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lunes, 24 de junio de 2024

De Colom a Arévalo

Hay demasiadas similitudes entre Colom y Arévalo respecto de su actuar, la personalidad poco contundente, el ejercicio del poder de otros desde la sombra

Puede ser coincidencia de personalidades o característica asociada a ideologías de izquierda progresista, pero hay un cierto parecido entre los “gobiernos” de Colom y de Arévalo. En ambos hubo decisiones y contra decisiones casi instantáneas; en los dos necesidad urgente de dinero para “proyectos sociales”, y lo más marcado: dejadez del poder en beneficio de otros.

Cuando un político cambia una decisión al poco de tomarla, algo no está bien. Recordemos que la exministra de ambiente no iba a ser cesada por el Presidente -un viernes- y la presión en redes sociales de su vicepresidenta hizo que el lunes siguiente estuviera en la calle. También ocurrió con la exministra de comunicaciones, cesada por no admitir los planes de pago que pactó el ministro de finanzas con diputados -ambas asociadas al sector privado-, y no digamos la revuelta que generó el anuncio presidencial de la alianza público-privada para el aeropuerto. Al día siguiente tuvo que explicar que quizá eso será una realidad dentro de cinco años, cuando ni siquiera gobierne. Decisiones que se cambian o que son “sugeridas” por otros que cuentan, como aquella Sandra Torres, con poder tras bambalinas.

Sobre el dinero que necesitan está definido en esa ampliación de Q14,500 millones -que siguen sin llamarla como tal- para negociar y repartir,  y que se justifica para pagarle a los exmilitares, apagar incendios, reparar desastres o, últimamente, para financiar las condiciones adecuadas en el aeropuerto y establecer la APP anunciada, aunque extendida en el tiempo.

Hay demasiadas similitudes entre Colom y Arévalo respecto de su actuar, la personalidad poco contundente, el ejercicio del poder de otros desde la sombra -porque quien lo tiene que ejercer duda o es débil- y el reparto de dinero discrecionalmente. Sin embargo, hay algo diferenciador en ese análisis comparativo: en la UNE mandaba una sola persona y en esta administración son varios los que deciden, lo que hace el tema mucho más complejo y disperso, independientemente de hacía donde pretenda apuntar la brújula.

El ministro de Defensa ha tomado su parcela de poder, e intentó hacer varias barrabasadas que le impidieron; el de Finanzas la dirección y coordinación de la política y las relaciones ejecutivo-legislativo, ya que parece que nadie lo sabe hacer; la Vicepresidenta algunos temas relacionados con esas políticas transversales de moda, especialmente la medioambiental ¿Quién pudo tomar las fotos de la hija de la exministra de ambiente utilizando el vehículo oficial y luego filtrarlas para cesarla? Hay que esperar unos días,  igual se esclarece el panorama en breve.

Al Presidente le han instalado una rosca de asesores -eso no es nada nuevo- quienes toman las decisiones o fuerzan a tomarlas, y que están interesados por el poder para colocar a ciertos peones en lugares clave -por ejemplo en el MP cuyo candidato ya suena en ciertos círculos- aprovechando que al propio Presidente no le interesan los asuntos de gobierno. Estoy seguro de que ambos -Colom y Arévalo- hubiesen sido buenos jefes de Estado, representando a Guatemala, pero ambos fueron/son mediocres jefes de Gobierno, porque fueron/son buena gente y a ninguno le interesó/interesa el poder.

En la medida que avance el tiempo de estos cuatro años primaverales, aparecerá el otoño -que ya marchita algunas hojas- y luego vendrá el invierno, y nos iremos dando cuenta de quienes realmente mueven esos hilos que muchas veces aparecen como despuntadas en descosidos, y que no se entienden. 

Ahora al menos no está Castro en Cuba para otorgarle la orden del Quetzal y que no lo reciba, como si le pasó al difunto y a su manipuladora pareja.

lunes, 17 de junio de 2024

Un Presidente en la distancia

Da la sensación de que estamos en un “Reino de Taifas” en el que muchos ministros comienzan a tomar protagonismo y ejercer liderazgo por orfandad.

Quizá la pandemia del COVID-19 dejó esa sensación de que todo puede hacerse a distancia, desde casa, y el Presidente lo tomó en serio. No puede ser que en cinco meses haya viajado cuatro veces, y la última, de no haber sido por la presión mediático-popular, también lo habría hecho ¿Quién aconseja al Presidente? ¿Acaso no ve los problemas del país y su caída de popularidad?

No es ciertamente responsable de la situación que ha encontrado, pero sí de solucionarla o, al menos, de prestarle atención, y no seguir distraído como embajador itinerante. Uno de los “defectos” del sistema presidencialista -expuesto por Juan Linz- es que el jefe de Estado es al mismo tiempo jefe de Gobierno, y eso de tener dos trabajos en los que en uno representa el interés general del país y en otro trabaja con la ideología de su partido, no es conciliador.

Da la sensación de que estamos en un “Reino de Taifas” en el que muchos ministros comienzan a tomar protagonismo y ejercer liderazgo por orfandad. El de Defensa hizo lo suyo, y algunos amparos detuvieron ilegalidades que se pretendía cometer. El de Finanzas se ha tornado astuto coordinador de pactos con diputados para sacar adelante difíciles votaciones futuras, e intenta hacer lo que todos los gobiernos: dar presupuesto en obras para que alcaldes y diputados lo manejen a través de COCODES y municipalidades, y reciban su tajada, sin haber ejecutado -en muchos casos y a la fecha- nada del presupuesto ordinario asignado. En Salud se han producido dos dimisiones que no obedecen -al menos ambas- a cuestiones de salud de sus protagonistas, sino a cuestiones que seguramente se conocerán en su momento. Educación sigue lidiando con el pacto magisterial sin contar a la población como van las cosas, y el silencio es la comunicación más asertiva que han encontrado. En Comunicaciones, después de la destitución de la exministra -todavía poco explicada- un nuevo ministro afronta una serie de dificultades advertidas hace rato por las condiciones invernales imperantes en el país. Desarrollo Social, lo mejor que ha encontrado es repetir programas que venían siendo criticados desde hace 15 años, como son las transferencias condicionadas, desconociendo -aunque no lo dicen- que la millonada gastada en esos programas no ha sacada a nadie de la pobreza, sino que contrariamente ahora hay más pobres. Eso sí, pretenden dilapidar tal cantidad que si llegan a cumplir con las previsiones de su programa de campaña nos iremos fácilmente a unos Q3,000 millones/años, sin sumar las subvenciones a la electricidad que también han aumentado.

Me da la sensación de que frente a esa caída de 24 puntos de popularidad presidencial -de enero a mayo de este año- lo único que se le ha ocurrido al pensante del grupo -no creo que haya muchos- es regalar dinero y crear una masa social dependiente de cierta cantidad mensual, algo no muy diferente a lo que hiciera la UNE de Sandra Torres, y se continuara después. Eso sí, argumentando que todo es diferente, que es justamente lo mismo que dijeron los otros.

Cuando no se está preparado para gobernar ocurre lo que estamos viendo: improvisación y muchos técnicos y consultores internacionales al frente de instituciones, pero poca capacidad de ejecutar los planes que ellos proponían a otros para salir adelante. Pura teoría de despacho que no saben trasladar a la práctica ni siquiera quienes la elaboran. 

Cada vez estoy más convencido de que este gobierno no es más que una gran concurrencia de buenas voluntades, y seguramente de buena gente, pero poco más. Un bluf político más.

lunes, 10 de junio de 2024

¿Para qué Q14,500 millones más?

Por la distribución propuesta pareciera ser que el gobierno pretende conseguir los votos que no tienen en el Congreso para anotar siquiera una victoria política

El término “reajuste presupuestario”, empleado por el gobierno, no deja de ser un particular mensaje de marketing político para ocultar lo que realmente se pretende, y que figura en los comunicados oficiales: ampliarlo en Q14,5 millardos. El debate podría tener justificación si se conociera con precisión a dónde irá a parar tal cantidad de dinero, se hubiera ejecutado eficientemente la inversión del presente presupuesto y, sobre todo, explicasen aquello que retumbó durante la campaña electoral:  “hay entre Q20/30.000 millones que se dilapidaban en corrupción”, y que representa el doble de lo que solicitan.
Por la distribución propuesta pareciera ser que el gobierno pretende conseguir los votos que no tienen en el Congreso para anotar siquiera una victoria política y aprobar leyes como la de competencia o modificarlas para cesar a la Fiscal General. De esa cuenta diputados oficialistas y el propio ministro de finanzas habrían negociado con otros diputados ese qui pro quo habitual en todos los gobiernos, pero sin hacerlo con cash, sino en transferencias de dinero a ciertas municipalidades y a los CODEDES que por años llevan ejecutando miles de millones sin resultados ni transparencia, y son la caja chica del poder departamental y local. Justamente en ese debate hay que anclar la destitución de la ministra de comunicaciones, y habrá que analizar los pagos que actualmente hace el ministerio. 
En la primera semana del presente mes de junio -según SICOIN- el gasto en funcionamiento del presupuesto era de aproximadamente un 38.2%, lo que encaja con el mes número cinco -mayo- que acaba de concluir. Sin embargo, las inversiones siguen una dinámica opuesta. A esa fecha, hay instituciones más diligentes, como la presidencia que ha gastado el 48.2% y comunicaciones o educación en torno al 20%, pero también otras como gobernación, deportes, defensa nacional, finanzas públicas, trabajo, economía o ambiente y recursos naturales que oscilan entre 0.9% y 7.3%, evidenciando la falta de voluntad o incapacidad para ejecutar el monto asignado. 
En lo que se refiere a la ejecución media de inversión en los CODEDES se sitúa en 4.3%.  El de Escuintla es el que más ha ejecutado (22%), seguido de Guatemala (16.5%), Baja Verapaz (13.7%) , El Progreso (10%), Sacatepéquez (9.1%), Chiquimula (8.8%) y Petén (8.2%). El resto, aunque parezca increíble, está por debajo del 3.8% , y en 12 departamentos entre 0 % y 1% ¿Necesitan realmente más dinero si han sido incapaces de ejecutar el asignado? ¿Es necesario inyectar extraordinariamente más de Q500 millones en San Marcos, Huehuetenango y Quiché que no llegan al 1% de ejecución a la fecha? Con esos datos, no tiene ningún sentido hablar de una ampliación, salvo la lectura del pacto por los votos con algunos diputados, y quizá considerar que la estrategia gubernamental sea realmente esperar que no lo gasten y el dinero retorne al fondo común, así pueden contar con liquidez en otras instancias. 
La falta de acción es incompatible con el ejercicio del poder y parece ser que, además de imprudencia, hay una incapacidad para invertir lo asignado en el presupuesto, lo que multiplica la reticencia a la hora de conceder una ampliación presupuestaria cuyo destino es desconocido y, desde luego, no sería ejecutado -o lo sería mal hecho- por entidades como los COCODES y las municipalidades que tradicionalmente no han sido eficientes ni mucho menos transparentes, además de otras muchas instituciones que contarían con un extra financiamiento sin haber sido capaces de operar el monto actualmente aprobado.
No, esta ampliación presupuestaria no tiene sentido, salvo que se dibujen escenarios amañados, y eso no era lo esperado ni prometido.

lunes, 3 de junio de 2024

Dragones y demonios chinos

China, a diferencia de Rusia, ha decidido que frente a la imposibilidad de aplicar la teoría marítima del almirante Mahan, es posible consolidar el poder terrestre

El gigante chino ha decidido lazar fuego de dragón a la libertad nacional de establecer relaciones diplomática con aquellos países que estime oportuno. No soportan que Guatemala, antesala del NAFTA, sea fiel a Taiwán y reduzca el control de su espacio de influencia. La guerra geopolítica de los rusos, promotora de la guerrillas que sufrió el continente desde los setenta, se transforma en una guerra geoeconómica alimentada por el ansia de control chino sobre infraestructura estratégica, puertos, mineras y centrales eléctricas. 

China, a diferencia de Rusia, ha decidido que frente a la imposibilidad de aplicar la teoría marítima del almirante Mahan, es posible consolidar el poder terrestre desde el control económico-financiero de los países sometidos, pero Guatemala es una piedra en el zapato. De esa cuenta, la dictadura asiática decidió retener productos de exportación con ese poder de los regímenes autoritarios como es el arma de la falta de certeza jurídica y del respeto a los contratos.

Eso de “Un país dos sistemas” es una farsa evidenciada particularmente después de la evolución de Hong Kong. El gobierno popular no puede permitir, por la propia concepción del régimen, que haya a la par otro que muestre las bondades del capitalismo -como lo es Taiwán- frente a la miseria del comunismo. Xin Ping es el líder más duro desde el revolucionario Mao, y las circunstancias internacionales lo colocan en una situación en la que debe de enfrentar el momento histórico, caracterizado por la debilidad de la política exterior norteamericana de los dos últimos gobiernos demócratas, lo que también aprovecha Putin.

El comercio con China no es ese espacio de oportunidad que algunos ven, salvo, quizá, los pocos que consiguen exportar a aquel país. Normalmente es a la inversa: el mercado nacional se inunda de productos chinos de bajo precio fabricados por trabajadores a quienes no les aplican las normas internacionales de trabajo ni muchos menos los derechos humanos básicos, con lo que logran bajos precios, pero altamente contaminados.

Desde el punto de vista político, el oficialismo chino popular invierte cualquier cantidad de dinero en gobiernos que necesitan resultados inmediatos, y pagan desde el estado del ejército de Costa Rica, hasta la biblioteca en El Salvador, pudiendo así los gobernantes de turno mostrar logros a sus ciudadanos y conseguir apoyo político. El votante no advierte que hipoteca el futuro del país con préstamos, inversiones o apoyo económico y termina siendo prisionero de su visión de corto plazo.

Aunque es cierto que muchas democracias, en ciertos momentos, fracasan o no logran sus objetivos de medio plazo, pueden ser cambiadas con el tiempo, lo que permite su regeneración; eso no ocurre con las dictaduras. Que un país vaya mal con el modelo democrático que tiene -independientemente de las razones- no significa que saltando al modelo autoritario o haciendo amigos en él, sus problemas mejoren en el mediano plazo, más bien todo lo contrario.

Tenemos un escenario similar al de la Guerra Fría con esta Guerra Asiática suficientemente dibujada y con formas de actuar diferentes a la tradicionales, y quizá sea la razón por la que algunos no terminan de identificarla. China no es la solución porque es una férrea dictadura, la más antigua y tradicional del mundo, aunque disfrazada de modernismo, y es capaz de comprar voluntades de políticos que hipotecan el país y venden el futuro con efectos del presente. 

En el concierto internacional, sólo somos un peón más -ni siquiera el más importante- de la política interna de reunificación de China popular y su confrontación con los USA, con Taiwán de por medio, así que hay que dejarse de cuentos chinos.

lunes, 27 de mayo de 2024

Demasiados tallos de la SEMILLA

Dos mujeres incluidas en el gobierno inicial y presentadas como “éxito de paridad”, son sustituidas por perdida de confianza por parte del Presidente

A la SEMILLA le germinaron demasiados tallos. Aquel “escándalo” del uso del vehículo oficial por parte de la hija de la entonces ministra de Ambiente -primera discrepancia manifiesta en redes entre autoridades de gobierno-, se une la reciente destitución -sin más explicaciones que las justas- de la ministra de Comunicaciones. Dos mujeres incluidas en el gobierno inicial y presentadas como “éxito de paridad”, son sustituidas por perdida de confianza por parte del Presidente, apenas unos meses después de su nombramiento.

Sin embargo, no es el único frente interno del gobierno. También ha dado quebraderos de cabeza -y sigue dándolos- el ministro de la Defensa, quien quiso ascender a sus cuates de promoción sin contar con los requisito legales para ello, y ahora prosigue con la estrategia de designación de agregados militares que tampoco cumplen los requisitos del tiempo de servicio, y además, por orden interna inesperada del pasado martes 21, les impide regresar al país hasta pasados seis meses desde su llegada al destino. La realidad es que prefiere tenerlos lejos para que no le den problemas, sin sopesar que se los darán antes de irse, porque al menos cuatro de ellos ya han dicho que nell, y que prefieren no salir en esas condiciones.

Casi olvidado y perdonado por devotos progresistas, hay que sumar el fotógrafo presidencial que nos cuesta Q30,000 mil mensuales de nuestros impuestos -aunque solicitan incremento presupuestario porque no llega¬- y el pago a los jóvenes contratados a dedo por ser hijos de o propagandistas del partido. No quitemos las cosas “menores” porque pecando por lo pequeño, se termina aceptando lo grande sin pudor alguno.

Por si lo anterior fuera poco, China Popular toma acciones contra los productos nacionales exportados a aquel país por haber mostrado afinidad con el gobierno de Taiwán. El uso de la geoeconomía por parte de los chinos no es nada nuevo. La diplomacia del dólar -aprendida por cierto de los USA- es el arma más empleada por los chinos comunistas. Compran, prestan o “donan” los millones que haga falta, siempre que se les conceda lealtad exclusiva. Una suerte de prostitución política que demasiados aplauden sin advertir las consecuencias a largo plazo. Otros, “más sesudos”, hablan de un enorme mercado por el que hay que apostar, y no por Taiwán, excluyendo la variable de que no tenemos capacidad de producir más que una determinada cantidad. y que por lo tanto lo mismo nos da un mercado de 40 que de 1,500 millones, porque al final solo podemos suministra cantidades limitadas de ciertos productos. Finalmente, los que se dan baños de pureza olvidan que negocian con autoritarios que no practican principios de certeza jurídica, respeto a contratos, compromisos o sistema judiciales y sociales que permitan reclamos, porque es el dictador y sus amigos quienes toman las decisiones a capricho.

En resumen: nada se había hecho desde el gobierno y ahora las condiciones se ponen más difíciles para hacer algo, sin contar las maquinaciones en un Congreso que vacaciona o los apaños de los mafiosos de turno para cuando haya que renovar el sistema de justicia.

A estas alturas no se si el gobierno no sabe, no quiere, no puede o no se entera, pero si evaluamos los resultados parece que cualquiera de las posibilidades indicadas -o todas- están en la ecuación. Más preocupados por las formas que por el fondo, dicen a diario querer seguir avanzando sin que los resultados lo muestren. El dengue declarado y el pacto sindical magisterial dan color al arbolito que crece torcido y no se sabe muy bien qué dirección toma.

lunes, 20 de mayo de 2024

¿Ascensos militares legales?

Hace años que los militares guatemaltecos dejaron de pensar en “golpes”, como algunos malinformados o malintencionados sugieren

La obediencia y la subordinación son virtudes fundamentales de la condición militar. Sin ellas es imposible conformar una institución como la castrense. La primera tiene límites impuestos por la legislación que desterró la obediencia debida como una eximente en la línea de mando; la segunda no representa, en modo alguno, la sumisión al superior, sino la aceptación voluntaria y graciable de una dependencia virtuosa.

Hace años que los militares guatemaltecos dejaron de pensar en “golpes”, como algunos malinformados o malintencionados sugieren; caso contrario,  hubiésemos visto muchos por los innegables malos sabores de gobiernos pasados. Hay demasiada calidad humana, moral, ética y académica entre sus integrantes para perder el tiempo en mezquindades, aunque ninguna institución es perfecta y encontramos granujas en todas partes. Son más numerosos -e infinitamente más peligrosos- los abogados, agrupados en torno a lideres mafiosos y corruptos, que todo el Ejército de Guatemala. En cambio, votan y eligen magistrados, mientras los militares son ignorados en su participación política como ciudadanos ¡Otra vileza que no superamos!

Pero por ideología o falta de conocimiento, algunos continúan rechazando al ejército, a pesar de ser la institución que interviene en mayor cantidad de situaciones peligrosas, plus del que la mayoría de los ciudadanos rehúye. Somos una sociedad hipócrita, incapaces de reconocer virtudes de las que demasiados carecen, pero si utilizar tiempo para desmeritar la labor de los uniformados ¡Nada nuevo aquí o en otras partes!

Los políticos tienden a rodearse de militares afines, producto de su capacidad debido a una vasta preparación, y este gobierno no ha sido la excepción, pero no es de recibo ascender al grado superior sin contar con los requisitos legales interpretando perversamente la claridad de la letra, porque se quiebra la institucionalidad y se demerita el trabajo de quienes si cumplen. No es un tema de mujeres promovidas o de machismo -como ciertos amarillistas comentan- sino del incumplimiento de lo que la ley constitutiva señala palmariamente, y eso es muy grave. Tampoco es de recibo que una promoción ocupe la mayor parte de los puestos de comando y dirección, sobre todo cuando no todos cuentan con las competencias requeridas, porque además del riesgo que representa, incide gravemente en la jerarquía, en el equilibrio de poder institucional y en la meritocracia, que dicho sea de paso este gobierno se jacta de aplicar.

El ejército ha sido políticamente mangoneado. Lo han puesto a fabricar pupitres, plantar árboles, repartir bolsas solidarias o atender las emergencias que los políticos han considerado, al carecer de las instituciones pertinentes para ello, y haciendo el trabajo de todos. Tampoco, como comentó el diputado Samuel Pérez, está encargado de generar inteligencia estratégica para cuestiones de narcotráfico, para eso, según la ley vigente, está la DIGICI y la SIE, claro que criticar a esas instituciones sería tirar piedras sobre su propio tejado.

Es una lástima que la ciudadanía no se acerque a conocer a sus ejércitos, su doctrina y filosofía, aunque por principio de defensa nacional estemos obligados, y se difundan comentarios carentes de sustento y objetividad. Demasiados frustrados y escocidos que continuamente arremeten contra una institución que salva decenas de vidas cada año, saca las castañas del fuego y es empleada en aquellas ocasiones de especial riesgo y fatiga, de las que otros huyen.

Los oficiales que se sientan vulnerados en sus derechos están obligados a reclamar judicialmente para que se observen las leyes establecidas, porque la corrupción que dice el gobierno combatir es algo que tiene que aplicarse a sí mismo, y no justificar la inobservancia de principios legales porque “el momento” así lo aconseja, que es como se justifican las mayores aberraciones.

lunes, 13 de mayo de 2024

Israel y la política exterior nacional

Guatemala debió de abstenerse en esta ocasión, y no porque Palestina no merezca un Estado propio, sino porque Hamas mantiene secuestrados a ciudadanos israelíes

Hace pocos días, la Asamblea General de la ONU aprobó una resolución por la que exhorta a la plena incorporación del Estado de Palestina. Si bien hubo una mayoría de 143 votos favorables, no es menos cierto que países como Alemania, Canadá, Reino Unido, Suecia o Suiza integraron el grupo de los 25 que se abstuvieron. Guatemala formó parte de aquellos que aprobaron la resolución, después de que, días antes, se decidirá en el Consejo de Seguridad -por el veto norteamericano- no otorgar el estatus de miembro de pleno derecho. Esta decisión de la política exterior guatemalteca puede provocar cierta incomodidad con sus principales aliados ¿Qué se pudo -o debió- haber hecho y por qué?

El conflicto actual de Israel no lo es contra Palestina, sino que enfrenta a Hamas, un grupo terrorista yihadista que “escapa al control de la Autoridad palestina” y que tiene claro que la acción violenta contra el Estado judío y la desaparición de aquel son dos de sus principales objetivos. Meses atrás, mostró precisamente esa forma extremadamente violenta de actuar, con el brutal asesinato y el secuestro de decenas de personas.

Aunque la resolución 181 de la ONU divide el territorio en dos estados y una zona bajo régimen internacional particular -lo que otorga un derecho histórico a los palestinos- el actual momento no es adecuado para resolver lo que no ha sido posible desde hace décadas. No parece prudente debatir sobre un problema de esa magnitud mientras se mantienen secuestrados a ciudadanos israelíes, lo que representa una amenaza y la consecuente coerción de los terroristas para generar una respuesta internacional. Quizá por eso, países como los antes citados, decidieron abstenerse de la votación, al tener presente el ambiente actual más que los derechos históricos que habrá que respetar cuando el conflicto concluya, algo posible si el grupo terrorista Hamas liberase a los rehenes. Israel tiene una memoria histórica muy presente sobre los asesinatos llevados a cabo por un comando del grupo palestino Septiembre Negro, cuando asaltó la Villa Olímpica de Múnich 72, y hará todos sus esfuerzos por liberarlos. 

Un país debe de dar varios mensajes con sus políticas. Uno, que no se negocia con terroristas bajo ningún concepto. Otro, que está dispuesto a liberar a sus ciudadanos de cualquier injusticia independientemente del lugar en el que ocurra. Pocos lo hacen, y eso no es otra cosa que proyectar capacidad de disuasión y generar confianza en el Estado al que se pertenece.

Guatemala debió de abstenerse en esta ocasión, y no porque Palestina no merezca un Estado propio, sino porque Hamas mantiene secuestrados a ciudadanos israelíes, y en esas condiciones no se puede negociar ni conceder ventaja. Sin embargo, se dejó llevar por esa dinámica internacional que juega con ciertos sentimientos y valores progresistas, mientras obvia los principales que no son otros que defender los intereses de sus ciudadanos, especialmente la vida. Además, sus principales socios en América -los USA- y algunos de la UE votaron de forma diferente, por lo que posiblemente hubiese sido de mayor interés nacional pensar el voto emitido, para el que no había presión interna.

En el escenario internacional estas “pequeñas” cosas son las importantes a la hora de ser considerado socio fiable, lejos de las visitas de cortesía con las que dicen que se generan mejores dinámicas de percepción y se fomenta la multilateralidad. En estos momentos es cuando hay que demostrar con quien se está y el grado de coherencia de la política exterior, pero cuando la interna no termina de arrancar, parece que la otra sigue sin diseñarse.

lunes, 6 de mayo de 2024

El Congreso a los leones

Clavaron la estaca y se sentaron en ella, y aquella aberración jurídica la padecemos hoy, pero hay miedo a identificar quienes tienen realmente la culpa

En su mensaje a la nación, el Presidente anunció el envío de un proyecto de ley al Congreso para modificar las condiciones de remoción del Fiscal General. Está en su derecho constitucional de hacerlo y la confrontación que mantiene con el Ministerio Público ahí lo conduce.

Reconoce el Presidente, implícitamente, que la modificación que se hiciera para proteger a Thelma Aldana -con presión de CICIG, parte de la comunidad internacional y la aquiescencia de los congresistas- fue una absoluta y condenable equivocación, aunque no se atrevió a decirlo, para no quedar mal con los promotores, pero las razones que expuso para la actuación que justificó son exactamente las opuestas a las utilizadas por la anterior FG para cambiar la ley en su momento. Clavaron la estaca y se sentaron en ella, y aquella aberración jurídica la padecemos hoy, pero hay miedo a identificar quienes tienen realmente la culpa ¡Se tenía que decir…!

Así las cosas, aún queda mucho camino por recorrer. De entrada, el receso en el que entrará el Congreso en unos diez días aumenta la presión sobre los legisladores, o puede dilatar la decisión. Después, habrá que debatirse y conseguir los votos necesarios y, finalmente, ver si la norma puede ser aplicada retroactivamente. Eso por no contar los amparos, inconstitucionalidades y otros artilugios legales que pueden plantearse en el camino. No lo veo fácil, pero si una vez fueron capaces de retirar más de cien visas, pueden volver a hacer otra intervención parecida. El Presidente ha echado a los leones a los diputados, y desistido de aquella otra vía de legalidad cuestionable que era la consulta popular.

Lo cierto es que hay una crisis institucional y debe de resolverse institucionalmente, y la guerra ya se ha declarado ¿Qué vendrá a partir de ahora?, pues está por ver porque seguramente la FG no se quedará de brazos cruzados, de hecho ya emprendió acciones ante la CC contra lo que intuyó se le venía encima. 

El tiempo corre respecto de la configuración del poder en el Congreso y va paralelo al proceso electoral norteamericano. No es lo mismo un gobierno USA de demócratas, Biden en concreto, que uno de republicanos, Trump en particular. La actual administración sabe que le puede quedar poco y, junto con la diáspora nacional, planifican una serie de acciones con el objetivo de cambiar las cosas, aunque realmente -tampoco nos engañemos- el fin es controlar el poder desde el MP, cosa que hicieron por años y de pronto se les volteó la tortilla. Los mismos de antes, ahora con diferentes estrategias.

En la propuesta, se introduce un párrafo -el b)3- que permite la discrecionalidad presidencial en la apreciación de lo que en el mismo se indica, lo que retornará el debate, nuevamente, a 2015, y permitirá la discrecionalidad porque únicamente hay que justificar -y eso se hace rápidamente- lo dice la norma: “… denote falta de debida diligencia, o incumplimiento de las funciones y atribuciones que la Constitución Política de la República de Guatemala y las leyes le establecen para el ejercicio de la acción penal pública…” Aprendimos poco, y seguimos arreglando los asuntos legales en función del momento, el gusto o las necesidades, jamás de forma objetiva, coherente y racional.

Lo que ocurrirá a partir de ahora es impredecible. La propuesta puede no ser aprobada por el Congreso y el Ejecutivo perderá más popularidad, y si ocurre lo contrario, vendrá una lucha legal en la CC. O quizá una tercera vía, de esas sorpresivas con las que acostumbran a doblegarnos, aunque aplaudimos o condenamos según nos venga.


lunes, 29 de abril de 2024

¿Y para cuándo el salto?

Hay que eliminar dos cosas: el temor de un mal futuro y el recuerdo de un mal pasado, pero para ello se requiere vivir el presente con esperanza de cambios concretos

La nueva administración gubernamental ha puesto sobre la mesa la cantidad de marrullerías que tradicionalmente cometen los políticos mientras ostentan el poder que ciudadanos, no siempre responsables, les otorgan con sus votos. Quizá el ministerio que más ha evidenciado el problema haya sido el de Comunicaciones: obras sin construir, enormes deudas de arrastre y pagos anticipados por trabajos no realizados. En Salud detuvieron a trabajadores que sustraían medicinas y posteriormente las vendían en un mercado paralelo, lo que nos impulsa a preguntarnos sobre la certeza de tratamientos que se aplican a pacientes con graves enfermedades o quizá utilizan placebos. Del resto de ministerios no hay muchas noticias, aunque todos dicen haber encontrado irregularidades, especialmente en inexistentes personas contratadas o en amigos del poder. En esto último, por cierto, hay que reconocer que este gobierno ha hecho lo propio y tambien se ha dedicado a entregar puestos y favorecer con contratos a quienes bien les sirvieron o son familias de militantes ¡Tampoco nos engañemos!

Para presumir de ser un gobierno de transparencia, falta informar sobre lo que está ocurriendo en Educación, el ministerio más cerrado en información, especialmente después del desastre que fue la gestión anterior, las condiciones tanto de la alimentación escolar como del seguro médico y, muy especialmente, las negociaciones secretas que se llevan con los sindicatos magisteriales, liderados por el chantajista oficial. Preocupa que ocurra lo que tradicionalmente ha venido sucediendo, y la falta de información al momento parece indicar que las cosas pueden avanzar en esa dirección.

Tres meses después de la toma de posesión, seguimos subidos al trampolín esperando saltar “de un momento a otro”. Falta un programa activo de gobierno que diga qué se pretende hacer en los próximos meses porque ya es sabido el diagnóstico sobre lo encontrado y las críticas a gestiones pasadas. Se echa en falta la proactividad, la visión de lo que hay que hacer para avanzar y no seguir parados en una especie de contemplación de lo mal que nos fue, lo que por otra parte es cierto y genera desasosiego, especialmente si falta un horizonte claro que impida pensar que puede ocurrir lo mismo. Alguien dijo que hay que eliminar dos cosas: el temor de un mal futuro y el recuerdo de un mal pasado, pero para ello se requiere vivir el presente con esperanza de cambios concretos y no con recreaciones pretéritas en espera de planes por hacer. 

Para liderar se requieren, al menos, dos cosas fundamentales: tener poder y voluntad. El poder entregado en las urnas es muy débil en el Legislativo, pero claramente mayoritario en el Ejecutivo, por lo que desde ahí, y con las dificultades propias, se pueden hacer cosas. La voluntad requiere carácter y claridad de ideas y en eso puede que estemos un tanto deficitarios. Hasta ahora una supuesta conciliación pareciera ser la ruta que ha tomado el gobierno, y eso lo sitúa en desventaja respecto a la percepción ciudadana de que se están haciendo cosas, y lo expone a que el cansancio se vaya acumulando y provoque la baja de popularidad y la confianza. 

Los golpes de efectos en política son necesario porque la mayoría de las personas únicamente perciben la sensación, y no profundizan en el impacto real de la acción. Aquí seguimos faltos de esas decisiones que hagan exclamar aquello de ¡por fin se hizo algo!, y da la impresión de qué seguiremos creando expectativas.

El tiempo es el peor enemigo del político, porque se acaba,  y lo que no se haga ahora será difícil hacerlo después.

lunes, 22 de abril de 2024

Recomponiendo el poder político

En política no hay socios ni amigos, sino intereses, y pierdes valor una vez te conviertes en tercer país seguro, extraditas a quienes te piden y colaboras con el poder que te imponen 

A los cien días del nuevo gobierno, una frase puede sintetizar el resultado político observable: “perdieron la oportunidad y están perdiendo poder”.

Aquello de “más sabe el diablo por viejo que por diablo” se confirma en el Congreso, mientras la inexperiencia política de unos, la bisoñez de otros y la inacción de todos, dejan espacios libres que son llenados inmediatamente por la oposición. El alegrón inicial, con descomunal metida de pata en la primera elección de la mesa directiva -luego anulada- permitió que los muchachos de la UNE -mañosos, experimentados, glotones y zorros- tomarán las riendas de la carreta haciéndoles creer a algunos que eran buenos, santos y probos, y que las cosas tomarían rumbo distinto en el futuro. Apenas un par de meses después, el poder se recompuso y ahora las iniciativas van de la mano de aquellos lobos con piel de oveja quienes, a pesar de ser suficientemente conocidos, engañaron a incautos y cándidos legisladores ¡La inexperiencia se paga!, aunque seamos los ciudadanos quienes asumamos el costo.

Les hicieron pensar que tenían el poder, y poco a poco fueron ajustando agendas, proyectos y estrategias. La última será sin duda el rechazo a las propuestas de reforma a la ley electoral para retomar el proyecto de la UNE liderado por el diputado presidente de la comisión correspondiente, Adim Maldonado, con apoyo de sus cuates -todos de la UNE- aunque anden repartidos por diferentes partidos. Una especie de hálito con el que SEMILLA resucita a la UNE y provoca una metamorfosis inversa, en la que las mariposas vuelven a ser gusanos.

El primer aviso lo vieron venir tarde, y coincidió con la exclusión de Samuel Pérez cómo posible integrante de la Junta Monetaria. El segundo, más visible, fue la negativa a aprobar el estado de calamidad. A partir de ahí ignorarán las recomendaciones de la comisión de reformas electorales -porque impondrán las suyas, transfuguismo incluido- y liderarán el nombramiento de jueces y magistrados, si es que eso llega ocurrir.

En todo caso, el proceso nacional no hay que verlo aislado, sino paralelamente al que transcurre en los USA, y asociado además a las próximas elecciones mexicanas y venezolanas. Es muy probable que la dictadura de Maduro -oxigenada por Biden- termine triunfando, y el partido de López Obrador imponga a su candidata. Se visualizan fuertes críticas a los demócratas por no haber sabido cambiar panoramas políticos de escasa utilidad para los norteamericanos, y salvo condena judicial en contra de Trump el ambiente en el Norte no será propicio para seguir convocando reuniones bi y multilaterales de esas que tanto gustan a los políticos para no avanzar en nada. Así las cosas,  dejarán de ver con benevolencia el régimen guatemalteco, especialmente una vez plegado a los temas que interesan por allá: la migración, el narcotráfico y el crimen organizado, algo que han impuesto para que cooperemos fuertemente en solucionárselo.

En política no hay socios ni amigos, sino intereses, y pierdes valor una vez te conviertes en tercer país seguro, extraditas a quienes te piden y colaboras con el poder que te imponen, el resto son circunstancias que nadie atenderá. No habrá inversiones millonarias -mil veces prometidas- para luchar contra la migración ni macroproyectos y fondos ofrecidos cientos de veces.  

¡Haz lo que te dicen y aléjate de China, y para lo demás búscate la vida que ya eres mayorcito! Cien días no son muchos, pero suficientes para entender lo que se viene, salvo que siga en la inopia y perdonando lo que no se ha sabido hacer bien. Seguir fielmente la política exterior de otros nos puede costar la doméstica.