Entradas populares

lunes, 22 de julio de 2024

¿Recordará Biden su renuncia?

El señor Biden, desde que reconoce no estar en condiciones de reelegirse, asume, al menos en parte, que tampoco lo está para continuar desde ese momento


La renuncia del Presidente Biden como candidato electoral por el partido demócrata para las próximas elecciones, genera un debate nuevo e inédito en la política norteamericana. La primera, oportuna y muy  interesante solicitud, la hizo el Presidente de la Cámara de Representantes, quien pidió al gobernante su renuncia alegando que "Si Joe Biden no es apto para postularse para la Presidencia, tampoco lo es para ejercerla".
Los ciudadanos, en acto de complacencia y perdón infinito al político -especialmente a “sus” políticos-, han asumido que aquellos no necesitan cumplir requisitos básicos que se les pide a cualquier otro empleado público, y contando únicamente con sus derechos políticos, es suficiente para asumir el cargo. Así que locos, asesinos, seniles, enfermos psiquiátricos o traumados psicológicos, han dirigido naciones a lo largo de la historia en países democráticos, porque en dictaduras es normal esa clase de “desajustados”. Aproveche y dele una lectura al artículo 185 constitucional, y verá que si es guatemalteco de origen, ciudadano en ejercicio y mayor de cuarenta años puede ser Presidente y contar con innumerables ventajas, entre otras el mayor salario de América Latina ¡Ya me dirá si en su casa, empresa o entorno se contrata a alguien tan ágilmente en esas condiciones y por cuatro años, sin posibilidad de echarlo. La pregunta inmediata es ¿entonces por qué somos tan permisivos para contratar a quienes dirigen para el país?
El señor Biden, desde que reconoce no estar en condiciones de reelegirse, asume, al menos en parte, que tampoco lo está para continuar desde ese momento, e invita a reflexionar sobre cuánto tiempo lleva en esas condiciones. Ha sido más que visible su estado de salud a través de su errática conducta, pero hételo ahí, al frente del país más poderoso y armado del mundo.
Aunque no sólo ha sido eso, recordemos que alguno de sus asesores -pienso en Juan González, aunque no es el único- generaron dinámicas perversas en varios países. Aquí lo intentó, pero nunca llegó a venir porque la metedura de pata fue advertida a tiempo. En Venezuela fue enlace con la dictadura, y ya vemos los resultados: un Maduro fortalecido y retador de los USA que es posible que continúe llevando a los venezolanos al abismo más profundo, con el beneplácito de organizaciones internacionales cómplices,  países callados y gobernantes hipócritas. Con los conflictos en Ucrania e Israel, no lo han hecho mejor.
La apuesta por Trump no lo es por sus virtudes -un populista alocado- sino porque tiene ciertas cosas de las que carecen los demás: carácter y capacidad de confrontar a otros, aunque pueda equivocarse en identificar oponentes, como hizo recientemente con El Salvador. La ciudadanía está harta de pusilánimes, tibios, calzonazos y mandilones que, en nombre de una falsa prudencia, quieren estar bien con Dios y con el diablo, y no toman decisiones más allá de las que provocan sonrisas, fotos o declaraciones amistosas. Gobernantes que han aprendido a no gobernar pero sonríen, viajan o tuitean -ahora muy de moda-, y no comprometen un milímetro de su integridad ni mucho menos de su carácter, para enfrentar la solución de aquellos problemas que prometieron abordar. 
Trump, guste o no, tiene claro que hará lo que dice -quizá hasta un poquito más- y posiblemente esa sea la razón de su éxito. Con Milei pasó igual, y con el autoritario de Bukele tres cuartos de lo mismo, asi como con Uribe en su momento.
La nueva forma de hacer política se sustenta en la capacidad de convencer de que se cumplirá con lo prometido, cualquiera que sea el mensaje. A ver si vamos aprendiendo.

lunes, 15 de julio de 2024

Los descubrimientos de la izquierda

Ha sido un gobierno de izquierdas el que ha advertido el daño que se hace a determinadas instituciones al abrir la boca de más cuando se está en la oposición.

En España, a mediados de los años 80, el partido socialista obrero español (PSOE), junto con sus aliados de izquierda -partido comunista y otros- tuvieron en mente la disolución de la Guardia Civil y de la Legión española. Ambas instituciones fueron tachadas de franquistas y su desaparición parecía ser la hoja de ruta de aquellos partidos políticos. Sin embargo, a principios de los años 90, las operaciones de paz y el conflicto en la antigua Yugoslavia, demandaban fuerzas militares y policiales para participar en aquellos lugares. Súbitamente, la izquierda política española “descubrió” a la Legión, como fuente inagotable de participación en dichas misiones y a la Guardia Civil, como una de las tres policías que la OTAN empleó en operaciones, junto con los Carabineros (italianos) y la Gendarmería (francesa). La izquierda acababa de establecer dos pilares fundamentales de acción exterior, todavía hoy vigentes.

Aquí la historia se repite. De una crítica tóxica al Ejército nacional y un desprecio más que evidente al empresariado, de pronto -cuando la necesidad aprieta como ocurrió en el viejo continente- se sublima a los militares y se les ordena actuar, y junto con el sector empresarial, al que se le solicita colaboración, les encomiendan aquello en lo que el gobierno no puede, no sabe, no quiere,  o carece de capacidad para resolver. Después de 30 días con una autopista semicerrada y otros contratiempos, serán esos dos actores, vilipendiados por quienes ahora los utilizan, los que definitivamente solucionen un problema nacional ¡Cómo es la política y cuántos inescrupulosos! 

Igual que  en el viejo continente, ha sido un gobierno de izquierdas el que ha advertido el daño que se hace a determinadas instituciones al abrir la boca de más cuando se está en la oposición, o por proponer campañas populistas y de desprestigio, con discursos polarizadores y agresivos, de los que ahora no les queda de otra que desdecirse. También hay grupos de hinchas de esos políticos, de quienes toman las consigna o les hacen la campaña de multiplicársela con hasthtag contra el sector empresarial, sobradamente conocidos y aquellos otros que rechazan lo que denominan fútilmente “intervencionismo militar” 

El rechazo militar y empresarial es sin duda político-ideológico y aunque nada es perfecto, sería de esperar que este cambio de dirección sea el punto de partida de unas nuevas relaciones civiles-militares, así como el giro en la percepción sobre el sector empresarial, generador de riqueza y poseedor de capacidades que pueden ser utilizadas en momentos de necesidad, en la que la voluntad y el empleo de maquinaria pesada para trabajos complejos no son las únicas. Ambas instituciones han dado un paso al frente y/o aportado recursos cuando ha sido necesario: COVID-19, erupción del volcán de fuego, apoyo helitransportado durante inundaciones, búsqueda de desaparecidos en excursiones y otros eventos que abarcan plantación de árboles o limpieza de cursos de agua.

Una sociedad madura debe de aprovechar esos espacios de reducción de brechas entre sectores y ser ecuánime y racional. Tenemos instituciones útiles y capaces, otra cosa es que no estén suficientemente consolidadas, pero justamente estos momentos históricos permiten cambiar el rumbo de desprecio y rechazo por otro de aceptación e inclusión. En el caso nacional estamos en ese momento en el que debemos situarnos por encima del odio ideologizado que algunos destilan. 

La razón se impone con el tiempo; el crédito hay que otórgaselo a quien corresponde, y al igual que ocurriera en la España de los 90, la Guatemala de los veinte del presente siglo debe reconocer la voluntad de servicio de sus empresarios y de su Ejército.



lunes, 8 de julio de 2024

2025: ¡A como dé lugar!

Por lo tanto, 2025 es el año de la batalla final, ya que desde ambos extremos -y sin entrar a valorarlos- no queda de otra que la desaparición del contrario.

Durante la Guerra Fría la estrategia de “coexistencia pacífica” tuvo mejores resultados que aquella otra de “destrucción mutua asegurada”. Era preferible respetar la parcela del contrario y convivir con él que abrir una puerta al conflicto nuclear que hubiese acabado con el mundo. Las potencias dominantes dejaron a un lado el orgullo y la soberbia para no entrar en un campo de batalla con consecuencias más que previsibles. A estas alturas, algunos parecen no haber leído nada sobre aquello y prefirieron lanzar misiles sin advertir que, una vez pulsado el botón, no hay marcha atrás. Decisiones precipitadas, presiones, inexperiencia, sed de venganza, ineptitud política o una dosis de todo ello, encaminó la política nacional en una determinada dirección.

Escenario1: Póngase del lado del gobierno. En 2026 será la designación del nuevo Fiscal General y es presumible que el Presidente elija a alguien de su confianza. La nueva autoridad abrirá, seguramente, expedientes judiciales a los actuales integrantes del MP y a un amplio entorno de “colaboradores” asistentes, auxiliares, abogados, jueces, magistrados, diputados, etc., por diferentes señalamientos.

Escenario 2: Póngase del lado de los afines al MP. Sitiados con múltiples sanciones por la UE, USA y otros países, no pueden moverse de Guatemala y ven en 2026 un horizonte poco halagüeño que los puede llevar ante tribunales cuanto menos, y posiblemente a prisión.

Por lo tanto, 2025 es el año de la batalla final, ya que desde ambos extremos -y sin entrar a valorarlos- no queda de otra que la aniquilación del contrario. 

Para “destruir” al entorno del MP se requiere llegar al 2026, y seguir el procedimiento regulado. Sin embargo, para echar a andar el escenario 2 es preciso alinear muchas cosas. Una es contar con causas judiciales para procesar al binomio presidencial; otra, un Congreso que esté alineado y vote mayoritariamente por el desafuero; la tercera, unas Cortes que respondan a las decisiones necesarias en cada momento; finalmente una comunidad internacional, especialmente el Departamento de Estado norteamericano, que no presione. Cuando todo eso ocurra -si es que ocurre, y no será antes de noviembre de este año- se darán las condiciones para activar el escenario descrito. A partir de ahí se configurará una nueva dirección en el gobierno que establecerá una transición 2026-2028 sin aspavientos, emociones no previstas ni acciones no planificadas.

Al gobierno sólo le queda esperar que no se alineen las circunstancias señaladas, que Biden no se duerma en los debates y que la ciudadanía lo respalde. De ahí la necesidad de establecer un sistema clientelar con diferentes subvenciones para que cuando esa dependencia económica se vea en peligro, “el pueblo” defienda al proveedor, que no es otro que el propio gobierno. Pero esa estrategia de acumular capital ciudadano se ve contrarrestada con otra similar que empieza a visualizarse con la conformación de una masa diferente, también capturada mediante dádivas: las familias de exmilitares, a quienes ampliarán ayudas económicas desde el Legislativo y que, naturalmente, se utilizará si es necesario para llamar a defender su causa, y contraponerla a la otra masa popular gubernamental.

Las estrategias están servidas, los escenarios definidos y los actores involucrados moviéndose cada uno en su espacio y desde ahora porque no hay, de momento, otro escenario previsible que permita evitar la confrontación fratricida. Y es que no aprendemos del pasado y solemos repetirlo con resultados cada vez peores, porque la maldad se perfecciona.

No valoro ni una ni otra hipótesis -tampoco serviría para mucho- únicamente las describo, en espera de que algún genio puede evitar esa mutua destrucción asegurada que, como la otra, nos llevaría por delante a todos.

lunes, 1 de julio de 2024

La nueva casta primaveral

La casta se ve perdida, defraudada, abandonada y sin horizonte claro, porque las cosas no han salido como pensaron en su enfermizo optimismo

A pesar de las lluvias que destrozan a cachitos el país, la primavera ha entrado en el mundo de las cuatro estaciones, y en el de la política nacional, aunque se rija por otros parámetros. No deja de ser curioso, interesante a la vez y preocupante al mismo tiempo, la nueva secta de Semilla que florece diariamente en redes y medios de comunicación.

No importa si el Presidente viaja mucho, el ministro de Finanzas pide Q14,500 millones extraordinarios para pactar con diputados y alcaldes, la SAAS gasta dinero público en fotógrafo, carne carísima, ropa de cama de hotel de cinco estrellas, acondiciona la piscina de casa presidencial o el personal de seguridad cuenta con masajista para sus contracturas, porque la casta todo lo perdona. Un grupo, mayormente anónimo, que en redes se dedica -como hicieron “los otros”- a descalificar y atacar a quienes osen cuestionar esos desmanes no corregidos en este “nuevo y esperanzador” gobierno. Defienden su doctrina con virulencia y argumentos como: “antes no decían nada” o “no se puede comparar con lo que robaban los gobiernos anteriores”, cerrando los ojos y relegando la ética a realidades visibles.

Son los mismos que aplaudieron fervientemente cuando Thelma Aldana -con CICIG y los USA¬- cambio la ley del MP para perpetuarse y que nadie pudiera prescindir de ella, aunque ahora, después de haber vitoreado aquella barrabasada,  se rasgan las vestiduras porque no pueden sacar a la actual Fiscal General. No disimulan, como predijera Juan Gabriel, que “ la costumbre es más fuerte que el amor” y siguen haciendo de las suyas por lo que realmente se preocupan: el poder; en modo alguno el país. Es muy lamentable que se siga aprobando la corrupción de amigos mientras se castiga la de los enemigos, doble moral visible en demasiados comentarios, y que muestra de qué están hechas ciertas personas, y la razón principal de no progresar a pesar de años de independencia y gobiernos muy diferentes. 

La casta se ve perdida, defraudada, abandonada y sin horizonte claro, porque las cosas no han salido como pensaron en su enfermizo optimismo. La elección de jueces y magistrados se les ha torcido y las próximas elecciones en los USA corren peligro de dejar vacío un Departamento de Estado que apenas los escucha en estos momentos -porque como siempre ha sido los han utilizado- y ahora buscan sobrevivir a la locura republicana que se avecina. No saben que hacer, y ocultos detrás de perfiles y con el apoyo de algunos medios que les multiplican su narrativa, gastan sus últimos cartuchos.

Estoy convencido de que lo que venga puede ser mucho peor que lo que hay, pero no me disuade en absoluto que lo actual merezca la pena conservarlo, más allá de tener que tomar una decisión en un desesperado dilema en el que nos colocamos permanentemente por chambones, y por no respetar principios democráticos que quedaron evidenciados en las urnas al despreciar por mayoría la oferta política de hace un año.

El país tiene demasiado resentimiento y polarización que hace que desde un extremo se vea malo el otro sin advertir que son el mismo punto de un círculo que se presenta como segmento. Odio, venganza, rechazo, animadversión, rencor y violencia verbal, parecen ser los pilares sobre los que construyen el país, y las castas -porque la nueva no sustituye a la vieja- son peones y obreros de ese andamiaje.

No pasaremos de finales del 2025 -agenden- y nos autodestruiremos ante la incapacidad de hacer las cosas con respeto, ética, integridad y pensando en el bien común.


lunes, 24 de junio de 2024

De Colom a Arévalo

Hay demasiadas similitudes entre Colom y Arévalo respecto de su actuar, la personalidad poco contundente, el ejercicio del poder de otros desde la sombra

Puede ser coincidencia de personalidades o característica asociada a ideologías de izquierda progresista, pero hay un cierto parecido entre los “gobiernos” de Colom y de Arévalo. En ambos hubo decisiones y contra decisiones casi instantáneas; en los dos necesidad urgente de dinero para “proyectos sociales”, y lo más marcado: dejadez del poder en beneficio de otros.

Cuando un político cambia una decisión al poco de tomarla, algo no está bien. Recordemos que la exministra de ambiente no iba a ser cesada por el Presidente -un viernes- y la presión en redes sociales de su vicepresidenta hizo que el lunes siguiente estuviera en la calle. También ocurrió con la exministra de comunicaciones, cesada por no admitir los planes de pago que pactó el ministro de finanzas con diputados -ambas asociadas al sector privado-, y no digamos la revuelta que generó el anuncio presidencial de la alianza público-privada para el aeropuerto. Al día siguiente tuvo que explicar que quizá eso será una realidad dentro de cinco años, cuando ni siquiera gobierne. Decisiones que se cambian o que son “sugeridas” por otros que cuentan, como aquella Sandra Torres, con poder tras bambalinas.

Sobre el dinero que necesitan está definido en esa ampliación de Q14,500 millones -que siguen sin llamarla como tal- para negociar y repartir,  y que se justifica para pagarle a los exmilitares, apagar incendios, reparar desastres o, últimamente, para financiar las condiciones adecuadas en el aeropuerto y establecer la APP anunciada, aunque extendida en el tiempo.

Hay demasiadas similitudes entre Colom y Arévalo respecto de su actuar, la personalidad poco contundente, el ejercicio del poder de otros desde la sombra -porque quien lo tiene que ejercer duda o es débil- y el reparto de dinero discrecionalmente. Sin embargo, hay algo diferenciador en ese análisis comparativo: en la UNE mandaba una sola persona y en esta administración son varios los que deciden, lo que hace el tema mucho más complejo y disperso, independientemente de hacía donde pretenda apuntar la brújula.

El ministro de Defensa ha tomado su parcela de poder, e intentó hacer varias barrabasadas que le impidieron; el de Finanzas la dirección y coordinación de la política y las relaciones ejecutivo-legislativo, ya que parece que nadie lo sabe hacer; la Vicepresidenta algunos temas relacionados con esas políticas transversales de moda, especialmente la medioambiental ¿Quién pudo tomar las fotos de la hija de la exministra de ambiente utilizando el vehículo oficial y luego filtrarlas para cesarla? Hay que esperar unos días,  igual se esclarece el panorama en breve.

Al Presidente le han instalado una rosca de asesores -eso no es nada nuevo- quienes toman las decisiones o fuerzan a tomarlas, y que están interesados por el poder para colocar a ciertos peones en lugares clave -por ejemplo en el MP cuyo candidato ya suena en ciertos círculos- aprovechando que al propio Presidente no le interesan los asuntos de gobierno. Estoy seguro de que ambos -Colom y Arévalo- hubiesen sido buenos jefes de Estado, representando a Guatemala, pero ambos fueron/son mediocres jefes de Gobierno, porque fueron/son buena gente y a ninguno le interesó/interesa el poder.

En la medida que avance el tiempo de estos cuatro años primaverales, aparecerá el otoño -que ya marchita algunas hojas- y luego vendrá el invierno, y nos iremos dando cuenta de quienes realmente mueven esos hilos que muchas veces aparecen como despuntadas en descosidos, y que no se entienden. 

Ahora al menos no está Castro en Cuba para otorgarle la orden del Quetzal y que no lo reciba, como si le pasó al difunto y a su manipuladora pareja.

lunes, 17 de junio de 2024

Un Presidente en la distancia

Da la sensación de que estamos en un “Reino de Taifas” en el que muchos ministros comienzan a tomar protagonismo y ejercer liderazgo por orfandad.

Quizá la pandemia del COVID-19 dejó esa sensación de que todo puede hacerse a distancia, desde casa, y el Presidente lo tomó en serio. No puede ser que en cinco meses haya viajado cuatro veces, y la última, de no haber sido por la presión mediático-popular, también lo habría hecho ¿Quién aconseja al Presidente? ¿Acaso no ve los problemas del país y su caída de popularidad?

No es ciertamente responsable de la situación que ha encontrado, pero sí de solucionarla o, al menos, de prestarle atención, y no seguir distraído como embajador itinerante. Uno de los “defectos” del sistema presidencialista -expuesto por Juan Linz- es que el jefe de Estado es al mismo tiempo jefe de Gobierno, y eso de tener dos trabajos en los que en uno representa el interés general del país y en otro trabaja con la ideología de su partido, no es conciliador.

Da la sensación de que estamos en un “Reino de Taifas” en el que muchos ministros comienzan a tomar protagonismo y ejercer liderazgo por orfandad. El de Defensa hizo lo suyo, y algunos amparos detuvieron ilegalidades que se pretendía cometer. El de Finanzas se ha tornado astuto coordinador de pactos con diputados para sacar adelante difíciles votaciones futuras, e intenta hacer lo que todos los gobiernos: dar presupuesto en obras para que alcaldes y diputados lo manejen a través de COCODES y municipalidades, y reciban su tajada, sin haber ejecutado -en muchos casos y a la fecha- nada del presupuesto ordinario asignado. En Salud se han producido dos dimisiones que no obedecen -al menos ambas- a cuestiones de salud de sus protagonistas, sino a cuestiones que seguramente se conocerán en su momento. Educación sigue lidiando con el pacto magisterial sin contar a la población como van las cosas, y el silencio es la comunicación más asertiva que han encontrado. En Comunicaciones, después de la destitución de la exministra -todavía poco explicada- un nuevo ministro afronta una serie de dificultades advertidas hace rato por las condiciones invernales imperantes en el país. Desarrollo Social, lo mejor que ha encontrado es repetir programas que venían siendo criticados desde hace 15 años, como son las transferencias condicionadas, desconociendo -aunque no lo dicen- que la millonada gastada en esos programas no ha sacada a nadie de la pobreza, sino que contrariamente ahora hay más pobres. Eso sí, pretenden dilapidar tal cantidad que si llegan a cumplir con las previsiones de su programa de campaña nos iremos fácilmente a unos Q3,000 millones/años, sin sumar las subvenciones a la electricidad que también han aumentado.

Me da la sensación de que frente a esa caída de 24 puntos de popularidad presidencial -de enero a mayo de este año- lo único que se le ha ocurrido al pensante del grupo -no creo que haya muchos- es regalar dinero y crear una masa social dependiente de cierta cantidad mensual, algo no muy diferente a lo que hiciera la UNE de Sandra Torres, y se continuara después. Eso sí, argumentando que todo es diferente, que es justamente lo mismo que dijeron los otros.

Cuando no se está preparado para gobernar ocurre lo que estamos viendo: improvisación y muchos técnicos y consultores internacionales al frente de instituciones, pero poca capacidad de ejecutar los planes que ellos proponían a otros para salir adelante. Pura teoría de despacho que no saben trasladar a la práctica ni siquiera quienes la elaboran. 

Cada vez estoy más convencido de que este gobierno no es más que una gran concurrencia de buenas voluntades, y seguramente de buena gente, pero poco más. Un bluf político más.

lunes, 10 de junio de 2024

¿Para qué Q14,500 millones más?

Por la distribución propuesta pareciera ser que el gobierno pretende conseguir los votos que no tienen en el Congreso para anotar siquiera una victoria política

El término “reajuste presupuestario”, empleado por el gobierno, no deja de ser un particular mensaje de marketing político para ocultar lo que realmente se pretende, y que figura en los comunicados oficiales: ampliarlo en Q14,5 millardos. El debate podría tener justificación si se conociera con precisión a dónde irá a parar tal cantidad de dinero, se hubiera ejecutado eficientemente la inversión del presente presupuesto y, sobre todo, explicasen aquello que retumbó durante la campaña electoral:  “hay entre Q20/30.000 millones que se dilapidaban en corrupción”, y que representa el doble de lo que solicitan.
Por la distribución propuesta pareciera ser que el gobierno pretende conseguir los votos que no tienen en el Congreso para anotar siquiera una victoria política y aprobar leyes como la de competencia o modificarlas para cesar a la Fiscal General. De esa cuenta diputados oficialistas y el propio ministro de finanzas habrían negociado con otros diputados ese qui pro quo habitual en todos los gobiernos, pero sin hacerlo con cash, sino en transferencias de dinero a ciertas municipalidades y a los CODEDES que por años llevan ejecutando miles de millones sin resultados ni transparencia, y son la caja chica del poder departamental y local. Justamente en ese debate hay que anclar la destitución de la ministra de comunicaciones, y habrá que analizar los pagos que actualmente hace el ministerio. 
En la primera semana del presente mes de junio -según SICOIN- el gasto en funcionamiento del presupuesto era de aproximadamente un 38.2%, lo que encaja con el mes número cinco -mayo- que acaba de concluir. Sin embargo, las inversiones siguen una dinámica opuesta. A esa fecha, hay instituciones más diligentes, como la presidencia que ha gastado el 48.2% y comunicaciones o educación en torno al 20%, pero también otras como gobernación, deportes, defensa nacional, finanzas públicas, trabajo, economía o ambiente y recursos naturales que oscilan entre 0.9% y 7.3%, evidenciando la falta de voluntad o incapacidad para ejecutar el monto asignado. 
En lo que se refiere a la ejecución media de inversión en los CODEDES se sitúa en 4.3%.  El de Escuintla es el que más ha ejecutado (22%), seguido de Guatemala (16.5%), Baja Verapaz (13.7%) , El Progreso (10%), Sacatepéquez (9.1%), Chiquimula (8.8%) y Petén (8.2%). El resto, aunque parezca increíble, está por debajo del 3.8% , y en 12 departamentos entre 0 % y 1% ¿Necesitan realmente más dinero si han sido incapaces de ejecutar el asignado? ¿Es necesario inyectar extraordinariamente más de Q500 millones en San Marcos, Huehuetenango y Quiché que no llegan al 1% de ejecución a la fecha? Con esos datos, no tiene ningún sentido hablar de una ampliación, salvo la lectura del pacto por los votos con algunos diputados, y quizá considerar que la estrategia gubernamental sea realmente esperar que no lo gasten y el dinero retorne al fondo común, así pueden contar con liquidez en otras instancias. 
La falta de acción es incompatible con el ejercicio del poder y parece ser que, además de imprudencia, hay una incapacidad para invertir lo asignado en el presupuesto, lo que multiplica la reticencia a la hora de conceder una ampliación presupuestaria cuyo destino es desconocido y, desde luego, no sería ejecutado -o lo sería mal hecho- por entidades como los COCODES y las municipalidades que tradicionalmente no han sido eficientes ni mucho menos transparentes, además de otras muchas instituciones que contarían con un extra financiamiento sin haber sido capaces de operar el monto actualmente aprobado.
No, esta ampliación presupuestaria no tiene sentido, salvo que se dibujen escenarios amañados, y eso no era lo esperado ni prometido.

lunes, 3 de junio de 2024

Dragones y demonios chinos

China, a diferencia de Rusia, ha decidido que frente a la imposibilidad de aplicar la teoría marítima del almirante Mahan, es posible consolidar el poder terrestre

El gigante chino ha decidido lazar fuego de dragón a la libertad nacional de establecer relaciones diplomática con aquellos países que estime oportuno. No soportan que Guatemala, antesala del NAFTA, sea fiel a Taiwán y reduzca el control de su espacio de influencia. La guerra geopolítica de los rusos, promotora de la guerrillas que sufrió el continente desde los setenta, se transforma en una guerra geoeconómica alimentada por el ansia de control chino sobre infraestructura estratégica, puertos, mineras y centrales eléctricas. 

China, a diferencia de Rusia, ha decidido que frente a la imposibilidad de aplicar la teoría marítima del almirante Mahan, es posible consolidar el poder terrestre desde el control económico-financiero de los países sometidos, pero Guatemala es una piedra en el zapato. De esa cuenta, la dictadura asiática decidió retener productos de exportación con ese poder de los regímenes autoritarios como es el arma de la falta de certeza jurídica y del respeto a los contratos.

Eso de “Un país dos sistemas” es una farsa evidenciada particularmente después de la evolución de Hong Kong. El gobierno popular no puede permitir, por la propia concepción del régimen, que haya a la par otro que muestre las bondades del capitalismo -como lo es Taiwán- frente a la miseria del comunismo. Xin Ping es el líder más duro desde el revolucionario Mao, y las circunstancias internacionales lo colocan en una situación en la que debe de enfrentar el momento histórico, caracterizado por la debilidad de la política exterior norteamericana de los dos últimos gobiernos demócratas, lo que también aprovecha Putin.

El comercio con China no es ese espacio de oportunidad que algunos ven, salvo, quizá, los pocos que consiguen exportar a aquel país. Normalmente es a la inversa: el mercado nacional se inunda de productos chinos de bajo precio fabricados por trabajadores a quienes no les aplican las normas internacionales de trabajo ni muchos menos los derechos humanos básicos, con lo que logran bajos precios, pero altamente contaminados.

Desde el punto de vista político, el oficialismo chino popular invierte cualquier cantidad de dinero en gobiernos que necesitan resultados inmediatos, y pagan desde el estado del ejército de Costa Rica, hasta la biblioteca en El Salvador, pudiendo así los gobernantes de turno mostrar logros a sus ciudadanos y conseguir apoyo político. El votante no advierte que hipoteca el futuro del país con préstamos, inversiones o apoyo económico y termina siendo prisionero de su visión de corto plazo.

Aunque es cierto que muchas democracias, en ciertos momentos, fracasan o no logran sus objetivos de medio plazo, pueden ser cambiadas con el tiempo, lo que permite su regeneración; eso no ocurre con las dictaduras. Que un país vaya mal con el modelo democrático que tiene -independientemente de las razones- no significa que saltando al modelo autoritario o haciendo amigos en él, sus problemas mejoren en el mediano plazo, más bien todo lo contrario.

Tenemos un escenario similar al de la Guerra Fría con esta Guerra Asiática suficientemente dibujada y con formas de actuar diferentes a la tradicionales, y quizá sea la razón por la que algunos no terminan de identificarla. China no es la solución porque es una férrea dictadura, la más antigua y tradicional del mundo, aunque disfrazada de modernismo, y es capaz de comprar voluntades de políticos que hipotecan el país y venden el futuro con efectos del presente. 

En el concierto internacional, sólo somos un peón más -ni siquiera el más importante- de la política interna de reunificación de China popular y su confrontación con los USA, con Taiwán de por medio, así que hay que dejarse de cuentos chinos.

lunes, 27 de mayo de 2024

Demasiados tallos de la SEMILLA

Dos mujeres incluidas en el gobierno inicial y presentadas como “éxito de paridad”, son sustituidas por perdida de confianza por parte del Presidente

A la SEMILLA le germinaron demasiados tallos. Aquel “escándalo” del uso del vehículo oficial por parte de la hija de la entonces ministra de Ambiente -primera discrepancia manifiesta en redes entre autoridades de gobierno-, se une la reciente destitución -sin más explicaciones que las justas- de la ministra de Comunicaciones. Dos mujeres incluidas en el gobierno inicial y presentadas como “éxito de paridad”, son sustituidas por perdida de confianza por parte del Presidente, apenas unos meses después de su nombramiento.

Sin embargo, no es el único frente interno del gobierno. También ha dado quebraderos de cabeza -y sigue dándolos- el ministro de la Defensa, quien quiso ascender a sus cuates de promoción sin contar con los requisito legales para ello, y ahora prosigue con la estrategia de designación de agregados militares que tampoco cumplen los requisitos del tiempo de servicio, y además, por orden interna inesperada del pasado martes 21, les impide regresar al país hasta pasados seis meses desde su llegada al destino. La realidad es que prefiere tenerlos lejos para que no le den problemas, sin sopesar que se los darán antes de irse, porque al menos cuatro de ellos ya han dicho que nell, y que prefieren no salir en esas condiciones.

Casi olvidado y perdonado por devotos progresistas, hay que sumar el fotógrafo presidencial que nos cuesta Q30,000 mil mensuales de nuestros impuestos -aunque solicitan incremento presupuestario porque no llega¬- y el pago a los jóvenes contratados a dedo por ser hijos de o propagandistas del partido. No quitemos las cosas “menores” porque pecando por lo pequeño, se termina aceptando lo grande sin pudor alguno.

Por si lo anterior fuera poco, China Popular toma acciones contra los productos nacionales exportados a aquel país por haber mostrado afinidad con el gobierno de Taiwán. El uso de la geoeconomía por parte de los chinos no es nada nuevo. La diplomacia del dólar -aprendida por cierto de los USA- es el arma más empleada por los chinos comunistas. Compran, prestan o “donan” los millones que haga falta, siempre que se les conceda lealtad exclusiva. Una suerte de prostitución política que demasiados aplauden sin advertir las consecuencias a largo plazo. Otros, “más sesudos”, hablan de un enorme mercado por el que hay que apostar, y no por Taiwán, excluyendo la variable de que no tenemos capacidad de producir más que una determinada cantidad. y que por lo tanto lo mismo nos da un mercado de 40 que de 1,500 millones, porque al final solo podemos suministra cantidades limitadas de ciertos productos. Finalmente, los que se dan baños de pureza olvidan que negocian con autoritarios que no practican principios de certeza jurídica, respeto a contratos, compromisos o sistema judiciales y sociales que permitan reclamos, porque es el dictador y sus amigos quienes toman las decisiones a capricho.

En resumen: nada se había hecho desde el gobierno y ahora las condiciones se ponen más difíciles para hacer algo, sin contar las maquinaciones en un Congreso que vacaciona o los apaños de los mafiosos de turno para cuando haya que renovar el sistema de justicia.

A estas alturas no se si el gobierno no sabe, no quiere, no puede o no se entera, pero si evaluamos los resultados parece que cualquiera de las posibilidades indicadas -o todas- están en la ecuación. Más preocupados por las formas que por el fondo, dicen a diario querer seguir avanzando sin que los resultados lo muestren. El dengue declarado y el pacto sindical magisterial dan color al arbolito que crece torcido y no se sabe muy bien qué dirección toma.

lunes, 20 de mayo de 2024

¿Ascensos militares legales?

Hace años que los militares guatemaltecos dejaron de pensar en “golpes”, como algunos malinformados o malintencionados sugieren

La obediencia y la subordinación son virtudes fundamentales de la condición militar. Sin ellas es imposible conformar una institución como la castrense. La primera tiene límites impuestos por la legislación que desterró la obediencia debida como una eximente en la línea de mando; la segunda no representa, en modo alguno, la sumisión al superior, sino la aceptación voluntaria y graciable de una dependencia virtuosa.

Hace años que los militares guatemaltecos dejaron de pensar en “golpes”, como algunos malinformados o malintencionados sugieren; caso contrario,  hubiésemos visto muchos por los innegables malos sabores de gobiernos pasados. Hay demasiada calidad humana, moral, ética y académica entre sus integrantes para perder el tiempo en mezquindades, aunque ninguna institución es perfecta y encontramos granujas en todas partes. Son más numerosos -e infinitamente más peligrosos- los abogados, agrupados en torno a lideres mafiosos y corruptos, que todo el Ejército de Guatemala. En cambio, votan y eligen magistrados, mientras los militares son ignorados en su participación política como ciudadanos ¡Otra vileza que no superamos!

Pero por ideología o falta de conocimiento, algunos continúan rechazando al ejército, a pesar de ser la institución que interviene en mayor cantidad de situaciones peligrosas, plus del que la mayoría de los ciudadanos rehúye. Somos una sociedad hipócrita, incapaces de reconocer virtudes de las que demasiados carecen, pero si utilizar tiempo para desmeritar la labor de los uniformados ¡Nada nuevo aquí o en otras partes!

Los políticos tienden a rodearse de militares afines, producto de su capacidad debido a una vasta preparación, y este gobierno no ha sido la excepción, pero no es de recibo ascender al grado superior sin contar con los requisitos legales interpretando perversamente la claridad de la letra, porque se quiebra la institucionalidad y se demerita el trabajo de quienes si cumplen. No es un tema de mujeres promovidas o de machismo -como ciertos amarillistas comentan- sino del incumplimiento de lo que la ley constitutiva señala palmariamente, y eso es muy grave. Tampoco es de recibo que una promoción ocupe la mayor parte de los puestos de comando y dirección, sobre todo cuando no todos cuentan con las competencias requeridas, porque además del riesgo que representa, incide gravemente en la jerarquía, en el equilibrio de poder institucional y en la meritocracia, que dicho sea de paso este gobierno se jacta de aplicar.

El ejército ha sido políticamente mangoneado. Lo han puesto a fabricar pupitres, plantar árboles, repartir bolsas solidarias o atender las emergencias que los políticos han considerado, al carecer de las instituciones pertinentes para ello, y haciendo el trabajo de todos. Tampoco, como comentó el diputado Samuel Pérez, está encargado de generar inteligencia estratégica para cuestiones de narcotráfico, para eso, según la ley vigente, está la DIGICI y la SIE, claro que criticar a esas instituciones sería tirar piedras sobre su propio tejado.

Es una lástima que la ciudadanía no se acerque a conocer a sus ejércitos, su doctrina y filosofía, aunque por principio de defensa nacional estemos obligados, y se difundan comentarios carentes de sustento y objetividad. Demasiados frustrados y escocidos que continuamente arremeten contra una institución que salva decenas de vidas cada año, saca las castañas del fuego y es empleada en aquellas ocasiones de especial riesgo y fatiga, de las que otros huyen.

Los oficiales que se sientan vulnerados en sus derechos están obligados a reclamar judicialmente para que se observen las leyes establecidas, porque la corrupción que dice el gobierno combatir es algo que tiene que aplicarse a sí mismo, y no justificar la inobservancia de principios legales porque “el momento” así lo aconseja, que es como se justifican las mayores aberraciones.