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lunes, 27 de mayo de 2019

¿Tiene usted claro por quienes votar?

Considere que la estrategia de la mayoría de los partidos no es alcanzar la presidencia  sino contar con el mayor número de diputados

Muchas personas se acercan y me preguntan por quienes votar el próximo 16 de junio. Piensan que tengo la solución o puedo adivinar un incierto futuro que preocupa a todos. Pero no, carezco de la capacidad de predecir resultados que únicamente responden a la voluntad -y responsabilidad- de las personas que concurrirán a las urnas. Hay, sin embargo, procedimientos para distraerse -que mucha falta hace- y tener un panorama más claro. 
Tome lapiceros de colores, de esos que sus hijos van dejando tirados, y tenga a mano el listado de candidatos a la presidencia, diputados y alcaldes. Normalmente son los políticos quienes se dan color, así que aproveche esta ocasión para hacerlo usted. Lo tiene fácil, las listas de aspirantes están publicadas en medios y redes sociales o puede encontrarlas en la página web del TSE. Destaque en verde  a quienes conoce o le gustan y en rojo los que rechaza o desconoce. Seguro -¡le advierto!- enrojecerá mucho sus hojas, lo que resaltará visualmente lo jodidos que estamos. Sin embargo no desespere y cuando tenga todo coloreado, simplemente elija lo que más cerca esté del intenso verde esperanza que no es precisamente la UNE ¡No se equivoque!
De las entrevistas sostenidas en radio con múltiples candidatos, puedo afirmar contundentemente que estamos espantosamente mal con la oferta política existente y la incapacidad suele quedar de manifiesto después del primer minuto de charla con el postulante, sea de izquierda, centro, derecha o se declare “independiente”. En cualquier caso, el voto es secreto y no endosable, así que le diré lo que haría en este momento, sin revelarle nada que vulnere la confidencialidad y la libertad con la que hay que ejercer ese derecho. 
Tengo clarísimo a quienes no quiero en puestos políticos para evitar que siga este sistema de corruptela galopante y patente mediocridad, ¿y usted? Mi voto para el PARLACEN, sin dudarlo, sería nulo por una única razón: ese organismo no sirve para nada y hay que dejar de tirar dinero inútilmente. Respecto de la MUNI, es hora de cambiar, salir de lo de siempre y darle aires nuevos; busque un candidato y dese el gusto. Considere que en este proceso la estrategia de la mayoría de los partidos no es alcanzar la presidencia -de ahí tanto candidato anodino- sino contar con el mayor número de diputados para conformar posteriormente un grupo que le de valor al voto concurrente y rentabilice la presión. El Legislativo se ha tornado más importante que el Ejecutivo y en un sistema presidencialista como el guatemalteco están igualmente legitimados. Hay, no obstante, tres o cuatro partidos por los que votaría para el Congreso, usted elija el suyo. Finalmente, para dúo presidencial, votaría nulo en la primera vuelta porque quiero protestar y el voto nulo es una forma -aunque imperfecta- que muestra el descontento que deseo evidenciar. En la segunda imagino que deberé seleccionar al menos malo, como de costumbre, pero ya tenemos experiencia en eso. 
No se convierta en títere del sistema y a pesar de las pocas herramientas legales y ofertas útiles no se deje llevar por falsos mensajes. La abstención o el voto en blanco no aporta nada pero el voto nulo es una forma de mostrar su insatisfacción ¡Ejérzalo! Los candidatos perderían inmunidad, deberían inscribirse de nuevo y entonces algunos quizá no puedan o sean rechazados. Infórmese y acuda a votar con su DPI, alta dosis de responsabilidad y memoria de elefante. Usted puede cambiar el país pero, si lo olvida, continuaremos quejándonos y lamentándonos durante los próximos años.

lunes, 20 de mayo de 2019

Zury, Thelma, Sandra et al.

Un porcentaje significativo del electoral se ha quedado sin primera opción política, lo que deslegitimará el proceso

Supuse que la CC adoptaría una solución salomónica en relación con los pendientes respecto de las tres candidatas punteras en las encuestas. La razón que tuve para ello es que los casos de Zury Ríos y Thelma Aldana se podían sustentar jurídicamente tanto desde un punto de vista favorable como contrario, algo analizado en diferentes foros. Por tanto, ¿para qué adoptar una postura que generara controversia si ambas eran jurídicamente viables? Evidentemente erré y la CC se decidió por la solución salomónica pero a la inversa: las dos quedaron fuera de la contienda. Respecto de Sandra Torres, la Corte estuvo tres días entreteniendo la nigua para adoptar, con galimatías jurídico, una obscura decisión sin precedentes y tomarnos nuevamente el peluquín ¡Esto está más que podrido, y apesta!
El escenario actual es uno de los más complicados que se podría haber imaginado. Un porcentaje significativo del electorado se ha quedado sin primera opción política, lo que deslegitimará el proceso pero, además, se observa una concurrencia de hechos -causal o casual- que otorga ventaja a la candidata más rechazada de la historia democrática nacional: Sandra Torres.
Desde 2017 la CC ha votado siempre en asuntos políticos de igual manera. Si comparamos las resoluciones contra la declaración de no grato al señor Velásquez (agosto-17), el cambio del embajador Kompass (mayo-18), el caso Bitkov (junio-18), la prohibición de ingreso a Guatemala del Comisionado de la CICIG (septiembre-18), la candidatura de Zury Ríos, la de Thelma Aldana y al antejuicio de Sandra Torres (mayo-19), observamos que en todas ellas el voto fue exactamente igual. Tres magistrados: Mejía (CANG), Porras (Congreso) y de Mata (USAC) “coincidieron” en sus criterios sistemáticamente, los otros dos: Aldana (CSJ) y Ochoa (Presidente), hicieron lo propio en sentido contrario. Además, en las dos ocasiones en las que actuaron suplentes, el voto coincidió con la postura de los titulares y la procedencia de sus nombramientos ¡Oh casualidad!  Hay que ser benévolo o menso para no concluir que la CC aborda los temas en términos políticos y no jurídicos, por tanto interesados y ese modelo no soporta una análisis objetivo y neutral -consecuentemente justo- de sus resoluciones. De otra forma: la CC se utiliza para el arreglo político de asuntos judiciales y, naturalmente, el concepto de justicia se subordina al interés particular y genera las frustraciones que continuamente vivimos. O cambiamos el modelo o ya sabemos a qué atenernos en el futuro, como ha ocurrido en el pasado. Aceptamos procesos con reglas poco claras porque nos acostumbramos jugar con ventaja y no a buscar justicia, objetividad y equilibrio. El riesgo de actuar así es que cuando la ventaja se otorga a otros viene el chasco y pretendemos que la “embajada”, la CICIG o Norma Torres arreglen los problemas que por pasividad, miedo o conformismo permitimos, pero el milagro no llega solo. 
En España, la dispersión del voto de la derecha les hizo perder las recientes elecciones aun con más votantes en conjunto y en Venezuela o Nicaragua ya sabemos lo que pasa con sus Cortes Supremas. Quizá los ejemplos nos hagan pensar y no nos siga resbalando el futuro. En todo caso, “salimos” de una y de otra, pero ¿qué queda? De nuevo el hígado se comió la razón y ahora nos toca comer hígado. 
La realidad supera la ficción que se puedo escuchar en “O Mecanismo”, serie de Netflix: “Felicidades, lograron dividir al pueblo. Si todos se pelean es más fácil seguir el baile”, o quizá la CIDH nos de una sorpresa de última hora y recomponga algo.

lunes, 13 de mayo de 2019

La esencia de autoritarismo tropical


El político no gusta de ser señalado o evidenciado cuando su gestión no es buena, no digamos cuando raya con el delito

Sandra Torres está malacostumbrada a intimidar y atemorizar en demasía, según cuentan quienes la padecieron durante el gobierno de la UNE, aunque muchos no se atrevieron a enfrentarla como consecuencia de ese miedo nacional que acobarda y silencia. Recuerdo cuando me escribió a mi correo personal -que no era público- para reprocharme una crítica que le hice en relación a que nadie la había elegido para ostentar el poder real que ejercía en el gobierno de Colom. Entendí el mensaje intimidatorio que me mandó, pero creo que ella no interpretó mi respuesta: topó en hueso
No es la primera vez de un actuar opresor, Álvaro Arzú llegó a cerrar la revista Crónica; Baldizón -¡si, el de la UNE!- creó sus propios medios para difamar, amedrentar y descalificar al mejor estilo orwelliano, aunque ahora debate con el FBI sobre serios asuntos judiciales; Rossana Baldetti, actualmente procesada, encarcelada y pendiente de extradición, usó la ley contra el femicidio para zafarse de críticas. Todos ellos tienen un funesto eje transversal común: el autoritarismo. La libertad de expresión es un derecho que nadie debe cercenar, particularmente a quienes describen actitudes y comportamientos de aquellos que nos gobiernan o aspiran a ello. El político no gusta de ser señalado o criticado cuando su gestión no es buena, no digamos cuando raya con el delito o está inmerso en él.
Sandra Torres está irritada, caustica -abrasiva dirían los USA- porque este es su tercer intento de llegar a la Presidencia de la República y, además de deber muchas facturas políticas y otros tantos favores, no las tiene todas consigo. Necesita suprimir críticas, impedir que la CC levante su inmunidad para ser investigada por delitos que le indilga el MP y que no se le publiquen nexos con el narcotráfico y el crimen organizado. Quiere presentarse impoluta -de “pura lana virgen”- y pasa como aplanadora por encima de quien haga falta y al precio que sea necesario, libertades individuales incluidas. Las denuncias espurias y fuera de lugar por femicidio, promovidas por la aspirante presidencial contra dos fiscales del MP y seis editores de ElPeriodico, muestran hasta que punto la ruindad es un arma. Lo preocupante, no obstante, no es su actitud despótica sino la de los jueces que se avienen a ratificar sus barbaridades.
Los ciudadanos, especialmente quienes señalamos la falta de ética y la moral relajada de ciertos personajes, no debemos callar lo que consideramos debe conocer la población para tomar decisiones informadas. La candidata Torres cometió, como dijeron los tribunales, fraude de ley al divorciarse de su entonces esposo, Álvaro Colom, con un único fin: llegar al poder. Un acto -le guste oírlo o no- absolutamente reprobable, inmoral y manipulador que denota la personalidad de quien lo lleva a cabo, y en el ejercicio de la libertad de expresión, podemos y debemos recordarlo continuamente para no lamentarnos después de que llegue al poder -si lo consigue- y termine con las libertades que ahora medio disfrutamos.
Señora Torres: usted es un peligro nacional para la democracia y la libertad, aunque lo haya ignorado el Consejo Nacional de Seguridad, y hay suficientes informes y testimonios de cómo actúa, con quiénes se ha relacionado, qué tipo de amistades ha cultivado y las deudas políticas que procura paguemos los ciudadanos. Pretende perturbarnos con sus acciones, sin admitir quien es realmente la perturbada y si actúa así de postulante, es fácil imaginar lo que podría hacer desde el poder. Triste que mientras en el continente estamos saliendo de Venezuela y Nicaragua, por aquí se perfile un relevo sofisticado de esos tiranos.

lunes, 6 de mayo de 2019

Unos y otros; decentes y canallas


El listado de “hijos de papá”, vividores de nuestros impuestos, es grande y lacera las ilusiones de quienes se esfuerzan a diario

Llevo años impartiendo clases a universitarios. Intento promover en ellos la libertad y la consecuente responsabilidad, y los aliento a emprender con confianza en sí mismos, sin esperar nada de otros, con la garantía que les procura hacer las cosas con seguridad, creatividad y conocimiento. En resumen, no hago nada diferente de lo que la mayoría inculcamos a nuestros hijos: que intenten ser los mejores en aquello que hagan para así poder desenvolverse con éxito en una sociedad competitiva. Percibo que los jóvenes aceptan el reto ilusionados y que poco a poco, firmemente, con mucha ilusión, marcado desvelo y fuerza de voluntad consiguen cuanto se proponen. En definitiva, ese es el actuar de la generalidad de la mocedad de este país.
Por ello, duele intensamente cuando inescrupulosos personajes, más cercanos a la delincuencia común que al político honesto, colocan a sus hijos en puestos que no les corresponden por falta de méritos y capacidad ¿Cómo educar en un país joven -como este- cuando eso ocurre en demasía? ¿Para qué pregonar valores morales, méritos y principios, si son violados por mezquinos indecentes? En un país con ministros, diputados y candidatos bachilleres -muchos de ellos analfabetas funcionales y caraduras profesionales- con asesores y “expertos” que a duras penas pueden incorporar una línea valiosa en su currículo o escribir dos párrafos sin faltas de ortografía o con candidatos políticos narcotraficantes condenados o con extradición solicitada, es muy difícil promover la ética y los principios correctos.
La última cochinada conocida de esos mamarrachos abusivos ha sido la designación caprichosa de la hija de un diputado -próximo al Presidente- graduada universitaria en 2018, como secretaria II en la embajada en Washington. Meses atrás, también se nombró al niño de la gárrula presentadora de Vea Canal como cónsul en España, sin más experiencia que estudios en seguridad y asesorías en el INDE y en la Municipalidad de Mixco; a la hermana de la diputada Sandoval, cuya pericia en peluquería y destreza en manicura la llevó al consulado de Seattle con empleada doméstica incluida y viajes pagados con dinero público -¡ah, que es legal, me dicen!; o las hijas del constructor Estrada Zaparolli -cercano también al Presidente-, directora del Instituto de Fomento de Hipotecas Aseguradas, la una y cónsul en Austria, la otra. Sin embargo, el listado de “hijos de papá” vividores de nuestros impuestos y que no han demostrado ni puesto a prueba su capacidad en algún concurso público, es mucho más grande y lacera las ilusiones de quienes se esfuerzan a diario por ser mejores ¡Si esto no es un Estado patrimonialista, ya me dirán que falta!
Ese actuar no sólo es vomitivo e inmoral, se financia, además, con el dinero que pagamos en impuestos y que debería de servir para retorno de servicios, salir de la pobreza, mejorar la educación o la salud, construir carreteras o cualquier otro fin noble diferente a mantener a retoños y familiares de quienes llegan al poder y hacen valer el lema de “su familia progresa”.
Retomo a diario mis clases y permanentemente la educación de mis hijos y me ruborizo al tener que explicarles, una vez tras otra, que son casos aislados y que deben perseverar en valores y principios, pero no puedo arar en el desierto. O cortamos de raíz esas sinvergüencerías y no callamos frente a la depredación del Estado o por cobardes y serviles, contribuimos a destruir el futuro de valiosas generaciones.
¡Ayúdeme a denunciarlo!, no pido más, el beneficio redundará en sus hijos y en el resto de jóvenes decentes.

lunes, 29 de abril de 2019

El análisis que “inteligencia” obvió

No hay nada como la amenaza del crimen organizado para que los USA alineen sus intereses

La detención en Miami de Mario Estrada y Juan P. González Mayorga suscitó un tuit de la candidata presidencial de la UNE informando de una reunión -en una finca del jalapaneco- a la que asistieron el Presidente, diputados y ministros. El mandatario reconoció el encuentro  -y el menú: gallina en crema con loroco- en una comparecencia inusualmente rápida en la que su expresión facial reveló más que sus palabras.
Varias escenarios, hipótesis y teorías se pueden construir. Una, la prontitud y habilidad de Sandra Torres para desviar la atención en una dirección determinada y desatenderse de su pasada relación con González Mayorga quien la apoyó en 2015 y es un eslabón habitual del cabildeo entre fuerzas oscuras -narcotráfico entre otras- y políticos que aspiran al poder. Actualmente servía a la UCN pero antes lo hizo con la UNE y CREO. Dos, el mal servicio que la inteligencia estatal le hizo a su jefe. Es inconcebible que la SIE, la DIGICI o la G-2 no le advirtieran del enorme riesgo que corría al asistir a una reunión en casa de alguien que, años atrás, fue catalogado en un informe de la embajada norteamericana como líder de un partido con “ideología narco”, además de que en ese lugar pudo ser grabado y comprometido con bebidas, edecanes, compañías, conversaciones y entornos fabricados para la ocasión. Ese “descuido” solo se puede interpretar desde dos ópticas: el Presidente lo supo y a pesar de ello asistió, lo que indicaría que está implicado en todo lo que se revelará con el tiempo o que fue entregado por quién controla la inteligencia en el país junto con la cúpula narco-uniformada que hay detrás, en un intento por mejorar la situación de algunos mediante la entrega del propio Presidente. Cualquiera que sea la opción -la incompetencia no la contemplo, aunque tampoco la descarto- es gravísima.
Puede, además, elaborarse -aún con la incertidumbre existente- un escenario político. Se trata de utilizar la detención de personajes cercanos al crimen organizado -recordemos que están saliendo más- para cambiar la política norteamericana en relación con el gobierno guatemalteco y especialmente respecto de CICIG. No hay nada como la amenaza del crimen organizado para que los USA alineen sus intereses. El próximo mes de septiembre finaliza el convenio con CICIG y será muy difícil justificar que no es necesaria una institución similar -¿liderada por USA?- después de lo mostrado, igual que al Presidente continuar con el discurso de la persecución familiar cuando se le relacione con narcotraficantes.
Creo que en esa reunión Jimmy Morales fue grabado, además de la gallina en loroco y las otras personas que asistieron, lo que terminará por implicarlos -excepción de la gallinácea que fue manducada- en cualquiera de los escenarios citados si no es que ya abrieron expedientes judiciales en inglés. O el Presidente fue muy soberbio o Inteligencia le falló, lo vendió o lo utilizó -o todo a la vez- lo que refleja una traición que beneficia a algunos cercanos. En todo caso estamos en apuros, porque negociar -con supuestos representantes de carteles mexicanos de la droga- millones de dólares y asesinatos de contendientes en una campaña electoral y como contraparte permitir el aterrizaje mensual de seis aviones con droga, afecta enormemente la credibilidad del país y de sus instituciones.
Desde 2015 temen que nos convirtamos en un narco-estado con implicación de las fuerzas y cuerpos de seguridad: ejército y policía, y eso atemoriza en el Norte y aquí. Por tanto, debemos salir rápido de esos mafiosos, porque en el mediano plazo nos hunden y destruyen a todos.

lunes, 22 de abril de 2019

“No te preocupes mi vida”. Bueno si, un poquito


Desde la captura -y colaboración- de la Reina del Sur, las fichas del dominó han ido cayendo poco a poco

Entre amigos, familiares y conocidos, sé de muchas personas que gustan de novelas colombiano-mexicanas que Netflix ha puesto de moda -como Narcos- y en las que resueltas y exuberantes mozas comparten escenas con malvados y fornidos rufianes. Quienes siguen esas interminables series, gozan de momentos de tensión, pasión, criminalidad y dinero mal habido, amén de peculiares historias producto de la creatividad del guionista. Pero la realidad supera a la ficción y con la atención puesta en Netflix ignoramos, con peculiar malinchismo chapín, una realidad nacional más sabrosa y diversa, aunque igual de criminal.
La detención en USA del candidato presidencial de la UCN, Mario Estrada, -y de González Mayorga- añade al enredado guión nacional, un capítulo que muestra que los narcotraficantes trabajan mejor con un gobierno cómplice y los políticos necesitan de ellos para financiar sus campañas. Y como un clavo saca a otro, olvidamos que el también candidato presidencial Baldizón está bajo control del FBI y el otrora presidencial Sinibaldi en busca y captura internacional. Un país con tres candidatos presidenciales detenidos o buscados por lavado de dinero o narcotráfico es otro record mundial que desconocemos, pero del que no se desentienden inversores ni agencias de análisis de riesgo financiero. A los “protagonistas” citados se agregan otros -juzgados y condenados por similares delitos- como el diputado Ubico o el aspirante a alcalde Arnoldo Vargas, así como aquellos pendientes de extradición por narcotráfico como la exvicepresidenta Baldetti o el exministro de Gobernación López Bonilla. Definitivamente, Netflix nos tiene abandonados, tantas series foráneas de historias ficticias y olvidamos “La Cosa Nostra”, que tiene suficiente enjundia para estar en pantalla los próximos años. Pendientes de telenovelas baratas, nos hemos acostumbrado o dejado de percibir esta realidad nacional que nos sitúa a la cabeza de los países con historias excitantes, más reales que noveladas.
Desde la captura -y colaboración- de la Reina del Sur, las fichas del dominó han ido cayendo poco a poco y sucesivamente elevándose el nivel de importancia criminal de los detenidos, razón por la que verá en redes sociales como inmorales y autoritarios condenan continuamente al “sapo” o al “soplón”. No desean que hablen quienes tienen información porque terminan revelando nombres de dirigentes del crimen organizado. Baldizón, tan “valiente” en 2015 y decoroso con sus campos pagados en prensa en los que pedía “perdón” al pueblo de Guatemala, actuó como hacen los acorralados: salvar su pellejo a cualquier precio y denunciar entorno y personas con las que transó.
En ese marco debe entenderse la importancia de la detención de Mario Estrada y González Mayorga. En unos meses veremos caer otros sujetos implicados en crimen organizado que por años, y con el consentimiento y apoyo de algunos, han tenido las riendas del poder, evitando que este país salga de la pobreza e ignorancia que necesitan para continuar con sus crímenes. Surge la pregunta de ¿cuántos -o cuántas- “Marios Estrada” más tenemos como candidatos en estas elecciones? porque varias figuras políticas de su entorno muestran una red que las relaciona con otros partidos y personajes políticos.
¿Qué más falta en este país para que los ciudadanos honestos -la mayoría- reaccionen de una vez por todas y tomen cartas en el asunto? Pareciera que Netflix nos adormiló y seguimos en espera de la temporada 75 y del capítulo 382 para aceptar quién es el asesino y cuánto robo, en un desenlace eterno de esos que nunca llega, aunque desde el inicio se conoce sobradamente quien es el  malvado o a la pérfida.

lunes, 15 de abril de 2019

Pasos de cangrejo gigante


El clima de negocios se visualiza igual o peor que hace meses y no se espera que la economía mejore en lo que queda de año

Sobre la popular frase “pasos de cangrejo” se han hecho bromas, canciones y hasta libros. Umberto Eco la eligió para publicar una recopilación de notas periodísticas que planteaban un retroceso en los primeros años del presente siglo.
Quizá sea hora de adoptar al artrópodo como símbolo nacional y sustituir al cada vez más amenazado y devaluado quetzal. Dejamos de volar alto -si alguna vez ocurrió tal cosa- para caminar hacia atrás, y mientras los países tratan de progresar, aquí pareciera que retroceder gusta más y excita el morbo como ninguna otra cosa. El crecimiento pronosticado por el Banco de Guatemala para 2019 -entre el 3% y el 3,8%- es reducido en el último informe del Banco Mundial que lo baja al 2,9%, lo que no generará desarrollo porque será absorbido por la inflación y la natalidad. La cada vez mayor cantidad de remesas sirve para apuntalar un PIB en el que los productos tradicionales aportan menos porcentaje mientras aquellas crecen, una especie de sustitución de exportación de bienes por migrantes. Además, el índice de confianza del sector privado en la actividad económica -por debajo de 50% todo el 2018-  descendió, aún más, en este primer trimestre de 2019. El clima de negocios se visualiza igual o peor que hace meses y no se espera que la economía mejore en lo que queda de año o que vengan inversiones, por la mala situación política ¡Vamos, lo habitual!
El momento electoral que debería oxigenar ese cargado ambiente, lejos de contribuir a una adecuada “fotosíntesis política”, está sumamente enrarecido por la judicialización de casi todo y por la falta de debate y propuestas constructivas y posibles. La sensación que prima -incorrecta, realista o pesimista- es que todo es un desastre y no merece la pena votar por nadie porque, en el fondo, “todos son o aparentan ser lo mismo”. Ese fatalista ambiente lo potencian cuadrillas de candidatos a diputados vinculados, más que por ideología o fines partidarios, por lazos familiares, clientelares, de vecindad o de oportunidad. Los políticos mafiosos -más de los que podemos imaginar- aprovechan el río revuelto para incluir en los listados a sus esposas, hijos, yernos y otras raleas que les aseguren votos para rentabilizar las güichazadas del momento. Para colmo de penas -y pepenas- el actuar del gobierno ha pasado de vergonzoso a deplorable, habiendo superado con creces, en el corto plazo, calificativos como: deleznable, penoso, funesto, lastimoso y patético, entre otros. Lo más notable en lo que va de año, ha sido concluir el libramiento de Chimaltenango a un precio que lo sitúa como la “milla de oro” mundial o enojar al güero norteño quien decidió cortar la ayuda que venía ofreciendo, lo que deja una puerta abierta al coqueteo con China o quizá hasta con Rusia, en esa gestión malograda y baladí que caracteriza la política internacional de este país de cangrejos.
Y es que no se puede esperar mucho de dirigentes ineptos que pasan el tiempo entre Baco y Morfeo, ahora que Eros tuvo que esconderse tras serias acusaciones. La mala noticia es que no se avecina mejor rumbo porque, tras el manoseo judicial, las opciones que quedarán serán igualmente infaustas. Pasaremos de “Guatemala a Guatepeor” con ese caminar hacia atrás que nos caracteriza y pareciera que también nos “enorgullece”, aunque para no perder las formas, nos indignaremos en algún coctel o reunión de amigos para concluir, como es costumbre, con eso de: “vos, que vergüenza de políticos”, como si la culpa fuera de ellos y nosotros estuviéramos ajenos a todo, sin advertir que somos “crustáceos de la misma loma”.