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lunes, 16 de julio de 2018

Vítores y críticas a AMLO


En México, dentro de seis años, seguirá buscándose esa inexistente fórmula mágica

El triunfo de López Obrador ha provocado todo tipo de rechazo y alabanzas. Hay quienes lo ven como una amenaza a la libertad y otros que se regodean con la victoria izquierdista en México.
La mayor parte de las encuestas que he analizado evidencian, en la mayoría de países, un importante rechazo a los partidos tradicionales por razones diversas: corrupción, caciquismo, ineficacia percibida por ciudadanos que no ven satisfechas sus expectativas, etc. Ese “más de lo mismo”, es criticado por el votante moderno -fundamentalmente joven tecnológico- que exige mucho más del liderazgo y de la gestión pública. El ciudadano, hastiado de lo tradicional, busca afanosamente nuevas propuestas y encuentra variadas ofertas que discusivamente parecieran satisfacer sus demandas ¡Nada que ver!, más bien lo que se ha generado es un espacio en el que los outsider tienen su oportunidad. Ejemplo de ello es el señor Trump, pero también lo fueron en su momento Correa, Morales, Chávez, Kirchner y ahora AMLO; Jimmy Morales es el aporte nacional a ese club de prestidigitadores políticos.
Quienes se quejan de la llegada al poder de esos personajes -AMLO incluido- deberían pensar en las causas que han provocado estos escenarios. En España, el PSOE desbancó al PP por ineficiencia y señalamientos de corrupción y similares circunstancias se pueden encontrar en otros países. Todos ellos incorporan una arenga transversal similar: actuar contra la pobreza y la desigualdad, aumentar el número y cumplimento de “derechos humanos”, inobservados por una élite opresora-machista-racista, activar la economía nacional a través de subvenciones, inversiones estatales o nacionalización de empresas o promover leyes proteccionistas, entre otras; la palabra responsabilidad no se escucha. Cuando esa suerte de caudillos decimonónicos llegan al poder, pretenden permanecer en él -o perpetuarse- y justifican su continuación al haberlo alcanzado de forma democrática y ser “popular y masivamente reclamados”, de lo que ellos se encargan. Sin armas que sustenten tan nefasta situación, se rechaza como un golpe de estado clásico, sin reconocerse la nueva forma de incautación institucional a través de la manipulación interesada de la legalidad.
El flamante presidente de México fue un integrante del PRI que al dejarlo militó en dos partidos, el último de los cuales le llevó al poder. Un viejo político que ha prometido más de lo que puede cumplir y que en un régimen federal como el mexicano no le será fácil. Al poder de los gobernadores estatales, hay que agregar otras variables: la infiltración en la política del narcotráfico, el actuar del crimen organizado y otras “muy mexicanas”, aunque desde dichas tribunas alentarán lisonjas al recién electo.
El desencanto de la forma y gestión tradicional de hacer política, ha llevado a la ciudadanía, especialmente a la más joven, a demandar soluciones fuera de la exigua oferta electoral y a solicitar cambios de los viejos modelos que no les sirven ni responden a las pretensiones del futuro al que aspiran. Hartos de lo que hay buscan -sin saber muy bien que quieren- y alientan el resurgir de populistas cuyas actuaciones inciden negativamente en la libertad individual con políticas equivocadas o de prueba y error que, lejos de avanzar hacia un mejor futuro estancan, cuando no retroceden, la precaria situación de partida.
En México, no va a pasar mucho, salvo que dentro de seis años -con mayor índice de frustración y desencanto- seguirá buscándose, al igual que en otras partes del mundo, esa inexistente fórmula mágica. Quizá otra década perdida, salvo que en lugar de atender a proclamas e imposiciones políticas cada quien reflexiones honesta y responsablemente sobre la solución ética y técnicamente posible.

lunes, 2 de julio de 2018

Los eléctricos y la electricidad


No es la empresa la que genera el problema sino las municipalidades que no separan conceptos

Si vive en la capital o alrededores (Departamentos de Guatemala, Escuitlán o Sacatepéquez) observará en su factura un porcentaje entre el 12%-16% sobre su consumo de energía que corresponde a la tasa de alumbrado público. Esa cantidad que recauda la empresa eléctrica -y que entrega a la Muni- sirve para pagar el alumbrado público. De igual forma, si vive en otro lugar del país y el servicio es prestado por ENERGUATE, encontrará un cobro agregado a su consumo por idéntico concepto. En este segundo caso, no es un porcentaje del total, sino una cantidad que suele ser, para los pequeños clientes, igual o superior al consumo realizado, lo que ha levantado suspicacias, sospechas y generado protestas y violencia.
Con tal excusa, CODECA decidió hace tiempo ofrecer “un servicio de suministro eléctrico más barato”. El procedimiento consiste en cobrarle al consumidor rural un cantidad mensual pequeña, independientemente del consumo real que realice, e impedirle a la empresa la entrada a la zona para evitar supervisar o cortar el servicio por falta de pago. Un robo disfrazado de “hurto de fluidos” que no ha sido tratado en tribunales como corresponde.
¿Por qué las Munis incluyen esa cantidad en las facturas y a qué obedece? Se trata de la parte proporcional del alumbrado público local, aunque parece inconcebible que aldeas pequeñas paguen cantidades desorbitadas por apenas un par de focos en la zona. Se supone que cada alcaldía debe contar con un presupuesto -sufragado por sus vecinos- para el pago del alumbrado público, el mantenimiento de las lámparas y la sustitución de las mismas, y otros pequeños conceptos. Sin embargo, pareciera ser que bajo la noción de “alumbrado público” ciertas Munis incluyen el gasto de motores para extraer agua de pozos, iluminación de edificios municipales, ferias y fiestas locales y otras cuestiones imprecisas que incrementan sustancialmente la cantidad total mensual, misma que es prorrateada entre los vecinos, sin importar su nivel de consumo, y duplica o triplicar la factura doméstica.
No es la empresa la que genera el problema sino las municipalidades que no separan conceptos e incluyen en esas cantidades incluso gastos de caja chica ¿Quién supervisa?, parece que nadie ¿Quién autoriza tal barbaridad?, debería ser la Comisión Nacional de Energía Eléctrica ¿A quien afecta el problema?, a pequeños consumidores que apenas pueden pagar sus gastos y son gravados con cantidades que corresponden asumir a la municipalidad. Al final se confrontan vecinos y empresa -que nada tiene que ver- y se crea un enorme y violento problema que deberían arreglar los alcaldes, pero que no lo hacen porque les resulta cómodo dejarlo así: polarizado y con ellos -responsables del problema- excluidos.
¿Se habrá discutido el asunto en la ANAM?, porque es de esos temas que seguro se evita mientras se deriva a delincuentes  organizados -CODECA-, vecinos que reciben facturas con altísimos costos y la empresa que no logra cobrar lo que distribuye ni entrar en la zona porque sus operarios son amenazados o agredidos. Es un problema municipal, ineficientemente gestionado y con poca o ninguna trasparencia del gasto real reflejado bajo el concepto de consumo eléctrico, pero que puede incluir variados rubros, como los antes citados y saber que otros. No es de recibo prorratear entre los vecinos una cantidad cuyo origen y sumandos se desconocen, menos polarizar o permitir violencia con silencio cómplice ¿Por qué no cobran ellas esa tasa y se lo endilgan a la empresa?, quizá por comodidad y a saber la pegas legales que pondrían para continuar con la distribución.
¡Las cosas claras!, que es justamente lo que ciertas Munis no hacen.

lunes, 25 de junio de 2018

El Presidente y las Fake News


Desacreditar a comunicadores y medios es el objetivo principal de una chusma de arlequines

El Presidente presentó la Estrategia Nacional de Seguridad Cibernética y aprovechó para cargar nuevamente contra los medios que alientan -según él- noticias falsas. La tal estrategia, está figurativamente encabezada por el ministro de Gobernación -Enrique Antonio Degenhart Asturias- hasta hace unos meses bachiller contratado por la Muni como experto en no se sabe qué y ahora licenciado según consta en el manuscrito. Manifiesta el susodicho que en el documento “se proponen líneas de acción que contribuyen al cumplimiento del Plan Nacional de Desarrollo a través de la incorporación de las tecnologías digitales en un entorno seguro para alcanzar el desarrollo sostenible del país” ¡Toma ya! Quien sea experto -y licenciado- como él que haga la caridad de explicármelo; mi masa neuronal se resintió con tan singular aclaración.
El Presidente, sin embargo, lleva razón. No hay derecho a publicar noticias falsas que nos hagan creer que CONRED actuó correctamente o que se difundan cifras de desaparecidos que no coinciden con los números de quienes son buscados por sus familiares. Tampoco es correcto que sigamos sin conocer quiénes viajaron a Israel para el cambio de la embajada a Jerusalén o lo que finalmente costó aquello. No puede ser que la odiosa prensa, haciendo -¡por supuesto!- gala de su mala fe, ponga en evidencia que la SAAS compró botellas de licor fino, joyas, pastillas de menta, flores, champú o “lentes presidenciales” por un monto similar a siete meses de salario mínimo, además de pagar masajes. Mucho menos enterarnos de que el Presidente cobraba Q50,000 mensuales extras del ministerio de la Defensa o que su vocero percibía más de un sueldo de la administración. Medios indignos y viles que publican cómo los partidos políticos incumplen la ley y no rinden cuentas, por lo que el TSE decidió sancionarlos.
Desacreditar a comunicadores, medios y empresarios es el objetivo de una chusma de arlequines encabezados por un “experto certificado” al que le cierran frecuentemente las redes -¡Ja!-; un frustrado militar que hace terapia intensiva promoviendo amparos -¡Jo!-; un abogado que pretendió ser decano para incidir en las pasadas comisiones de postulación -¡Huy!-; la malhablada que se cree estrella de TV -¡Oh!- y un locuaz aturdido que no ha descubierto las minúsculas -¡Uh!-. La “perspicaz” estrategia de esos chalados es la idea goebbeliana de repetir una mentira hasta que parezca verdad. No hay que olvidar que otro bachiller -sin licenciar, no como el ministro de Gobernación- asesora a la SAAS y antes de ser descubierto, se escondía tras un perfil falso desde donde insultaba y descalificaba en redes sociales a quienes “atacaban” al Presidente. Al florido elenco se unen algunos detenidos en Zavala, huidos desde Miami y la estrafalaria “cooperación cubana”.
Lo que pretenden esos malandrines es ocultar lo que pasa, y en la medida que todo se cuestiona se difumina la verdad. No obstante, el ciudadano que no es bobo -como ellos asumen- diferencia perfectamente entre quienes informan y aquellos otros que pretenden transformar realidades después de haberse enterado quien es Orwell por Wikipedia ¡Siempre hubo atrevidos!
Esa cuadrilla de analfabetos frustrados ven, en esta forma delictiva de actuar, un futuro de corto plazo, aunque deben andar escasos de fondos porque el experto advirtió en un enigmático tuit que no está dispuesto a que dejen de pagarle ¡Pleitos de mafiosillos de a treinta monedas el laburo!
Esperemos que la estrategia de seguridad cibernética no sea la excusa para comprar aparatos de espionaje e incidir en las próximas elecciones, en procesos claves de la justicia o escuchar a molestos generadores de “fake-news” versión tropa loca ¡Al tanto!