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lunes, 15 de julio de 2019

La conspiración y sus escenarios

El tiempo que queda hasta el 11 de agosto es crítico y representa la mejor oportunidad para cualquier plan infame

En ambiente de incertidumbre y zozobra -como el que vivimos permanentemente- las hipótesis de estudio que se elaboran se basan en probabilidades. Sobre la base de lo más factible, se proyectan supuestos que se convierten en teorías de trabajo o análisis. En ese penoso y enrevesado escenario nacional encontramos a un vicepresidente mentiroso, un ministro de la defensa manipulador y mendaz, un ministro de finanzas incapaz de explicar una burda e ilegal maniobra financiera, ministros que han dilapidado fondos públicos, contratado a las madres de sus hijos -en plural- o un viceministro de gobernación huido y otro detenido por asesinato, sin que su superior -el ministro- haya dimitido o explicado tal situación aunque solo sea por vergüenza. El jefe de todos ellos -el presidente- incapaz, inoperante, contumaz y atolondrado. 
Y es que el principal problema de este país es justamente su gobierno. Promotor del fraude electoral -a través de sus afines o por achichincles contratados para tal efecto- es capaz de muchas más barbaridades y seguramente están pensando en medidas al margen del orden legal. Cualquiera que quede como presidente en la siguiente vuelta no condenará a la actual administración pero tampoco hará ningún esfuerzo para protegerla, así que ciertos diputados, señalados de cometer graves delitos, se unen a ese proyecto perverso para ampliar el margen de impunidad más allá de mitad de Enero próximo en qué quedarán desprotegidos y detenidos o imputados, juzgados y condenados. El tiempo que resta hasta el 11 de agosto es crítico y representa la mejor oportunidad para cualquier plan infame que justificarían de forma peculiar -como el intento de adquisición de los Pampa III- y así cambiar situaciones que le son desfavorables a quienes están en esa cuerda floja y necesitan urgentemente encontrar una salida -¿Nicaragua o Panamá?- a su difícil situación.
Algunos escenarios son posibles y merecen considerarse: Escenario 1, peligroso y poco probable. El gobierno actual buscará impedir el recambio democrático producto de las elecciones en curso a través de reformas constitucionales urgentes, declaración de estados especiales, anulación electoral, cese de magistrados molestos o cualquier otro imposible -que intentarían hacer viable- para perpetuar la situación actual y ralentizar la acción de la justicia. Escenario 2, probable y de alto impacto. La iniciada elección de jueces y magistrados -por un Congreso absolutamente desacreditado- puede conformar un Organismo Judicial ad hoc para salvarles la cara -en Salas de Apelaciones o en la CSJ- a quienes sean juzgados o condenados. De esa cuenta, la magistratura entrante devolverá el favor a sus electores. De hecho y por primera vez, los magistrados de las Salas de Apelaciones eligieron casi unánimemente a sus representantes -planilla única sin competencia- que integrarán la comisión de postulación para la CSJ, lo que causó sorpresa y preocupación en ciertos sectores que ven una maniobra pactada. Escenario 3, improbable y soñador. Se hace una transición ordenada y se eligen los jueces apropiados. Este escenario, además de producirme hilaridad, me cuesta trabajo desarrollarlo aún en teoría de probabilidades.
¿Qué ocurrirá? Es difícil saberlo, pero aceptando que las probabilidades son el principal sustento de estas elucubraciones, todo es posible. El ciudadano, atónito e impávido, debate sobre si quedará Torres o Giammattei -como si importara- y se preocupa más por el tráfico o las lluvias que por el futuro del país. Mientras, aviones con droga aterrizan impunemente, narco alcaldes retoman el poder que nunca dejaron y el presidente “desiste” de firma en Washington eso de “tercer país seguro”, tras las mentiras y la torpeza del intento de compra -perdón adquisición- de aviones en Argentina. 
¡Elige a un payaso y tendrás un circo!

lunes, 8 de julio de 2019

Los aviones Pampa en las pompis

No tengo dudas de que falta material militar adecuado y moderno para tener un ejército con capacidades suficientes

La “adquisición” -a la fecha no se sabe como denominarlo- de dos aviones Pampa III, ha desatado una polémica que mantiene agitada la dinámica nacional y refleja un autoritarismo visto en otras actuaciones de este infausto gobierno.
No tengo dudas de que falta material militar adecuado y moderno para tener un ejército con capacidades suficientes y que pueda cumplir las misiones que se le asignen. No es cierto que dejando de comprar aviones, barcos o armas, invirtamos más en salud o educación. De hecho, el presupuesto nunca se gasta y cuando se incrementan esos dos rubros termina siendo devorado por sindicatos voraces e irresponsables en incrementos salariales, tal y como ocurre cada año. Tampoco tengo claro que se deba promover un concurso abierto para comprar esos sistemas de armas porque no se ajusta a la exigencias de la seguridad, la defensa y la lógica de adquisición. Por tanto, los discursos de las prioridades nacionales, lo innecesario del material militar o no haberlo hecho conforme a la Ley de Compras y Contrataciones, me parecen tangenciales, oportunistas o no ajustados a la realidad ¡No desviemos la atención ni seamos positivistas jurídicos enfermizos!
Lo que en política no debe hacerse jamás, ni perdonan los votantes, es mentir, justamente lo reprochable a este inútil gobierno. Un Presidente y un Ministro de la Defensa no pueden ir de compras sin explicar en qué van a gastar dinero público y por qué adquirir ese modelo de avión -jamás vendido- y no otro. Mucho menos negarlo repetidamente a través del vocero del ejército o del propio Vicepresidente -Presidente en funciones- y, a estas alturas, no haberlo explicado todavía. Tampoco es de recibo escudarse en un convenio de cooperación técnico-científico -preconstitucional y firmado en 1980 entre las dictaduras argentina y guatemalteca: Lucas y Videla, y, al parecer, modificado silenciosamente antes de la compra- para saltarse las trancas jurídico-políticas y hacer lo que les venga en gana. Muestran descaro, desfachatez, analfabetismo político y un peligroso autoritarismo que desconoce principios elementales de democracia, gestión pública y administración del estado ¡Ese es el verdadero problema de lo que ocurre con esta compra. Y apesta!
En muchos lugares -este es uno de ellos- el político no entiende que es empleado público, gestor de cosas comunes y no autoridad propietaria de lo que administra. La diferencia entre dictadura y democracia, arbitrariedad y gestión transparente, estriba justamente en comprender sobre qué principios rectores se construyen lo valores republicanos. Por circunstancias del momento, elegimos a un personaje que ha batido el record de peor Presidente de la era democrática -aunque mejor pagado- y mira que los ha habido malos. No sabe, no entiende y lo peor: no quiere aprender ni lee una cuartilla sobre democracia. Ha sido capaz de llevar al país, junto con ineptos, narcos y delincuentes, al borde del precipicio y pretende explicar, cuando esporádicamente se lo permite la lucidez, aquello que hace rematadamente mal. En países desarrollados, donde el ciudadano se ilustra y exige sus derechos, estos casos terminan en tribunales o en solicitud de dimisión de quienes así manejan las cosas, pero sobre todo en lecciones aprendidas para no volver a elegir a semejantes incompetentes. Aquí, sin embargo, no se entiende ni se le presta la debida atención y se sigue votando por los mismos. La práctica se ha tornado costumbre y cómo tampoco se lee mucho, se exigen derechos ni se practican principios éticos elementales, disfrazamos el debate con tonteras o asumimos resignadamente las inevitables consecuencias de vivir en el universo alterno del realismo mágico. Y felices nos dirigimos hacia 2023, con lo mismo.

El inseguro tercer “país seguro”

El gobierno decide huir hacia delante y comprometerse a asumir responsabilidades para las que no está preparado el país

En silencio, con premeditación y alevosía, como se ha acostumbrado este inútil gobierno a hacer las cosas, siguen las negociaciones sobre esa idea de convertir a Guatemala en “tercer país seguro”. Ya olvidamos las conversaciones mantenidas por el embajador de Guatemala en USA -reveladas por un congresista a través de una carta al Presidente Trump- y nunca explicadas, por cierto, por el gobierno, como si la gestión pública fuese patrimonio de políticos incapaces que pactan a sus anchas como les viene en gana ¡Pero claro, de una ciudadanía desinformada, políticamente analfabeta e incapaz de exigir sus derechos, tampoco se puede esperar mucho!
El caso -y las consecuencias- es que por incapacidad, interés, sumisión o ineptitud, la frontera guatemalteco-mexicana en su zona occidental terminaría colapsada de migrantes que no podrían continuar hacia México -porque aquel gobierno ha desplazado efectivos policiales y militares para impedir migración ilegal- y de este lado nada se puede hacer porque no hay capacidad para ello, aunque no se quiere admitir. De ahí la frase que el congresista norteamericano Vicente González incluía en la carta antes citada: “El presidente guatemalteco Jimmy Morales ha indicado que agradecería la introducción de tropas estadounidenses en la frontera norte de Guatemala”, y que recogía palabras del recientemente condecorado embajador guatemalteco.
Un país con altísimo índice de inseguridad, significativos niveles de pobreza y otros indicadores sociales y económicos paupérrimos, no puede ser un “país seguro”. De ser así, habría que cumplir con lo establecido en los correspondientes convenios internacionales y los migrantes que pidan asilo en USA deberían permanecer en Guatemala hasta que el proceso concluya en el país del norte. No podrían ser devueltos a sus lugares de origen y deberían contar con la atención pertinente. Si somos “exportadores” de migrantes justamente por no reunir condiciones de desarrollo y seguridad suficientes, ¿qué podemos hacer con cientos o miles de personas esperando una respuesta de meses o años del gobierno norteamericano? Si la policía no es capaz de hacer cumplir la ley, ¿cómo esperar que proteja la integridad de esos migrantes y garantice la seguridad? Si la economía no puede absorber a decenas de miles de ciudadanos porque está estancada producto de una nefasta gestión política, ¿qué esperar cuando tenga que integrar a otras personas? Y si el narcotráfico campa a sus anchas por estos lugares, ¿qué se puede hacer cuando alcance a miles de migrantes desesperados y detenidos en su paso hacia USA?, por no hablar de condiciones humanitarias relacionadas con el alojamiento, la alimentación o la atención médica.
Podríamos hacer cientos de preguntas y no tener seguramente repuesta para la mayoría. El gobierno, en su desesperación y salida pronta del poder -con las consecuencias legales que deberá afrontar- decide huir hacia delante y comprometerse a asumir responsabilidades para las que no está preparado el país. Dejar firmado un acuerdo de ese tipo para salvar la cara frente a unos USA que parecen haber descubierto tarde quienes están aquí investidos de autoridad, únicamente compromete el futuro y complica la gobernabilidad de quienes ganen las elecciones en agosto. Tanto Torres como Giammattei deberían asumir una postura común relacionada con este tema que genera dinámicas muy perversas en materia de policía exterior -esa que algunos candidatos desconocen- y compromete gravemente la institucionalidad.
Cuando no se puede hacer lo propio es inútil comprometerse en asumir responsabilidades del vecino. Si se quiere enfrentar realmente el problema es muy sencillo: negociemos con USA un cupo de migración controlada y que el conflicto de ellos se convierta en una oportunidad para nosotros ¡Corta y escasa visión la de estos políticos “nuestros”!

lunes, 24 de junio de 2019

¿Fraude o desengaño electoral?

Los votantes de Sandra Torres, conocedores de su comportamiento, evidencian una moral laxa alejada de parámetros decorosos

La campaña del fraude electoral, orquestada por extremista habituales cercanos al gobierno, no tiene visos de credibilidad salvo para incautos que gustan del escándalo prefabricado o del pánico conspirador. Otra cosa es que hubo errores que deben subsanarse y eso genere un cierto ambiente de preocupación. Ganaron quienes ganaron y eso es justamente lo alarmante y lo que no queremos reconocer, razón por la que mejor promover, debatir y perder el tiempo con la idea de un posible fraude en vez de admitir que elegimos lo mismo. 
Dejémonos de cuentos chinos y digamos las cosas de frente: es inconcebible, y culpa del ciudadano y no de los políticos, que a estas alturas el partido UCN -cuyo líder permanece detenido en USA acusado de muy graves delitos- haya obtenido un importante número de diputados o alcaldías. Y UCN es solamente la guinda del pastel de comités cívicos que protegen a narcotraficantes, otros -como FCN-Nación- incluyen en sus filas a potenciales golpistas que pregonan barrabasadas muy alejadas de prácticas republicanas; CODECA que se ha dedicado más a delinquir que a hacer propuestas políticas viables y democráticas y pretende, en pleno siglo XXI, llevarnos a los albores de la revolución rusa del XX, o los votantes de Sandra Torres quienes conociendo su comportamiento -suficientemente descrito como para dedicarle más líneas- evidencian una moral absolutamente laxa muy alejada de parámetros mínimamente decorosos ¿Qué ética manejan quienes los votan? ¿Qué clase de país desean los electores de personas adscritas a esos partidos? 
El cacareado fraude electoral es realmente un profundo desengaño ciudadano que hace destacar el liderazgo político de quienes se parecen a la mayoría de los electores  ¡Y quien se incomode mírese al espejo y analícese! Es cierto que no había mucho para seleccionar -aquí llevamos sin elegir desde 1820- pero hay que dejar de esconderse o escudarse en ese tipo de afirmaciones para seguir apostando por lo mismo o echarle continuamente la culpa a otros que no sean quienes votan con los pies y no invierten un solo instante en analizar las consecuencias de sus irresponsables y frívolos actos.
A partir de ahora ocurrirá lo de siempre porque nosotros, los votantes, así hemos querido. La segunda vuelta será enormemente costosa en términos de transacción política porque los dos candidatos que compiten deberán negociar con alcaldes inescrupulosos y diputados delincuentes que encarecerán su apoyo si desean que movilicen sus feudos. Los ciudadanos irresponsables -es decir, nosotros- pagaremos el costo de todo ello pero no será problema para el 70% que se encuentran en la economía informal y que eluden el ISR y a quienes realmente les viene del norte -según creen- ese tipo de negociaciones ocultas y oscuras necesarias para aupar, en segunda vuelta, a quien mejor engañe o sea menos “odiado”, que es lo que ocurre desde 1986.
Mientras, allende las fronteras, países como Croacia, Montenegro o Serbia, que padecieron conflictos armados mucho más crueles que el que aquí mantuvo por 36 años el país confrontado, se han acercado en menos tiempo a las puertas de una Europa próspera, desarrollada y segura ¿Será que ellos son mejores que nosotros? Definitivamente no, pero si ocurre a la inversa: nosotros somos mucho más abandonados, despreocupados, pasivos y acomodados que ellos, y de ahí no salimos porque no nos da la regalada gana a pesar de darnos cuenta de lo mal que lo hacemos.
Pero para no hacernos bolas -chispudos y creadores- inventamos aquello de “aquel que por su gusto muere que lo entierren parado” ¡Pues eso, a joderse toca!

Las Thelmas y el colapso del sistema

Que sobresalga el MLP es más un evidente fracaso de la izquierda que una depresión de la derecha, aunque de todo hay

De estas elecciones muchas enseñanzas deben sacarse. A estas alturas, habrá tenido la oportunidad de leer casi de todo: números, proyecciones, escenarios, resultados, análisis, campañas negras y encuestas reales y manipuladas. Podemos quedarnos en la periferia de las cosas o incluso en lo anecdótico o coyuntural, como ha sido habitual, pero no servirá para mejorar un sistema del que ya no queda mucho por decir y si bastante por cambiar.
Dos “Thelmas” han protagonizado la reflexión que pretendo hacer: Aldana y Cabrera. Ambas con características comunes: no son políticos tradicionales, desde sus espacios promueven cambios más o menos drásticos, sin partido político “aparecieron” los pertinentes -Semilla y MLP-, no se hubiesen esperado en el escenario electoral hace un par de años, generan sentimientos contrapuesto y de rechazo cuando han ejercido su labor -fiscal o social- y hay cierta admiración confesada de la una a la otra y hasta un “ cierto endoso” explícito del voto. Aldana no pudo participar por cuestiones sobradamente conocidas, pero de haberlo hecho hubiese estado entre las primeras o incluso podría haber ganado las elecciones. Cabrera, por su parte, ha consolidado un movimiento que ha crecido hasta cifras no imaginables hace meses. Dos fenómenos atípicos que conviene analizar para aprender las lecciones que de ellos se derivan.
El sistema político-electoral está colapsado y no es de recibo continuar con él. Es preciso dignificar los partidos políticos y que dejen de ser vehículos electorales, además de promover  la democracia interna de la que carecen. Los diputados deben elegirse por sistema mixto: listas cerradas (nacionales) y elección individual (distritales). La Ley electoral y de Partidos Políticos requiere volver a cambiarse y darle validez al voto nulo bajo la figura de un candidato más llamado “Ninguno” que no tenga que competir en las condiciones de desigualdad como lo hace ahora, entre otras.
La derecha política debe incorporar reclamos sociales de una izquierda radical que cierra filas en torno a grupos con alto grado de extremismo pero que reivindican cada vez más fuertemente cuestiones relacionadas con el desarrollo comunitario, la calidad de vida, la expropiación, la educación y salud y cuestiones no menos importantes. La izquierda, por su parte, debería evaluar por qué un movimiento radical es capaz de obtener muchísimos más votos que todos los partidos tradicionales juntos: URNG, Winaq y Convergencia, liderados por personajes “mucho más académicamente formados” pero que no calan en la población ni arrastran las masas que la literatura tradicional presenta como desarraigadas, indígenas, revolucionarias o pobres. En todo caso, que sobresalga el MLP es más un evidente fracaso de la izquierda que una depresión de la derecha, aunque de todo hay. Si se analiza la evolución de ciertos países latinoamericanos, se puede concluir que el modelo al que podemos terminar pareciéndonos es el boliviano, con las sombras -más que luces- de un personaje autoritario que no deja el poder. 
Es preciso prestar atención a los reclamos de los votantes, porque son quienes eligen. El hecho de que pensemos que están equivocados, son radicales, delincuentes o activistas, no excluye la capacidad de elegir con la que cuentan y, seguramente, algunas de sus exigencias deberían agregarse oportunamente al debate nacional. Seguir pasivos frente a lecciones históricas que están ahí visibles solo conduce a que se repitan los errores y que los resultados del futuro próximo terminen, como ha ocurrido en otros países del entorno, con la poca estabilidad que queda. Esperemos que la memoria nacional “de pájaro” no olvide esto en los próximos cuatro años, aunque de momento UCN sigue sacando diputados ¡Inaudito!

lunes, 10 de junio de 2019

El ocaso de un nefasto cuatrienio

Se rinden calladamente y reconocen que mejor vengan las tropas USA a hacer lo que ellos no quieren, no saben o no pueden

Este gobierno que no gobierna y que desde el inicio se mostró absolutamente ineficiente e incapaz, se muestra ahora profundamente inoperante y dañino, lo que es comprensible considerando las personas que lo integran. Distintos indicadores muestran que estamos mucho peor de lo que debiéramos y no hay una sola área en la que hayamos dado los pasos correctos, menos los necesarios.
Con ese desgobierno, los grupos de presión supieron sacar su chantajista tajada y a pesar de que se supo que un ujier del Congreso haciendo fotocopias ganaba tres veces más que un doctor del IGSS, esquivaron aquella promesa de “limpieza sindical”. Magisterio, Salud, las decenas de sindicatos del OJ, MP, municipalidades, etc., obtuvieron sus bonos sin olvidar las presiones rentista que también ejercieron los vendedores de la terminal,  CODECA o más recientemente ese colectivo de “exmilitares” -con quienes el gobierno “dialoga”- y que quieren recetarse, a costa del erario, una “indemnización” de Q85,000 por barba. El mecanismo, independientemente de donde sea, es el mismo: presiona y chantajea que algo sacas. De esa cuenta, quienes no tenemos “perrito que nos ladre”, es decir no pertenecemos a grupo de presión alguno, pagamos los acuerdos que políticos mediocres y chantajistas asociados pactan para apaciguarse los unos a los otros, y como el fin último no es mejorar el funcionamiento de las instituciones públicas, los resultados finales, sistemáticamente, son mediocres o muy malos que es lo que reflejan los indicadores antes referidos.
En ese habitual escenario oscuro y polémico, se ha difuminado -mediáticamente hablando- una carta que Vicente González, congresista por Texas, envió al Presidente Trump sobre conversaciones mantenidas con el embajador de Guatemala en los Estados Unidos. Teniendo en cuenta que el entorno de la conversación parece ser que era migración y crimen organizado y que, entre otras perlas, se puede leer: “El presidente guatemalteco Jimmy Morales ha indicado que agradecería la introducción de tropas estadounidenses en la frontera norte de Guatemala”, representa un reconocimiento de la incapacidad de llevar a cabo esas labores con medios nacionales, pero también -mucho más grave- asumir un compromiso que la constitución no le permite ni ha sido planteado en el debate político nacional. Lo extravagante, aunque no deja de ser lo menos importante, es que este gobierno y sus grupos de apoyo se han ufanado permanentemente de ser los más nacionalistas y han esgrimido “la soberanía” para cualquier propósito o tropelía, ¡y miran que han cometido! Pero haciendo la mejor gala de aquello de “por la boca muere el pez”, se rinden calladamente y reconocen que mejor vengan las tropas USA a hacer lo que ellos no quieren, no saben o no pueden.
Han hecho esfuerzos importantes para confundir y enmascarar el asunto y han tratado de explicar vehementemente la colaboración del Comando Sur con fuerzas nacionales en la zona de Huehuetenango o el convenio firmado entre Gobernación y el Departamento de Homeland Security, ambas iniciativas absolutamente distintas de la famosa conversación que mantuvo el embajador guatemalteco. La coyuntura electoral ha echado tierra al asunto y parece que aquí nada pasó porque el ciudadano medio se preocupa más por aclararse sobre a quienes seleccionar de una oferta que desconoce o le disgusta que de temas relacionados con política exterior o vulneración al orden constitucional. En otros lugares, el presidente debería dar explicaciones o el embajador sería destituido. Aquí, en nuestra mediocridad, nos la juegan porque nos sigue pelando mientras reivindicamos gritonamente -eso si- nuestra soberanía. Lo curioso: después de casi 200 nos lo seguimos creyendo.

lunes, 3 de junio de 2019

Voto nulo. Voto válido. Voto útil

El voto nulo se maneja como si fuera un candidato más pero tiene que contar con mayoría absoluta para tener incidencia

No se usted pero yo tengo clarísimo el panorama electoral. No nos engañemos, en estas elecciones hay dos o tres candidatos con posibilidades de llegar a la Presidencia. La mayoría de partidos han puesto figuras decorativas o candidatos sin posibilidades porque la estrategia no es el Ejecutivo sino colocar el mayor número de diputados y conformar un grupo en el Congreso para tener fuerza y presionar desde allí. Dipulobos disfrazados, muchos de los cuales persiguen el mismo fin: el chanchullo e la impunidad.
De esa cuenta, cobra importancia el voto nulo que ha levantado expectativas de última hora. Es una opción válida e imposible de comparar con pasadas elecciones ya que es la primera vez que tiene incidencia real. Algunos argumentan que si el voto nulo no obtiene la mayoría absoluta indicada en la ley, el porcentaje obtenido por del resto de candidatos quedaría modificado y beneficiaría especialmente a los primeros: en absoluto es cierto. El voto nulo se maneja como si fuera un candidato más pero debe contar con mayoría absoluta para tener incidencia.
Dicho lo anterior -que aclara el marco general- creo que puede ser una buena herramienta para elecciones municipales y presidenciales, pero no para diputaciones. La razón para no utilizarlo en votaciones “colectivas” -PARLACEN y Congreso- es que en ellas se vota por listas y seguramente encontrará alguna que le guste o satisfaga la mayoría de sus expectativas. Sin embargo, en el caso en que se vota por personas -presidencia y alcaldías- es posible que no le guste nadie o le disguste mucho quienes cuentan con la mayor intención de voto. En ambos casos, no obstante, puede escoger a alguien que sea de su preferencia -aunque nunca llegue a segunda vuelta en el caso presidencial porque esté situado muy lejos de las primeras posiciones- o bien optar por el voto nulo que satisfaría en mayor medida sus expectativas. 
¿Cómo?, se preguntará. Pues se lo explico. Al votar nulo -porque rechaza a los primeros o no tiene claro a quien elegir- está dándole valor útil a su voto y si ese coincide con la mayoría absoluta, las elecciones se anularán y comenzará nuevamente el proceso. De esa cuenta, las personas que ahora son candidatos dejarían de serlo y no tendrían inmunidad por lo que la justicia podría actuar contra quienes tienen causas abiertas, investigar casos de corrupción que ahora no se pueden porque cuentan con antejuicio o proponer nuevos candidatos, particularmente de partidos que no han podido inscribir a los suyos por diversas razones. En una palabra: es como si se corriera el proceso electoral para antes de la convocatoria pasada y en esas condiciones hay muchos escenarios posibles.
La última encuesta presenta a 16 -de 20- candidatos con menos del 5% de intención de voto. La suma de los porcentajes más la del 24% de quienes dicen no saber por quien votar, representa más del 50% lo que es suficiente para conseguir la mayoría absoluta, repetir estas elecciones y reconfigurar el turbio panorama electoral del que parece no escapamos. El voto nulo no está regulado de la mejor manera y comprendo que es difícil alcanzar la mayoría absoluta, pero no imposible. Votar nulo es la única oportunidad de intentar el cambio porque lo que no se justifica es seguir como siempre cuando hay herramientas nuevas y tenemos la responsabilidad de saber como emplearlas y utilizarlas.
¡Ahí queda el difícil reto!, de lo contrario aceptemos con el conformismo habitual lo que ha venido hundiendo el país por años ¿Se atreve a asumir el desafío? Luego no se queje.

lunes, 27 de mayo de 2019

¿Tiene usted claro por quienes votar?

Considere que la estrategia de la mayoría de los partidos no es alcanzar la presidencia  sino contar con el mayor número de diputados

Muchas personas se acercan y me preguntan por quienes votar el próximo 16 de junio. Piensan que tengo la solución o puedo adivinar un incierto futuro que preocupa a todos. Pero no, carezco de la capacidad de predecir resultados que únicamente responden a la voluntad -y responsabilidad- de las personas que concurrirán a las urnas. Hay, sin embargo, procedimientos para distraerse -que mucha falta hace- y tener un panorama más claro. 
Tome lapiceros de colores, de esos que sus hijos van dejando tirados, y tenga a mano el listado de candidatos a la presidencia, diputados y alcaldes. Normalmente son los políticos quienes se dan color, así que aproveche esta ocasión para hacerlo usted. Lo tiene fácil, las listas de aspirantes están publicadas en medios y redes sociales o puede encontrarlas en la página web del TSE. Destaque en verde  a quienes conoce o le gustan y en rojo los que rechaza o desconoce. Seguro -¡le advierto!- enrojecerá mucho sus hojas, lo que resaltará visualmente lo jodidos que estamos. Sin embargo no desespere y cuando tenga todo coloreado, simplemente elija lo que más cerca esté del intenso verde esperanza que no es precisamente la UNE ¡No se equivoque!
De las entrevistas sostenidas en radio con múltiples candidatos, puedo afirmar contundentemente que estamos espantosamente mal con la oferta política existente y la incapacidad suele quedar de manifiesto después del primer minuto de charla con el postulante, sea de izquierda, centro, derecha o se declare “independiente”. En cualquier caso, el voto es secreto y no endosable, así que le diré lo que haría en este momento, sin revelarle nada que vulnere la confidencialidad y la libertad con la que hay que ejercer ese derecho. 
Tengo clarísimo a quienes no quiero en puestos políticos para evitar que siga este sistema de corruptela galopante y patente mediocridad, ¿y usted? Mi voto para el PARLACEN, sin dudarlo, sería nulo por una única razón: ese organismo no sirve para nada y hay que dejar de tirar dinero inútilmente. Respecto de la MUNI, es hora de cambiar, salir de lo de siempre y darle aires nuevos; busque un candidato y dese el gusto. Considere que en este proceso la estrategia de la mayoría de los partidos no es alcanzar la presidencia -de ahí tanto candidato anodino- sino contar con el mayor número de diputados para conformar posteriormente un grupo que le de valor al voto concurrente y rentabilice la presión. El Legislativo se ha tornado más importante que el Ejecutivo y en un sistema presidencialista como el guatemalteco están igualmente legitimados. Hay, no obstante, tres o cuatro partidos por los que votaría para el Congreso, usted elija el suyo. Finalmente, para dúo presidencial, votaría nulo en la primera vuelta porque quiero protestar y el voto nulo es una forma -aunque imperfecta- que muestra el descontento que deseo evidenciar. En la segunda imagino que deberé seleccionar al menos malo, como de costumbre, pero ya tenemos experiencia en eso. 
No se convierta en títere del sistema y a pesar de las pocas herramientas legales y ofertas útiles no se deje llevar por falsos mensajes. La abstención o el voto en blanco no aporta nada pero el voto nulo es una forma de mostrar su insatisfacción ¡Ejérzalo! Los candidatos perderían inmunidad, deberían inscribirse de nuevo y entonces algunos quizá no puedan o sean rechazados. Infórmese y acuda a votar con su DPI, alta dosis de responsabilidad y memoria de elefante. Usted puede cambiar el país pero, si lo olvida, continuaremos quejándonos y lamentándonos durante los próximos años.

lunes, 20 de mayo de 2019

Zury, Thelma, Sandra et al.

Un porcentaje significativo del electoral se ha quedado sin primera opción política, lo que deslegitimará el proceso

Supuse que la CC adoptaría una solución salomónica en relación con los pendientes respecto de las tres candidatas punteras en las encuestas. La razón que tuve para ello es que los casos de Zury Ríos y Thelma Aldana se podían sustentar jurídicamente tanto desde un punto de vista favorable como contrario, algo analizado en diferentes foros. Por tanto, ¿para qué adoptar una postura que generara controversia si ambas eran jurídicamente viables? Evidentemente erré y la CC se decidió por la solución salomónica pero a la inversa: las dos quedaron fuera de la contienda. Respecto de Sandra Torres, la Corte estuvo tres días entreteniendo la nigua para adoptar, con galimatías jurídico, una obscura decisión sin precedentes y tomarnos nuevamente el peluquín ¡Esto está más que podrido, y apesta!
El escenario actual es uno de los más complicados que se podría haber imaginado. Un porcentaje significativo del electorado se ha quedado sin primera opción política, lo que deslegitimará el proceso pero, además, se observa una concurrencia de hechos -causal o casual- que otorga ventaja a la candidata más rechazada de la historia democrática nacional: Sandra Torres.
Desde 2017 la CC ha votado siempre en asuntos políticos de igual manera. Si comparamos las resoluciones contra la declaración de no grato al señor Velásquez (agosto-17), el cambio del embajador Kompass (mayo-18), el caso Bitkov (junio-18), la prohibición de ingreso a Guatemala del Comisionado de la CICIG (septiembre-18), la candidatura de Zury Ríos, la de Thelma Aldana y al antejuicio de Sandra Torres (mayo-19), observamos que en todas ellas el voto fue exactamente igual. Tres magistrados: Mejía (CANG), Porras (Congreso) y de Mata (USAC) “coincidieron” en sus criterios sistemáticamente, los otros dos: Aldana (CSJ) y Ochoa (Presidente), hicieron lo propio en sentido contrario. Además, en las dos ocasiones en las que actuaron suplentes, el voto coincidió con la postura de los titulares y la procedencia de sus nombramientos ¡Oh casualidad!  Hay que ser benévolo o menso para no concluir que la CC aborda los temas en términos políticos y no jurídicos, por tanto interesados y ese modelo no soporta una análisis objetivo y neutral -consecuentemente justo- de sus resoluciones. De otra forma: la CC se utiliza para el arreglo político de asuntos judiciales y, naturalmente, el concepto de justicia se subordina al interés particular y genera las frustraciones que continuamente vivimos. O cambiamos el modelo o ya sabemos a qué atenernos en el futuro, como ha ocurrido en el pasado. Aceptamos procesos con reglas poco claras porque nos acostumbramos jugar con ventaja y no a buscar justicia, objetividad y equilibrio. El riesgo de actuar así es que cuando la ventaja se otorga a otros viene el chasco y pretendemos que la “embajada”, la CICIG o Norma Torres arreglen los problemas que por pasividad, miedo o conformismo permitimos, pero el milagro no llega solo. 
En España, la dispersión del voto de la derecha les hizo perder las recientes elecciones aun con más votantes en conjunto y en Venezuela o Nicaragua ya sabemos lo que pasa con sus Cortes Supremas. Quizá los ejemplos nos hagan pensar y no nos siga resbalando el futuro. En todo caso, “salimos” de una y de otra, pero ¿qué queda? De nuevo el hígado se comió la razón y ahora nos toca comer hígado. 
La realidad supera la ficción que se puedo escuchar en “O Mecanismo”, serie de Netflix: “Felicidades, lograron dividir al pueblo. Si todos se pelean es más fácil seguir el baile”, o quizá la CIDH nos de una sorpresa de última hora y recomponga algo.

lunes, 13 de mayo de 2019

La esencia de autoritarismo tropical


El político no gusta de ser señalado o evidenciado cuando su gestión no es buena, no digamos cuando raya con el delito

Sandra Torres está malacostumbrada a intimidar y atemorizar en demasía, según cuentan quienes la padecieron durante el gobierno de la UNE, aunque muchos no se atrevieron a enfrentarla como consecuencia de ese miedo nacional que acobarda y silencia. Recuerdo cuando me escribió a mi correo personal -que no era público- para reprocharme una crítica que le hice en relación a que nadie la había elegido para ostentar el poder real que ejercía en el gobierno de Colom. Entendí el mensaje intimidatorio que me mandó, pero creo que ella no interpretó mi respuesta: topó en hueso
No es la primera vez de un actuar opresor, Álvaro Arzú llegó a cerrar la revista Crónica; Baldizón -¡si, el de la UNE!- creó sus propios medios para difamar, amedrentar y descalificar al mejor estilo orwelliano, aunque ahora debate con el FBI sobre serios asuntos judiciales; Rossana Baldetti, actualmente procesada, encarcelada y pendiente de extradición, usó la ley contra el femicidio para zafarse de críticas. Todos ellos tienen un funesto eje transversal común: el autoritarismo. La libertad de expresión es un derecho que nadie debe cercenar, particularmente a quienes describen actitudes y comportamientos de aquellos que nos gobiernan o aspiran a ello. El político no gusta de ser señalado o criticado cuando su gestión no es buena, no digamos cuando raya con el delito o está inmerso en él.
Sandra Torres está irritada, caustica -abrasiva dirían los USA- porque este es su tercer intento de llegar a la Presidencia de la República y, además de deber muchas facturas políticas y otros tantos favores, no las tiene todas consigo. Necesita suprimir críticas, impedir que la CC levante su inmunidad para ser investigada por delitos que le indilga el MP y que no se le publiquen nexos con el narcotráfico y el crimen organizado. Quiere presentarse impoluta -de “pura lana virgen”- y pasa como aplanadora por encima de quien haga falta y al precio que sea necesario, libertades individuales incluidas. Las denuncias espurias y fuera de lugar por femicidio, promovidas por la aspirante presidencial contra dos fiscales del MP y seis editores de ElPeriodico, muestran hasta que punto la ruindad es un arma. Lo preocupante, no obstante, no es su actitud despótica sino la de los jueces que se avienen a ratificar sus barbaridades.
Los ciudadanos, especialmente quienes señalamos la falta de ética y la moral relajada de ciertos personajes, no debemos callar lo que consideramos debe conocer la población para tomar decisiones informadas. La candidata Torres cometió, como dijeron los tribunales, fraude de ley al divorciarse de su entonces esposo, Álvaro Colom, con un único fin: llegar al poder. Un acto -le guste oírlo o no- absolutamente reprobable, inmoral y manipulador que denota la personalidad de quien lo lleva a cabo, y en el ejercicio de la libertad de expresión, podemos y debemos recordarlo continuamente para no lamentarnos después de que llegue al poder -si lo consigue- y termine con las libertades que ahora medio disfrutamos.
Señora Torres: usted es un peligro nacional para la democracia y la libertad, aunque lo haya ignorado el Consejo Nacional de Seguridad, y hay suficientes informes y testimonios de cómo actúa, con quiénes se ha relacionado, qué tipo de amistades ha cultivado y las deudas políticas que procura paguemos los ciudadanos. Pretende perturbarnos con sus acciones, sin admitir quien es realmente la perturbada y si actúa así de postulante, es fácil imaginar lo que podría hacer desde el poder. Triste que mientras en el continente estamos saliendo de Venezuela y Nicaragua, por aquí se perfile un relevo sofisticado de esos tiranos.

lunes, 6 de mayo de 2019

Unos y otros; decentes y canallas


El listado de “hijos de papá”, vividores de nuestros impuestos, es grande y lacera las ilusiones de quienes se esfuerzan a diario

Llevo años impartiendo clases a universitarios. Intento promover en ellos la libertad y la consecuente responsabilidad, y los aliento a emprender con confianza en sí mismos, sin esperar nada de otros, con la garantía que les procura hacer las cosas con seguridad, creatividad y conocimiento. En resumen, no hago nada diferente de lo que la mayoría inculcamos a nuestros hijos: que intenten ser los mejores en aquello que hagan para así poder desenvolverse con éxito en una sociedad competitiva. Percibo que los jóvenes aceptan el reto ilusionados y que poco a poco, firmemente, con mucha ilusión, marcado desvelo y fuerza de voluntad consiguen cuanto se proponen. En definitiva, ese es el actuar de la generalidad de la mocedad de este país.
Por ello, duele intensamente cuando inescrupulosos personajes, más cercanos a la delincuencia común que al político honesto, colocan a sus hijos en puestos que no les corresponden por falta de méritos y capacidad ¿Cómo educar en un país joven -como este- cuando eso ocurre en demasía? ¿Para qué pregonar valores morales, méritos y principios, si son violados por mezquinos indecentes? En un país con ministros, diputados y candidatos bachilleres -muchos de ellos analfabetas funcionales y caraduras profesionales- con asesores y “expertos” que a duras penas pueden incorporar una línea valiosa en su currículo o escribir dos párrafos sin faltas de ortografía o con candidatos políticos narcotraficantes condenados o con extradición solicitada, es muy difícil promover la ética y los principios correctos.
La última cochinada conocida de esos mamarrachos abusivos ha sido la designación caprichosa de la hija de un diputado -próximo al Presidente- graduada universitaria en 2018, como secretaria II en la embajada en Washington. Meses atrás, también se nombró al niño de la gárrula presentadora de Vea Canal como cónsul en España, sin más experiencia que estudios en seguridad y asesorías en el INDE y en la Municipalidad de Mixco; a la hermana de la diputada Sandoval, cuya pericia en peluquería y destreza en manicura la llevó al consulado de Seattle con empleada doméstica incluida y viajes pagados con dinero público -¡ah, que es legal, me dicen!; o las hijas del constructor Estrada Zaparolli -cercano también al Presidente-, directora del Instituto de Fomento de Hipotecas Aseguradas, la una y cónsul en Austria, la otra. Sin embargo, el listado de “hijos de papá” vividores de nuestros impuestos y que no han demostrado ni puesto a prueba su capacidad en algún concurso público, es mucho más grande y lacera las ilusiones de quienes se esfuerzan a diario por ser mejores ¡Si esto no es un Estado patrimonialista, ya me dirán que falta!
Ese actuar no sólo es vomitivo e inmoral, se financia, además, con el dinero que pagamos en impuestos y que debería de servir para retorno de servicios, salir de la pobreza, mejorar la educación o la salud, construir carreteras o cualquier otro fin noble diferente a mantener a retoños y familiares de quienes llegan al poder y hacen valer el lema de “su familia progresa”.
Retomo a diario mis clases y permanentemente la educación de mis hijos y me ruborizo al tener que explicarles, una vez tras otra, que son casos aislados y que deben perseverar en valores y principios, pero no puedo arar en el desierto. O cortamos de raíz esas sinvergüencerías y no callamos frente a la depredación del Estado o por cobardes y serviles, contribuimos a destruir el futuro de valiosas generaciones.
¡Ayúdeme a denunciarlo!, no pido más, el beneficio redundará en sus hijos y en el resto de jóvenes decentes.

lunes, 29 de abril de 2019

El análisis que “inteligencia” obvió

No hay nada como la amenaza del crimen organizado para que los USA alineen sus intereses

La detención en Miami de Mario Estrada y Juan P. González Mayorga suscitó un tuit de la candidata presidencial de la UNE informando de una reunión -en una finca del jalapaneco- a la que asistieron el Presidente, diputados y ministros. El mandatario reconoció el encuentro  -y el menú: gallina en crema con loroco- en una comparecencia inusualmente rápida en la que su expresión facial reveló más que sus palabras.
Varias escenarios, hipótesis y teorías se pueden construir. Una, la prontitud y habilidad de Sandra Torres para desviar la atención en una dirección determinada y desatenderse de su pasada relación con González Mayorga quien la apoyó en 2015 y es un eslabón habitual del cabildeo entre fuerzas oscuras -narcotráfico entre otras- y políticos que aspiran al poder. Actualmente servía a la UCN pero antes lo hizo con la UNE y CREO. Dos, el mal servicio que la inteligencia estatal le hizo a su jefe. Es inconcebible que la SIE, la DIGICI o la G-2 no le advirtieran del enorme riesgo que corría al asistir a una reunión en casa de alguien que, años atrás, fue catalogado en un informe de la embajada norteamericana como líder de un partido con “ideología narco”, además de que en ese lugar pudo ser grabado y comprometido con bebidas, edecanes, compañías, conversaciones y entornos fabricados para la ocasión. Ese “descuido” solo se puede interpretar desde dos ópticas: el Presidente lo supo y a pesar de ello asistió, lo que indicaría que está implicado en todo lo que se revelará con el tiempo o que fue entregado por quién controla la inteligencia en el país junto con la cúpula narco-uniformada que hay detrás, en un intento por mejorar la situación de algunos mediante la entrega del propio Presidente. Cualquiera que sea la opción -la incompetencia no la contemplo, aunque tampoco la descarto- es gravísima.
Puede, además, elaborarse -aún con la incertidumbre existente- un escenario político. Se trata de utilizar la detención de personajes cercanos al crimen organizado -recordemos que están saliendo más- para cambiar la política norteamericana en relación con el gobierno guatemalteco y especialmente respecto de CICIG. No hay nada como la amenaza del crimen organizado para que los USA alineen sus intereses. El próximo mes de septiembre finaliza el convenio con CICIG y será muy difícil justificar que no es necesaria una institución similar -¿liderada por USA?- después de lo mostrado, igual que al Presidente continuar con el discurso de la persecución familiar cuando se le relacione con narcotraficantes.
Creo que en esa reunión Jimmy Morales fue grabado, además de la gallina en loroco y las otras personas que asistieron, lo que terminará por implicarlos -excepción de la gallinácea que fue manducada- en cualquiera de los escenarios citados si no es que ya abrieron expedientes judiciales en inglés. O el Presidente fue muy soberbio o Inteligencia le falló, lo vendió o lo utilizó -o todo a la vez- lo que refleja una traición que beneficia a algunos cercanos. En todo caso estamos en apuros, porque negociar -con supuestos representantes de carteles mexicanos de la droga- millones de dólares y asesinatos de contendientes en una campaña electoral y como contraparte permitir el aterrizaje mensual de seis aviones con droga, afecta enormemente la credibilidad del país y de sus instituciones.
Desde 2015 temen que nos convirtamos en un narco-estado con implicación de las fuerzas y cuerpos de seguridad: ejército y policía, y eso atemoriza en el Norte y aquí. Por tanto, debemos salir rápido de esos mafiosos, porque en el mediano plazo nos hunden y destruyen a todos.

lunes, 22 de abril de 2019

“No te preocupes mi vida”. Bueno si, un poquito


Desde la captura -y colaboración- de la Reina del Sur, las fichas del dominó han ido cayendo poco a poco

Entre amigos, familiares y conocidos, sé de muchas personas que gustan de novelas colombiano-mexicanas que Netflix ha puesto de moda -como Narcos- y en las que resueltas y exuberantes mozas comparten escenas con malvados y fornidos rufianes. Quienes siguen esas interminables series, gozan de momentos de tensión, pasión, criminalidad y dinero mal habido, amén de peculiares historias producto de la creatividad del guionista. Pero la realidad supera a la ficción y con la atención puesta en Netflix ignoramos, con peculiar malinchismo chapín, una realidad nacional más sabrosa y diversa, aunque igual de criminal.
La detención en USA del candidato presidencial de la UCN, Mario Estrada, -y de González Mayorga- añade al enredado guión nacional, un capítulo que muestra que los narcotraficantes trabajan mejor con un gobierno cómplice y los políticos necesitan de ellos para financiar sus campañas. Y como un clavo saca a otro, olvidamos que el también candidato presidencial Baldizón está bajo control del FBI y el otrora presidencial Sinibaldi en busca y captura internacional. Un país con tres candidatos presidenciales detenidos o buscados por lavado de dinero o narcotráfico es otro record mundial que desconocemos, pero del que no se desentienden inversores ni agencias de análisis de riesgo financiero. A los “protagonistas” citados se agregan otros -juzgados y condenados por similares delitos- como el diputado Ubico o el aspirante a alcalde Arnoldo Vargas, así como aquellos pendientes de extradición por narcotráfico como la exvicepresidenta Baldetti o el exministro de Gobernación López Bonilla. Definitivamente, Netflix nos tiene abandonados, tantas series foráneas de historias ficticias y olvidamos “La Cosa Nostra”, que tiene suficiente enjundia para estar en pantalla los próximos años. Pendientes de telenovelas baratas, nos hemos acostumbrado o dejado de percibir esta realidad nacional que nos sitúa a la cabeza de los países con historias excitantes, más reales que noveladas.
Desde la captura -y colaboración- de la Reina del Sur, las fichas del dominó han ido cayendo poco a poco y sucesivamente elevándose el nivel de importancia criminal de los detenidos, razón por la que verá en redes sociales como inmorales y autoritarios condenan continuamente al “sapo” o al “soplón”. No desean que hablen quienes tienen información porque terminan revelando nombres de dirigentes del crimen organizado. Baldizón, tan “valiente” en 2015 y decoroso con sus campos pagados en prensa en los que pedía “perdón” al pueblo de Guatemala, actuó como hacen los acorralados: salvar su pellejo a cualquier precio y denunciar entorno y personas con las que transó.
En ese marco debe entenderse la importancia de la detención de Mario Estrada y González Mayorga. En unos meses veremos caer otros sujetos implicados en crimen organizado que por años, y con el consentimiento y apoyo de algunos, han tenido las riendas del poder, evitando que este país salga de la pobreza e ignorancia que necesitan para continuar con sus crímenes. Surge la pregunta de ¿cuántos -o cuántas- “Marios Estrada” más tenemos como candidatos en estas elecciones? porque varias figuras políticas de su entorno muestran una red que las relaciona con otros partidos y personajes políticos.
¿Qué más falta en este país para que los ciudadanos honestos -la mayoría- reaccionen de una vez por todas y tomen cartas en el asunto? Pareciera que Netflix nos adormiló y seguimos en espera de la temporada 75 y del capítulo 382 para aceptar quién es el asesino y cuánto robo, en un desenlace eterno de esos que nunca llega, aunque desde el inicio se conoce sobradamente quien es el  malvado o a la pérfida.