobiernos interesados y sin escrúpulos.
Sin embargo, son necesarias todavía posturas de gobierno más claras y contundente. Frente a este tipo de criminalidad no cabe la tibieza, la permisividad ni mucho menos la omisión de deber. La lucha contra el terrorismo es un trabajo de todos y un fin último que asegura la convivencia pacífica. El pez, cada vez tiene menos agua donde moverse, esa es la buena noticia.
Superados aquellos escollos y con una Unión Europea consolidada en materia policial, los terrorista, especialmente de la ETA, buscaron refugio en otros países árabes y latinoamericanos. Estos últimos, con estados débiles que no tenían pleno control del territorio, permitían que muchos huidos o buscados internacionalmente pudiesen permanecer en ellos camuflados bajo identidad falsa, algo sencillo por otra parte de conseguir, o ignorados por una administración pública con grandes problemas donde la migración ilegal, aún de criminales, no estaba en sus prioridades. Hasta que Hugo Chávez, abierta y públicamente, comenzara a permitir que terroristas de ETA ocuparan importantes cargos dentro de su dictatorial gobierno, no ha sido que la temática ha saltado nuevamente a la discusión y a las primeras páginas de los noticieros.
En el año 2008, la diputada española Díez González, elevó una pregunta al gobierno en la que dejaba constancia, con nombres y apellidos, de cómo algunos terroristas etarras estaban asociados con el movimiento bolivariano, colaboraban con él e incluso ocupaban posiciones significativas dentro del organigrama de la administración chavista. En la misma, confirmaba la existencia de otros terroristas de la banda en territorio venezolano. El Gobierno, en su respuesta, reconoció lo expuesto por la diputada y aludió a la voluntad de acelerar la tramitación de los expedientes pendientes de extradición.
A idéntica conclusión llegó el investigador Kenneth Rijock quien manifestó que cada uno de los supuestos terroristas de ETA solicitados por España habrían encontrado un lugar seguro en Venezuela, país que le pagaba 600 dólares a la semana para sus gastos y, en fechas similares, el periódico Libertad Digital recogía las declaraciones del presidente del Institute for Global Economic quien aseguraba que el presidente venezolano había destinado alrededor de “33 mil millones de dólares a ‘causas’ dirigidas a influir en la política de países latinoamericanos, y prestado apoyo financiero a terroristas de ETA, FARC, Hamas o Hezbola”.
La reciente y silenciosa expulsión de Venezuela de Walter Wendelin “representante” de un partido político extremista y asociado al terrorismo etarra, deja en evidencia cuanto se había venido comentado y reduce los lugares de refugio de estos delincuentes que cada día ven en la geografía internacional menos espacio donde continuar, directamente o a través de ONG,s, su labor de destrucción sistemática, amenaza que cada vez se evidencia más especialmente cuando se constatan la relación con grupos como las FARC, células de terroristas yihadistas o algunos gobiernos interesados y sin escrúpulos.
Sin embargo, son necesarias todavía posturas de gobierno más claras y contundente. Frente a este tipo de criminalidad no cabe la tibieza, la permisividad ni mucho menos la omisión de deber. La lucha contra el terrorismo es un trabajo de todos y un fin último que asegura la convivencia pacífica. El pez, cada vez tiene menos agua donde moverse, esa es la buena noticia.
lunes, 5 de abril de 2010
Esperanza
Esperanza, como muchas otras mujeres de cualquier lugar del mundo, es una heroína anónima. Si llega a conocerla, habla con ella un rato o comparte un vino -de preferencia español- de esos que gusta saborear de vez en cuando, es posible que no perciba de inmediato toda una centenaria historia. Madre de muchos hijos, ¡como Dios manda! o mandaba hace años, fue profesora de piano hasta que la edad y otras circunstancias determinaron que era momento de retirarse, aunque sigue siendo lectora infatigable de clásicos: Shakespeare, Dostoyevsky, Cervantes y otros más contemporáneos como Cela o Pérez de Antón que revitalizan la mente, alegran el espíritu y reconfortan el ánimo. Tampoco escapa a su interés la prensa y diversos semanarios en un afán por estar al día y continuar aprendiendo. Incluso su espíritu esencialmente juvenil, le anima a recortar y coleccionar fotos de Brad Pitt o de G. Cloney ¿Quién se atrevió a ponerle límites a la mocedad?.
Diríase que sonríe reservadamente, pero con el tiempo ha sido capaz de delinear una distinguida y aristócrata sonrisa a quienes la visitan y especialmente a sus nietos, bisnietos y tataranietos, porque Esperanza que es menuda y proyecta inmensa ternura, cumplirá 101 años. Ha visto morir a más de la mitad de sus hijos y sobrellevado estoicamente funerales y plegarias por quienes un día parió y le tatuaron el alma para siempre. No hizo la naturaleza a una madre para ver morir a sus hijos; mucho menos para sobreponerse a la muerte de tantos. Uno, asesinado por Navidad en la puerta de su casa.
Esperanza es agradecida con todo; duerme en su catre sin aspirar a cama king; come frugal y disciplinadamente a la hora que su costumbre, edad y salud reclaman; viste sin presunción; ejercita continuamente su mente con lecturas en español, francés o inglés, donde la Biblia está presente; de seguro reza y posiblemente llore en horas que nadie está despierto para verla u oírla. Siempre tiene la palabra amable y adecuada para cada uno, el gesto preciso para conectarse con su interlocutor y la claridad mental para saber quién es y preguntarle por el trabajo o la familia. Me cuesta aún entender como procesa las 24 horas de cada día y combina tal cantidad de experiencias, recuerdos, penas, sueños, temores e incluso planes de futuro. Toda una enciclopedia de vida, no siempre sabrosa, que se debe entremezclar entre mente y corazón y que provocará diferentes estados de ánimo aunque sean imperceptibles para los demás que constantemente ven en ella un espíritu radiante y optimista además de enérgico y vivaz.
No comparto con Esperanza todo lo que quisiera, culpa de la distancia, del tiempo, del trabajo y de otros factores que yo creo que ella tiene superados, mientras los demás seguimos padeciendo por controlarlos, a pesar de ser ellos realmente quienes nos dominan. Recuerdo con enorme satisfacción y asombro el discurso que hizo durante un homenaje a su persona en la USAC, un día internacional de la mujer. Me sorprendió, como a muchos de los asistentes, la capacidad y habilidad de situar las génesis de la discriminación femenina en las ¨doce tribus de Israel¨.
Esperanza, a fin de cuentas, nos da esperanza a cuantos vivimos en este país y tenemos el enorme placer de conocerla. Constata que se puede vivir plenamente una vida a pesar de los sinsabores porque, en definitiva, las satisfacciones acumuladas son mayores y más gratificantes.
Por cierto, no lo había dicho y creo que es muy conveniente: Esperanza es mi abuelita, a la que todos respetamos y adoramos.
Diríase que sonríe reservadamente, pero con el tiempo ha sido capaz de delinear una distinguida y aristócrata sonrisa a quienes la visitan y especialmente a sus nietos, bisnietos y tataranietos, porque Esperanza que es menuda y proyecta inmensa ternura, cumplirá 101 años. Ha visto morir a más de la mitad de sus hijos y sobrellevado estoicamente funerales y plegarias por quienes un día parió y le tatuaron el alma para siempre. No hizo la naturaleza a una madre para ver morir a sus hijos; mucho menos para sobreponerse a la muerte de tantos. Uno, asesinado por Navidad en la puerta de su casa.
Esperanza es agradecida con todo; duerme en su catre sin aspirar a cama king; come frugal y disciplinadamente a la hora que su costumbre, edad y salud reclaman; viste sin presunción; ejercita continuamente su mente con lecturas en español, francés o inglés, donde la Biblia está presente; de seguro reza y posiblemente llore en horas que nadie está despierto para verla u oírla. Siempre tiene la palabra amable y adecuada para cada uno, el gesto preciso para conectarse con su interlocutor y la claridad mental para saber quién es y preguntarle por el trabajo o la familia. Me cuesta aún entender como procesa las 24 horas de cada día y combina tal cantidad de experiencias, recuerdos, penas, sueños, temores e incluso planes de futuro. Toda una enciclopedia de vida, no siempre sabrosa, que se debe entremezclar entre mente y corazón y que provocará diferentes estados de ánimo aunque sean imperceptibles para los demás que constantemente ven en ella un espíritu radiante y optimista además de enérgico y vivaz.
No comparto con Esperanza todo lo que quisiera, culpa de la distancia, del tiempo, del trabajo y de otros factores que yo creo que ella tiene superados, mientras los demás seguimos padeciendo por controlarlos, a pesar de ser ellos realmente quienes nos dominan. Recuerdo con enorme satisfacción y asombro el discurso que hizo durante un homenaje a su persona en la USAC, un día internacional de la mujer. Me sorprendió, como a muchos de los asistentes, la capacidad y habilidad de situar las génesis de la discriminación femenina en las ¨doce tribus de Israel¨.
Esperanza, a fin de cuentas, nos da esperanza a cuantos vivimos en este país y tenemos el enorme placer de conocerla. Constata que se puede vivir plenamente una vida a pesar de los sinsabores porque, en definitiva, las satisfacciones acumuladas son mayores y más gratificantes.
Por cierto, no lo había dicho y creo que es muy conveniente: Esperanza es mi abuelita, a la que todos respetamos y adoramos.
martes, 30 de marzo de 2010
Privilegios.
Vivimos -o sobrevivimos- en un país de privilegios y privilegiados. Individuos y grupos de interés exigiendo sus regalías. Empresarios de buses que reclaman exoneración de impuestos; que paguemos el resto, pero no ellos. Diputados que defienden el antejuicio para esconderse tras esa figura anacrónica y dilatar o seguir por años impunes a procesos penales e investigaciones. Circos que vetan otros espectáculos internacionales que les puedan hacer competencia en el interior del país. Adultos mayores que quieren viajar ¨gratis¨ en los transportes públicos urbanos, bueno eso si se lo permitieran los pilotos y la forma cuasi asesina de manejar. Los talacheros de la USAC, delinquiendo impunemente y extorsionando como les viene en gana, remarcan la ¨legalidad¨ fotografiándose junto con el vicepresidente (¿quién le aconseja D. Rafael, que tan mal le quiere?). Autoridades públicas, demandando paso preferente con vehículos repletos de guardaespaldas y sirenas ruidosas, se niegan a hacer la fila que muchas veces ellos mismos generan por su incompetencia al intervenir en el tráfico. Reclusos que disponen de plasma, microondas, comidas servidas de restaurantes de lujo o cuentan con visitas extraordinarias, cuando no celdas privilegiadas y otras exclusivas comodidades. Ciertas mujeres, defendiendo la ley contra el feminicidio que visualiza el 10% de los asesinatos e ignora el otro 90% ¿Por qué no reclaman igualdad y piden eliminar la pena de muerte o que sean ejecutadas al igual que los hombres en contra de la “discriminación” que contiene la constitución al excluirlas de la pena capital? Determinados empresarios que permiten, suscitan y consienten normas que les favorecen y dificultan al resto el acceso a ciertos mercados o promueven monopolios. Algunos promotores de TV que aceptan (¿o imponen?) decretos que les reducen los impuestos y exclusividad publicitaria en sus medios. Sindicalistas y maestros que toman edificios públicos para reclamar mayores salarios y, además, excluyen a padres y alumnos de cualquier toma de decisiones, asegurándose la exclusividad para seguir presionando. Farmacéuticos que se creen proveedores únicos y amañan licitaciones. ¨Pobres¨ que alentados por el gobierno de turno reciben limosnas y dádivas o usan los buses que fletan para llevarlos a la playa ¨gratis¨. Proveedores de magdalenas con fotos que nunca supimos quiénes son. Si toda esa fauna es consentida y permitida, ¿qué no harán los narcos, las mafias, los financistas políticos, Cohesión Social y otros grupos con mayor capacidad de presión?.
Esos colectivos, y muchos otros, terminan por apropiarse de las estructuras del Estado y ponen al frente de las instituciones a quienes les favorecerán en el futuro con exenciones, premios, donaciones, subvenciones o entregas directas y descaradas de dinero o privilegios. Y, ¿qué pasa? ¡Pues nada! El resto, terminamos pagando sus piñatas sonriendo o sin quejarnos lo suficiente. Los votamos, pero deberíamos botarlos. Tenemos una organización político-social anacrónica, estúpida y burlona que posibilita todo lo anterior y mucho más que se quedó en el tintero, como ciertas organizaciones de la sociedad civil, aparentemente piadosas, que buscan exactamente lo mismo. Todos sumados no pasan de algunos miles, sin embargo, los millones restantes padecemos la presión de aquellos. Ya sabe, hágase socio de algún grupúsculo explotador, promueva su propia organización para sumarse a las que ya joden suficiente o de una vez enfréntelos y comience a descubrir a todos los (las) caras duras y a quienes los (las) sostienen y promueven ¿Actor o espectador? Usted decide.
Esos colectivos, y muchos otros, terminan por apropiarse de las estructuras del Estado y ponen al frente de las instituciones a quienes les favorecerán en el futuro con exenciones, premios, donaciones, subvenciones o entregas directas y descaradas de dinero o privilegios. Y, ¿qué pasa? ¡Pues nada! El resto, terminamos pagando sus piñatas sonriendo o sin quejarnos lo suficiente. Los votamos, pero deberíamos botarlos. Tenemos una organización político-social anacrónica, estúpida y burlona que posibilita todo lo anterior y mucho más que se quedó en el tintero, como ciertas organizaciones de la sociedad civil, aparentemente piadosas, que buscan exactamente lo mismo. Todos sumados no pasan de algunos miles, sin embargo, los millones restantes padecemos la presión de aquellos. Ya sabe, hágase socio de algún grupúsculo explotador, promueva su propia organización para sumarse a las que ya joden suficiente o de una vez enfréntelos y comience a descubrir a todos los (las) caras duras y a quienes los (las) sostienen y promueven ¿Actor o espectador? Usted decide.
lunes, 22 de marzo de 2010
¿Qué hacer con Portillo?
Desde que México remitiera por correo urgente al huido ex presidente, el caso ha estado diariamente presente en los medios de comunicación. La pregunta que se hace la mayoría de los ciudadanos es: ¿qué pasará ahora con Portillo?, ¿qué se puede hacer?
La solicitud de extradición por parte de USA y la autorización positiva mexicana y nacional deja la pelota en el tejado político. La captura del ex ministro de finanzas de aquel gobierno y la presión que pudieran sentir algunos actores claves como la ex esposa y la hija del ex mandatario, entre otros, permite imaginar, para él y sus cómplices, escenarios preocupantes.
En este país, con alarmantes índices de criminalidad, el valor de sus vidas parece que va inexorablemente unido al de su silencio. La prolongada espera en cárceles nacionales llevaría aparejado el alto riesgo de una permanente sensación de vendetta o de fuga y siempre de trato privilegiado. Por otro lado, hay que valorar el futuro que le depararía la justicia norteamericana, dura y fría pero complaciente con los colaboradores. Si el gobierno decide no entregarlo, es presumible que el caso Portillo con toda su parafernalia termine siendo un importante lastre para la ya difícil gobernanza del país y para el desarrollo de las futuras elecciones, aunque para los que gustan de ambiente revuelto -y en este gobierno hay unos pocos- la estrambótica situación puede representar pingues beneficios para sus cuentas bancarias o las del partido. Recordemos que influyentes financistas y entusiastas del portillismo también lo fueron (y lo son) de la UNE. Incluso hubo un reconocimiento explicito a cierta persona de Oriente por el apoyo recibido para ganar las pasadas elecciones, lo que lleva a pensar en la posibilidad de un pacto para seguir manejando todo esto con bajo perfil y alta financiación, en espera de mejores tiempos y baja memoria ciudadana.
Otra posibilidad es que el gobierno decida extraditar al recluso y se quite los problemas de un solo. Ganaría mucho en imagen, voluntad de apoyo a la justicia y otros valores que necesita para revitalizarse, tal cual enfermo terminal. Sin embargo, se arriesgaría a que le retiraran el apoyo esos financistas en la sombra y a sufrir las represalias de aquellos viejos “amigos”. Algo más a agregar a este complejo rompecabezas, es que de confirmarse que alguno de los abogados que llevan el caso Portillo, también fue o es asesor gubernamental, se complicaría la solución final y la transparencia del caso, aunque frente a esas jugadas de escasa o nula limpieza ya estamos acostumbrados con la administración actual.
¿Qué hará el Gobierno?, es una buena pregunta que habría que estar haciéndose todos los días antes de que el tema se aletargue y sea opacado por el olvido, por los múltiples escándalos que todavía deben brotar o por las crisis que faltan por vivir en estos meses que restan para que volvamos a preocuparnos por procesos electorales.
Las investigaciones de la CIGIG serán clave, seguramente, para despejar algunas de esas dudas, sobre todo ahora que vemos una campaña de desprestigio cuestionándose la honestidad de la Comisión Internacional, a cargo de súbditos leales a aquel presidente que purga prisión por delitos muy diversos. Y es que cuando el patrón está encarcelado, preocupa mucho lo que pueda decir y como salpica peligrosamente a los demás.
Servido está el problema y pendiente la decisión que a fin de cuentas es más política que jurídica como todo lo que implica al derecho internacional. Veamos con qué nos sorprenden.
La solicitud de extradición por parte de USA y la autorización positiva mexicana y nacional deja la pelota en el tejado político. La captura del ex ministro de finanzas de aquel gobierno y la presión que pudieran sentir algunos actores claves como la ex esposa y la hija del ex mandatario, entre otros, permite imaginar, para él y sus cómplices, escenarios preocupantes.
En este país, con alarmantes índices de criminalidad, el valor de sus vidas parece que va inexorablemente unido al de su silencio. La prolongada espera en cárceles nacionales llevaría aparejado el alto riesgo de una permanente sensación de vendetta o de fuga y siempre de trato privilegiado. Por otro lado, hay que valorar el futuro que le depararía la justicia norteamericana, dura y fría pero complaciente con los colaboradores. Si el gobierno decide no entregarlo, es presumible que el caso Portillo con toda su parafernalia termine siendo un importante lastre para la ya difícil gobernanza del país y para el desarrollo de las futuras elecciones, aunque para los que gustan de ambiente revuelto -y en este gobierno hay unos pocos- la estrambótica situación puede representar pingues beneficios para sus cuentas bancarias o las del partido. Recordemos que influyentes financistas y entusiastas del portillismo también lo fueron (y lo son) de la UNE. Incluso hubo un reconocimiento explicito a cierta persona de Oriente por el apoyo recibido para ganar las pasadas elecciones, lo que lleva a pensar en la posibilidad de un pacto para seguir manejando todo esto con bajo perfil y alta financiación, en espera de mejores tiempos y baja memoria ciudadana.
Otra posibilidad es que el gobierno decida extraditar al recluso y se quite los problemas de un solo. Ganaría mucho en imagen, voluntad de apoyo a la justicia y otros valores que necesita para revitalizarse, tal cual enfermo terminal. Sin embargo, se arriesgaría a que le retiraran el apoyo esos financistas en la sombra y a sufrir las represalias de aquellos viejos “amigos”. Algo más a agregar a este complejo rompecabezas, es que de confirmarse que alguno de los abogados que llevan el caso Portillo, también fue o es asesor gubernamental, se complicaría la solución final y la transparencia del caso, aunque frente a esas jugadas de escasa o nula limpieza ya estamos acostumbrados con la administración actual.
¿Qué hará el Gobierno?, es una buena pregunta que habría que estar haciéndose todos los días antes de que el tema se aletargue y sea opacado por el olvido, por los múltiples escándalos que todavía deben brotar o por las crisis que faltan por vivir en estos meses que restan para que volvamos a preocuparnos por procesos electorales.
Las investigaciones de la CIGIG serán clave, seguramente, para despejar algunas de esas dudas, sobre todo ahora que vemos una campaña de desprestigio cuestionándose la honestidad de la Comisión Internacional, a cargo de súbditos leales a aquel presidente que purga prisión por delitos muy diversos. Y es que cuando el patrón está encarcelado, preocupa mucho lo que pueda decir y como salpica peligrosamente a los demás.
Servido está el problema y pendiente la decisión que a fin de cuentas es más política que jurídica como todo lo que implica al derecho internacional. Veamos con qué nos sorprenden.
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