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lunes, 27 de abril de 2009

Irán: el terror en casa

Desde que el presidente Hugo Chávez llegó al poder, Irán se ha posicionado con más fuerza en el continente americano. Las visitas a los amigos bolivarianos y la reciprocidad de estos han sido numerosas, al punto que el Miami Herald llegó a decir: Al presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad le debe encantar el clima tropical. Completa el círculo la puesta en marcha, por la venezolana CONVIASA, de un vuelo comercial Caracas-Damasco-Teherán, las visas concedidas por Nicaragua a iraníes sin observar los protocolos, la presencia de aquellos en otros países centroamericanos y las inversiones no muy claras en este lado del mundo. Ahora, el próximo 6 de mayo, está prevista la visita del presidente iraní a Brasil para reunirse con su homólogo Lula que hasta ahora no había conectado con el régimen terrorista iraní, lo que debe ser una llamada de atención, preocupación y prudencia.
En la pasada Cumbre sobre el Racismo, donde algunos países no participaron y todos los europeos se ausentaron mientras Ahmadinejad arremetió contra Israel, ninguno de los representantes latinoamericanos abandonó el foro, lo que deja clara la postura, por otra parte habitual, de la diplomacia hemisférica en relación con el terrorismo yihadista que predica y practica Irán.
La política del “avestruz” -esconder la cabeza ante situaciones conflictivas- ha hecho que la mayoría de gobiernos del continente no se definan en relación con temas espinosos, ejemplo las FARC, algo que quedó claro en la declaración final de la XX cumbre del Grupo de Río a raíz de la crisis entre Colombia y Ecuador por el ataque a un campamento en territorio de este último país. En la misma, no se califica a los “insurgentes” ni de terroristas, algo que sí ha hecho la Unión Europea y los EEUU, ni de libertadores como sugirió en su momento el presidente de Venezuela y alguno de sus seguidores. Esto es, se ignora el problema presuponiendo incorrectamente que al desconocerlo, no existe.
Sin embargo, los ataques a intereses israelitas en los noventas en Argentina y a principios de este año en Venezuela, apuntan hacia un embrión continental, bastante desarrollado, de terrorismo yihadista. Los innumerables coqueteos de Chávez con Ahmadinejad y de este con otros presidentes de la órbita del ALBA, han revelado bastante el panorama como explica la financiación de Irán a la implementación de ciertos proyectos y el apoyo de los países citados a la política nuclear del oriental.
Irán está construyendo una peligrosa e inteligente rama de la política exterior uno de cuyos pilares es Venezuela y busca socios para expandirse al resto del continente. Dentro de ella puede estar la visita a Brasil. El objetivo final apunta hacia la apertura de un canal terrorista capaz de desestabilizar todo el continente y acercarse a territorio de los EEUU, algo similar a la estrategia que desembocó en la crisis de los misiles de Cuba. El silencio (o la irresponsabilidad), en ocasiones interesado, de los gobiernos latinoamericanos representa el mejor acicate para los constructores del modelo.
Recordemos que las bases del terrorismo yihadista no son únicamente la destrucción del Estado de Israel, sino de todo Occidente. Olvidarlo puede traer nefastas consecuencias en el mediano plazo y tener que lamentar en el futuro la no adopción de medidas de hecho y el coqueteo con países extremistas. Brasil tiene próximamente la oportunidad de dejar las cosas claras y tomar una postura firme, salvo que se quiera interpretar como una visita por “encargo” de Obama, algo que también se especuló con el acercamiento a Cuba. Veremos que ocurre.

lunes, 20 de abril de 2009

Comediantes

Rescatan ideas caducas que se demostraron fracasadas y utilizan la interpretación y el melodrama para confundir cada vez más a la audiencia. De la insufrible e inacabable verborrea de Castro, se ha pasado a la ocurrencia pueril y provocativa de Chávez. Otros, se sitúan en un punto intermedio de la línea: Morales, Ortega, Correa, la pareja Kistchner, no han desperdiciado ninguna oportunidad para imitar y querer superar a sus mentores.
La última farsa ha sido la del boliviano-bolivariano declarándose en huelga de hambre, como por años hicieron los criminales en las cárceles. Abandonar el cargo y cruzarse de brazos en señal de protesta termina por ser un delito y una pura pantomima de niño cagón y mal educado a la que no debería llegar ningún jefe de Estado, que se precie naturalmente. En el candelero también ha estado el presidente y ex obispo Lugo, “cumplidor y recto” y con voto de castidad, pero forzado a reconocer a su hijo bajo presión de la madre, con quien parece mantuvo relaciones durante diez años, aún cuando ella era menor de edad.
El populismo siempre ha sido falaz, embustero y oportunista, cómo no puede ser de otra forma. Sus dirigentes han empleado un doble discurso interesado en beneficio propio. Lo hizo Stalin, lo profundizó Hitler y lo han continuado mejorando muchos imitadores desde entonces, con el agravante de que a ninguno le tembló el pulso para aniquilar a cientos, miles o millones de personas, aunque luego hayan querido escribir la historia (y lo sigan haciendo) de forma diferente.
La nueva izquierda, ese denominado socialismo del siglo XXI, por muy renovado que se nos venda, no ha podido superar la actuación folclórica y el discurso fácil, prepotente, amañado y amparado en el colectivismo, donde es sencillo ocultarse y difícil identificar al responsable. Se creen los campeones de los derechos humanos y dicen preocuparse por las injusticias, los abusos, los pobres, las mujeres y los grupos más vulnerables y desfavorecidos, cuando en realidad son incapaces de mostrar respeto, aplicar justicia y observar la ley. ¿Qué esperar de esa clase de dirigentes?. Sus discursos están en las antípodas de sus acciones. Predican una cosa, pero para sustentar la farsa y el show mediático, aprovechan las circunstancias, el momento y la buena fe de la gente y adornan sus vacías actuaciones con gestos, palabras y colorido variopinto.
Quienes aspiran a ser como ellos, pero todavía no han incursionado en ese club de dementes, aparecen sin aviso en lugares públicos -como playas- o “regalan”, con dinero ajeno, vajillas y estufas de gas, eso sí con decenas de fotógrafos presentes que publican cientos de imágenes de la “sorpresiva y generosa” visita del mandatario. Propaganda pajera en pareja, con voluntad de imitar a aquellos otros destacados comediantes. Cuando los cachan, inventan conspiraciones y complots sobre asesinatos, con lo que justifican otro montón de barbaridades posteriores. El copy-paste no tiene límites y la payasada política, parece que tampoco.
Aspiran a ser líderes, pero no dan la talla. Les viene grande el cargo, tienen miedo a tomar decisiones y no asumen responsabilidades. Quieren, pero no pueden. Piensan que la historia los situará en un lugar de honor, sin darse cuenta que el tiempo solo pone a las personas en el sitio que realmente les corresponde. Émulos de héroes que se quedaron al principio de la lectura del cuento y en las primeras viñetas del comic, aunque creen que siguen avanzando a galope por la llanura para salvar a la humanidad. !Pobrecillos!,…., pero nosotros que los tenemos que soportar.

domingo, 12 de abril de 2009

!Bajate de mi moto!

Si llevaba en moto a su hijo al colegio, o a su novia o esposa al trabajo, se le acabo el chance. El Gobierno ha decidido que únicamente puede ir un pasajero en motocicleta y además debe portar un chaleco reflectante color amarillo y un casco protector, ambos rotulados con el número de la placa.
Dicen que funciona en Colombia. !Claro!, como los buses, la policía, los hospitales, el Gobierno y otras instituciones que aquí ni chicha ni limonada. Copiar lo que otros hacen no necesariamente es lo mejor y siempre evidencia una importante carencia de ideas propias. Si sirviera, deberían emular la infraestructura de otros países, aprender por qué les funciona el transporte público, cómo hacer eficiente a la Policía y a los jueces y, sobre todo, imitar la honradez y la transparencia de políticos y funcionarios o aprender a renunciar cuando no se actúa correctamente, entre otras muchas genialidades. Puestos a plagiar, hagámoslo con cosas importantes.
El padre de familia que transportaba a sus hijos al colegio en una de esas 600 mil motos que hay en el país, ahora deberá pagar transporte, infringir la norma y arriesgarse a que lo sancionen o llevarlos corriendo, para de paso fomentar el deporte nacional. Si era de los que daba un aventón al trabajo a la mujer de su vida, se le acabó el conecte amigo. Ella tendrá que ir andando, arriesgarse a morir en bus o quizás opte por buscarse un novio con carro. Nuestros eminentes políticos han obviado, como siempre, las connotaciones negativas de sus magistrales inspiraciones, idilio incluido. Y, ¡cómo no!, han trasladado el costo de sus ocurrencias al usuario que tendrá que comprar chaleco y casco, y rotularlos. La ineficiencia a que nos tienen acostumbrados le cuesta a usted el doble. ¿Veamos de quien es la empresa que comienza a ofrecer esas innovaciones?.
Qué más da lo que exijan si el tema es que la PNC no tiene capacidad de identificar y arrestar al delincuente y cuando lo hace otros lo dejan libre. El problema persistirá porque no se ejerce la necesaria autoridad. Todavía circulan carros con placas antiguas, entre ellos uno del cuerpo diplomático, y sin embargo ahí están. Muchos de los vehículos de narcos son conocidos y no es obstáculo para que circulen libremente, sin que nadie los detenga, algunos hasta con armas de grueso calibre en el interior y cargados no precisamente de personas. Los asesinos cambiarán de forma de actuar o seguirán cometiendo sus fechorías utilizando placas falsas, que es lo más común y lo que suelen hacer, o robarán la moto, el chaleco y el casco.
Siguen pensando que la solución es legislar, cuando la clave está en hacer cumplir las leyes. Es más fácil emitir una tonta norma y vender la idea de que están haciendo algo que admitir que, a pesar de tener la responsabilidad, no están cumpliendo con su deber. ¿Qué harán en el Puerto de San José?. ¿Vestirán a los de la caravana del zorro de chapulines amarillos?. ¿Quién obligará al vicepresidente a que se ponga el chaleco cuando motee?. Lo siento por los moteros de corazón y por los amantes de las Harleys. Se les acabó la chumpa de cuero y el pañuelo a la cabeza y, lo peor e irreparable: la chica aparente en el sillón trasero. Nuestros insignes políticos han decidido que vistan como Drag Queens, una auténtica huecada para esos grandes roqueros de los 70's.
¡Bajate pues, de mi moto!.

lunes, 6 de abril de 2009

Bla..., bla..., bla.

Sonriente, eufórico y satisfecho se vio al presidente en televisión al declarar que ¡por fin!, el plan de seguridad, aquel que le diseñaron los “expertos” de las iglesias, el procurador y el rector de la USAC, estaba históricamente consensuado para ponerlo en marcha con los otros poderes del Estado. Sin embargo, hay que esperar al 15 de abril, para que la Semana Santa no le reste protagonismo y se pueda lanzar, a bombo y platillo. Asesinan a quince personas diarias, pero la propaganda tiene prioridad. He ahí lo importante.
Me pregunto qué sería del plan de seguridad que nos prometió tanto en la campaña electoral, como de aquellos otros que estaba elaborando y que a los cien días pidió que tuviéramos paciencia para ver los resultados, plazo que luego se prolongó a los seis meses y de ahí pasó a Navidad y al 2009. Ahora, con insistencia contumaz, burlona y un tanto grotesca, vuelve a ponerle fecha a la paciencia, esta vez hasta junio. Después, veremos hasta donde dilata nuevamente su inútil esperanza y abusa de nuestro aguante.
Carecía de un programa cuando era candidato y enfrentaba a su rival con el lema de que iba a conseguir la seguridad con inteligencia. No hubo nada de lo segundo y como era la condición esencial para cumplir con lo primero, todo este tiempo ha sido estéril.
Lo que han hecho los “cuatro fantásticos”, es proponer una serie de políticas y estrategias y eso en modo alguno eso es un plan que nos arregle los problemas de cada día. Se limitan a tomar medidas de esas que dicen que cambian “la estructura”. Con dos ministerios, comisiones varias de supervisión y otras entelequias, al final estaremos igual. Eso sí, falto tiempo para recordarnos que necesita más recursos, cuando hace unos días a Gobernación le sobraban millones, a la fecha no se ha ejecutado el presupuesto para seguridad y, para colmo, se han gastado en dos meses cerca de 140 millones en propaganda. ¡Queda clara la prioridad!.
¿Quién cree usted, señor Presidente, que es el responsable de esos más de siete mil asesinados ocurridos en lo que va de gestión del Gobierno de Álvaro Colom?. Pide ayuda, reúne a los embajadores y se lamenta por doquier de cómo lo persiguen y pretenden desestabilizarlo, sin reflexionar sobre la responsabilidad de su administración por no haber aplicado ninguna medida en el sector seguridad. ¿Hay que recordarle que la omisión y la inacción, también son formas delictivas?.
Acostumbra a echar la culpa a los gobiernos anteriores, no le quito razón, pero tuvo diez años para preparar un pinche plan, ya lleva más de quince meses en el poder, ha tenido tres ministros en esa área, varios viceministros e igual número de directores de policía y sigue con los cambios. En el sistema penitenciario y en Defensa el número de rotaciones ha sido similar y la ampliación del Ejército que prometió todavía no la ha realizado. ¿Cuántos asesinatos más tienen que ocurrir para que tome una decisión y adopte alguna medida?. ¿Cuánto más tiene que caer su popularidad para que reaccione?. ¡Déjese de discursos fáciles, quejumbrosos e improvisados y actúe!.
Dispone de todos los medios y tiene la necesaria autoridad, pero no toma decisiones, le falta voluntad y parece que asumir responsabilidades no es lo suyo, en cualquier empresa hace tiempo habría sido despedido. No siga con sermones vacíos ni genere más expectativas en un tema tan trascendente al que no le entra por una única razón: no le da la gana. Y punto.

lunes, 30 de marzo de 2009

Héroes y villanos

El gobierno continúa apropiándose de la memoria de personas fallecidas en diferentes circunstancias y elevándolas a la categoría de héroes nacionales. Hacen homenajes, piden perdón público, distinguen a familiares y entorno y, de paso, se apuntan un tanto político con autoritario descaro y preocupante sesgo.
El conflicto armado interno, o como se quiera denominar, impactó en todo el país y en varias generaciones. Algunas personas fallecieron, otras quedaron mutiladas, muchas traumadas y la totalidad de la población sufrió, en mayor o menor medida, las consecuencias derivadas de cualquier enfrentamiento armado. Todos en esos largos años, sin excepción, fueron víctimas. Sin embargo, se identifica a algunos y se oculta al resto de forma terriblemente interesada. Continúan abriendo ataúdes de victimas “buenas” en un solo lado del cementerio. Las “malas”, siguen enterradas.
Muchos fueron soldados, no hablo de oficiales, sino de sencillos ciudadanos que prestaban su servicio militar en distintos lugares del país. Salieron de sus aldeas con las ilusiones de un veinteañero y el deseo de superarse, como otros muchos. Lamentablemente, también como otros, no regresaron. Dejaron padres desolados, hermanos tristes e incluso esposa e hijos huérfanos. Hoy casi nadie los recuerda excepto en comentarios críticos o incluso despectivos.
El primer fallecido del conflicto fue un militar, el subteniente Ruano. Luego hubo otros asesinados, como el coronel Oliva y su pequeño nieto, el coronel Villagrán y su ayudante, masacrados tras un discurso en la Fuerza Aérea al recibir a soldados fallecidos o el teniente coronel Ayuso muerto con un tiro de gracia. También civiles, como el embajador de los EEUU Gordon Mein de quien se cumplieron 40 años el pasado agosto o el embajador alemán Karl von Spreti, secuestrado y asesinado en 1970, después de escribir una memorable carta a su hijo Alessandro de doce años. Y muchos miles más. ¿Quién se ha acordado de ellos?. ¿Acaso son villanos?, o no cuentan con el grado de sacrificio y heroísmo de aquellos otros que el gobierno distingue.
Nos muestran muertos de primera y otros de segunda o tercera. A los primeros se les dignifica, a los segundos se las ignora y humilla. Quienes promueven estos actos ocupan cargos públicos y muchos estuvieron en el bando de aquellos que asesinaron a los ahora olvidados o rondaron por días algún helicóptero caído para ver si remataban a sus ocupantes. Son como los sepulcros blanqueados del evangelio de San Mateo: relucientes por fuera, pero llenos de podredumbre repugnante y vomitiva en su interior. Aprovechan su posición para parcializar los homenajes. Mientras, estimulan el discurso del perdón y del reconocimiento a las “victimas”, pero con tal sesgo que pierde toda su credibilidad y razón de ser. ¿Quién paga todo esto y de dónde procede el dinero?. ¿Qué costo tiene la propaganda?. ¿Dónde está la escasez de recursos?.
Los Tiempos de Solidaridad son pura charlatanería. Hay toda una estrategia de expoliación de la memoria histórica en beneficio propio y un rescate interesado del conflicto, lo que obedece a torcidas actuaciones con un grado de hipocresía sin precedentes que promueve el enfrentamiento, genera nuevos problemas y marca un derrotero peligroso. La manipulación de la historia, ahora que se comienza a desvelar tal cual fue, sigue siendo un objetivo prioritario de ciertos sectores que no terminan de aceptar el fracaso de sus equivocadas y trasnochadas ideas ni la responsabilidad de lo que hicieron. Mientras buscan y fabrican sus héroes, cada día muere más gente… y más… y más…¿Quién fomenta la desestabilización?.

lunes, 23 de marzo de 2009

¡Atención: firmes!

Sigue la cantaleta sobre quien tiene que entregar al juez los planes de campaña de las operaciones militares llevadas a cabo en los ochentas. El Ministro de la Defensa se presentó en el juzgado y no llevó toda la información solicitada, por lo que grupos de la sociedad civil le achacaron la falta de voluntad para entregar los mismos, a pesar de que el presidente hace como un año, si mal no recuerdo, dijo haber ordenado la entrega. ¿Qué está pasando?
Los Acuerdos de Paz recogían, entre otras muchas cosas, la necesidad de que la institución armada se sometiera al poder civil, entendido este como el poder político. Dicho de otra forma, el Ejército es una institución que depende del Presidente, algo que figura en la constitución, nunca se ha puesto en duda ni se ha cuestionado y así ocurre en la práctica a pesar de que algunos grupos reiteran continua y machaconamente el discurso sobre la necesidad de que sea el poder político quien controle a los militares.
Lo que no se dice claramente, y es el momento de reflexionar sobre ello, es que el poder político parece no estar en condiciones, ni tener voluntad alguna de controlar a las fuerzas armadas. Desconoce la esencia de la institución, su forma de funcionar, los principios que profesa y su idiosincrasia y no se ha preocupado de aprenderlo. Por si fuera poco, el desgaste que supondría ponerse al frente de la misma y echarse sobre los hombros determinadas responsabilidades, especialmente relativas a la modernización, a la seguridad y al pasado, ha hecho que todos los presidentes se sitúen al margen del liderazgo que los integrantes del Ejército esperaban de ellos.
¿Es culpa del Ministro de la Defensa no entregar los planes?, ¡no!. Si el presidente ejerciera su potestad de comandante en jefe, sencillamente tendría que ordenarle que los pusiera inmediatamente sobre la mesa. La inobservancia de la orden ameritaría la sanción correspondiente y el cese inmediato, cosa que podría hacer y para lo que tendría el apoyo necesario. Sin embargo, esa orden llevaría aparejada la responsabilidad de hacerlos públicos y poder ser acusado de revelación de secreto o de otras cosas. Parece entonces preferible huir del cumplimiento del deber y cambiar de nivel el problema que tener que vérselas con la justica y parte de la opinión pública, prefiriéndose que sea el Ministro el que acarree con las consecuencias.
Querían preeminencia del poder civil, ya la tienen, pero deben asumir que la inacción no es compatible con el ejercicio del mando y la responsabilidad y las consecuencias de las órdenes, efectos ineludibles de aquello que se manda. No parece correcto que refugiándose en el silencio que genera en las filas del Ejército el concepto de “obediente y no deliberante”, prefieran seguir culpándolo de no cumplir con su obligación, en vez de reclamarle al presidente, comandante supremo del mismo, que se deje de tonterías y que ordene lo que corresponda o de la cara si no piensa cumplir. ¡Ya está bien de escurrir el bulto! y, sobre todo, del uso demagógico del discurso político amañado, mientras se produce un desgaste premeditado de la institución que a muchos grupos conforta y satisface. Las órdenes, cuando existen, se cumplen y quien las emite asume la responsabilidad.
Señores militares, la obediencia no es óbice para cumplir con la lealtad de decir las cosas claramente a través de los correspondientes canales de información. Vivir en el engaño, no les es útil ni rentable, ni debe estar dentro de sus principios.

lunes, 16 de marzo de 2009

Muertos y vivos

Un solo asesinado o desaparecido, una sola injusticia, sobre todo si cuesta una vida, debe ser suficiente para movilizar todas las fuerzas que permitan esclarecer lo ocurrido. Partiendo de esa base y no perdiendo de vista que sobre ella se construye esta reflexión, parece oportuno meditar al respecto.
En América Latina, y por supuesto en Guatemala, hay una importante movilización en la búsqueda de culpables de delitos cometidos en épocas de dictadura o conflicto, exigiéndoles responsabilidades por las personas que desaparecieron o fueron víctimas de agresiones y llevando ante el juez a los autores para su enjuiciamiento, lo que evidentemente se ajusta a derecho. De forma general, y sin entrar al análisis de situaciones puntuales, no se puede permitir que desde el gobierno, ejerciéndose además un poder despótico, se puedan violar los derechos de las personas y, mucho menos, atentar contra sus vidas.
Si sumamos los asesinados en el país desde 1997, llegamos a la cifra de 50 mil. Es decir, se cuentan más víctimas que en el mismo periodo del conflicto armado. Asesinados de forma violenta por robarles un celular; asesinados por conducir un bus; asesinados por ir manejando su carro y una extensa y macabra casuística. ¿A quienes acusaremos por todos estos crímenes?. ¿Quién será llevado ante el juez por incumplimiento de deber, negligencia o connivencia?. Clamamos al cielo por lo ocurrido y no movemos un dedo ni acusamos a nadie por lo que está pasando, refugiándonos en un triunfalismo sobre el pasado que tapa fracasos mucho mayores del presente. ¿Acaso vivir en democracia es razón suficiente para ignorar a las víctimas o diluir la responsabilidad?. ¿No podemos identificar a los culpables?.
Si un solo crimen es motivo para hacer un alto y buscar al autor, parece oportuno que hagamos lo mismo, independientemente del momento histórico que vivamos. Sin embargo, estamos ante una significativa pasividad y “aceptamos, permitimos o nos conformamos” con cuanto sucede.
Mirar hacia atrás es bueno, pero solo si somos capaces de tomar el control del presente y, muchos menos y más importante, exigir y tomar medidas para que no ocurra en el futuro. Demandamos justicia, pero si exigiéramos seguridad, arreglaríamos lo primero. ¿A qué están algunos interesadamente jugando?. Pareciera que las ideologías derrotadas y trasnochadas, siguen jugando un papel importante.
Si tenemos en cuenta la economía de medios y la lógica de actuación cuando se disponen de escasos recursos, pareciera que entre volcar las energías en desvelar el pasado o bien luchar para que no vuelva a ocurrir, habría que elegir esta última alternativa. Si es posible, llevemos las dos a la vez, pero ¿por qué cerrar los ojos ante lo que ocurre y no generar una estrategia preventiva sobre lo que está por venir?.
Es responsabilidad de todos, y especialmente de quienes integran organismos que promueven la búsqueda de la verdad, señalar a los culpables de no hacer lo que deben. Hay que investigar, acusar y si fuera preciso procesar a los que olvidan cuál es su principal función y no aplaudir la actuación triunfalista, un tanto sesgada y hasta cargada de cierta dosis de hipocresía, que se ancla en tiempos pretéritos. ¿Por qué limitarse a abrir las tumbas, por cierto siempre del mismo lado del cementerio, en lugar de evitar enterrar a nadie más?. Parece que hay momentos que tienen resonancia y otros no. Quienes gobiernan no son responsables del pasado, pero si del presente y del futuro y es necesario exigirles el cumplimiento de tal deber. ¿Venganza o justicia?. O ambas, una disfrazada de la otra.

domingo, 8 de marzo de 2009

Escenarios caribeños

¿Qué está ocurriendo en Cuba y en Venezuela?. ¿Por qué Chávez cambia a quince ministros al mismo tiempo que Castro lo hace con más de diez?. ¿Cuál fue el error que cometieron y por el que piden perdón Lage y Pérez Roque?.
Tras regresar Raúl Castro de su visita oficial a Rusia, o quizás es mejor decir de su encuentro con Putin ¿ex? KGB, y el consiguiente viaje rápido, sorpresivo y urgente, de Chávez a la isla, se produjo la reestructuración primero, del gobierno cubano y, posteriormente, del venezolano. Fueron cesados importantes altos funcionarios, entre ellos el secretario del Consejo de Ministros y el ministro de relaciones exteriores de la dictadura isleña, piezas claves por años, y también destacados chavistas.
¿Qué información compartieron Putin, Castro y Chávez que destapó toda esta debacle?. Un primer y más probable escenario, hace pensar que algunos funcionarios cubanos quisieron promover una transición en Cuba y tuvieron encuentros con personas de países “amigos”, lo que pudo provocar la ira del dictador hermano y prolongarse a la del venezolano al verse traicionado por sus dos mejores interlocutores. Esto no es nada nuevo, ya fue intentado por Aldana, Ochoa o Robaina, que vieron en la perestroika cubana la solución al castrismo. Todos fueron defenestrados, fusilados o empijamados.
¿Se prestaron Lage y Roque para buscar una solución negociada en el corto plazo y amarrar su futuro político y, de paso, subieron al carro a algunos ministros venezolanos?. Ello hubiese permitido generar una alternativa de cambio conjunto: Cuba-Venezuela, sustentada en personajes que ejercían y conocían el poder y que podían iniciar modificaciones del agrado de quienes están pensando, desde hace tiempo, que ya es el momento de reemplazar la nomenclatura cubana, último eslabón de la cadena evolutiva de la democracia latinoamericana y, antes de que sea tarde y peor, el régimen venezolano. Los calificativos de “traidor” y “ambicioso” que Fidel dedicó a los dos y la pronta dimisión hecha efectiva en sendas cartas casi idénticas, parece sustentar esta reflexión. Recordemos que muchos observadores están esperando la reacción del presidente Obama y su Administración en torno a cuál será la relación con Cuba y es posible que la próxima reunión con el presidente Lula sirva de catalizador al proceso.
Sin embargo, esa no es la única respuesta. Conocedores de la capacidad manipuladora y maquiavélica de la eterna dictadura de los Castro, pudiera ser que Lage, Roque y otros, dimisionarios del Comité Central del Buró político y del partido comunista cubano, puedan crear y promover una especie de “oposición” y de “alternativa” fantasma al poder absoluto actual, de forma que el régimen esté engañando la percepción externa y promoviendo un avance hacia una “democracia” controlada e inexistente, cuya alternativa sería la opción liderada por dos clásicos y convencidos comunistas cubanos, que llevan años sirviendo eficazmente al partido y a los hermanos. Lage sabe, conoce, es capaz, tiene carisma y experiencia. Es decir, es presidenciable y alternativa.
Será necesario esperar a ver la evolución de los acontecimientos y cómo se produce el reacomodo de todo este novelón, nunca mejor dicho, al mejor estilo venezolano. O estamos ciertamente asistiendo a una significativa divergencia desde arriba o el trío: dictador moribundo, gobernante a cargo y el zar tropical, quieren implementar una estrategia de engaño que les permita acometer su “reforma” sin que realmente cambie nada. Es preciso tomarse un tiempo, pero no perder la atención.
¡Por cierto!, a esos son a quienes visitan y condecoran nuestras autoridades.

lunes, 2 de marzo de 2009

Bola...., de cristal

Llevamos más de un año de gobierno, sin embargo no hay una sola política pública que se pueda tomar como tal. No hay plan en Comunicaciones e Infraestructura. Tampoco en Salud Pública, salvo la tercera prórroga de concesiones a los proveedores de siempre y ahora la apertura a las vacunas. En Seguridad y Defensa, ya han orado a todos los dioses y hasta las iglesias le han hecho la tarea, sin que se vean mejoras (nuevamente hay que esperar hasta junio). En Educación todo se ha reducido a congelar el cumplimiento de la sentencia de JA y a vendernos la idea de que hay escuelas nuevas y en condiciones: las fotos ya mostraron la realidad. La vivienda y el empleo que ofrecieron por miles, no aparecen ni por unidades. Las cárceles, puros centros de ocio y entretenimiento. Los muertos, en incremento exponencial. Y así, puede auscultar los planes de gobierno en el tiempo que llevamos, o en el que se avecina, y verá el vacío como contenido. Simplemente nos engañaron. Ni hubo, ni hay, ni habrá.
La única preocupación del gobierno, con excesivo afán e interés, ha sido contar con dinero público para gastar a su capricho. Vimos una marcada presión y negociaciones a cualquier precio con tal de que se levantaran los candados que había al mayor presupuesto de la historia y a la contratación de nueva deuda. Una vez logrado, se alcanzó el objetivo. Durante 2009 continuarán gastando a manos llenas en programas ineficientes y no sometidos a la Controlaría, como ya su titular dejó claro. A pesar del discurso de la trasparencia, la opacidad es la norma y, con cualquier pretexto, seguridad incluida, niegan el destino de los fondos que se manejan por personas que no pueden ser fiscalizadas. Cuando se pide información, sencillamente no se da y todos los financistas cuentan con descarados favoritismos que les reintegran sus inversiones. La propaganda del régimen se encarga de hacernos ver lo contrario.
Atención. El partido en el poder cuenta con una infraestructura local que ya hemos visto como moviliza interesadamente personas para apoyar “espontáneamente” actividades de gobierno. El descomunal despilfarro en programa “sociales” termina comprando la voluntad de aquellos a los que se destina. Finalmente, el proyecto de ley de lugares sagrados, ofrecerá a las comunidades indígenas un discurso que, solapadamente, no es otra cosa que la legalización de la expropiación. Se armó la masa social para la siguiente fase.
En 2010/2011, se convocará un referéndum que promoverá algunas reformas constitucionales “necesarias” e interesadas y, de camino, es posible que empaqueten el tema de Belice. ¿Qué cambios se propondrán y para qué?.¿Quién cree usted que se postulará ?. ¿Cuál será el resultado del referéndum con el despliegue arriba indicado?.
Conclusión. Están mirando al Sur y aprendiendo lo que hacen. La visita a Cuba no es circunstancial, ni el acercamiento a Chávez, tampoco. ¿Cree que los políticos hacen el ridículo gratuitamente?. Se equivoca. Todo tiene un fin, un propósito, y hay un encadenamiento lógico y secuencial que dejamos de ver por ese optimismo enfermizo que nos caracteriza. En 2013/2015 nos estaremos quejando de la opresión, de los años que llevan en el poder, de las propiedades perdidas, de las empresas nacionalizadas, de la reducción en la calidad de vida y de la escasez. O, muy probablemente, no nos quejaremos de nada, porque no habrá libertad de expresión o estaremos muertos o exiliados.
Ellos seguirán riendo nuestra incapacidad de reacción, nosotros lamentando nuestra desgracia. Esta historia no es nueva, pero parece que no la aprendemos. ¿Bola?.

lunes, 23 de febrero de 2009

Amor desnudo

Eligió el presidente la semana del amor y la amistad para coquetear con el tirano Fidel Castro. Aunque en otros discursos se refería exclusivamente a la pasión que le profesaba a doña Sandra, resulta que su adoración platónica, además, apuntaba hacia el dictador. Indescifrables y enigmáticos son los sentimientos humanos aunque los “cientistas sociales” quieran hacernos ver lo contrario.
Hace un año, el presidente pedía ayuda externa para enseñar a los del partido que era eso de la socialdemocracia a la que acababa de adscribirse. Hoy, ideológicamente desnudo y fuera del closet, aparece como un amante perdido del socialismo de la vieja escuela y viaja a Cuba, igual que el vice, para coquetear con el dictador que somete a un ilustre, respetable y admirado pueblo: el cubano.
Honró al que asesina, corrompe, esclaviza, vilipendia, impone y somete y no a los sufridos ciudadanos privados de libertad. Fue un homenaje explicito, público y meditado a quien practica la violencia, desdeña la democracia y se pasea por el mundo con un régimen de vergüenza que ya dura 50 años y que solo ha apilado corruptos y miseria a su alrededor, amén de muchos cadáveres. Al condecorar a Castro, quien ni caso hizo, se galardonó la maldad, la tiranía, se aplaudió la ausencia de democracia, la pobreza, la escasez y la miseria humana. Lo demás, incluido el deseo no cumplido de foto para la posteridad y los nietos, son puros formalismos que llenaron una singular, improvisada y mal elaborada agenda política.
Si fue a buscar el apoyo que otros mandatarios le han negado al no visitarlo, perdió el tiempo. No lo recibió Castro algo que si ocurrió con otros presidentes y parece que con alguien de este país; el sector empresarial organizado responsablemente decidió no acompañarlo; quienes fueron notaron que con una dictadura no es posible hacer negocios porque hay que aceptar la corrupción del gobierno y no hay banco que te sirva de intermediario. La guinda al pastel la puso la bendición al referéndum chavista y la petición de perdón que hizo en la Universidad de la Habana, de ello mejor ni hablar: silencio y vergüenza. Si algún viaje fue extremadamente inútil, criticado y puesto en tela de juicio, ha sido precisamente ese. Cancillería suele hacerlo mejor, así que otros deben ser los responsables del desastre.
La Orden del Quetzal la tienen otros indeseables. Eso no es excusa para que en pleno siglo XXI con la boca llena de democracia, libertad, derechos humanos y otras muletillas, se la esté endilgando a uno de los opresores más crueles de todos los tiempos. Con esta maniobra, el gobierno ha creado un clima de tensión interna para distraer la atención de problemas importantes y propiciado un ambiente ideal para pactos interesados de izquierdas. Además, se ha lanzado a los brazos de quienes promueven el chavismo: ¿acaso alguien más nos va a prestar atención o tomar en serio?. Ese amor desnudo y no correspondido, define el liderazgo político que premia, galardona y enaltece a dictadores y va victimizándose y pidiendo perdón por el mundo. El vocero dice que es de valientes, yo creo que es de atrevidos y de interesados. Los dueños de la finca se lo agradecerán. De regreso, la mejor política pública ha sido nuevamente la oración, con la esperanza de que Dios haga lo que el político no es capaz. Esto es muy preocupante y ya sabemos a qué atenernos. No hay excusa ni pretexto en el futuro.
El amor ha sido el único en poder descubrir tanta mediocridad. ¡Bendito sea!.