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lunes, 7 de diciembre de 2009

La Corte

En reciente sentencia, la Corte de Constitucionalidad (CC) sembró más inseguridad jurídica en el país de la ya existente. Por tres votos contra dos, dio la razón a la Comisión Nacional de Energía Eléctrica frente al amparo de la Empresa Eléctrica (EEGSA). Dictaminó que el ente gubernamental puede fijar el VAD, es decir la parte proporcional de la tarifa que va a parar a la distribuidora. Eso es mucho más que un tecnicismo jurídico y su trascendencia la pagaremos todos en el mediano plazo. El reclamo internacional apunta a más de Q5.000 millones. Si usted es inversor ya sabe que se expone a que ese ente, insisto del Gobierno, regule los beneficios de su inversión al capricho del momento y no podrá acudir a ninguna instancia judicial para exponer o pelear su caso puesto que ya se dictó sentencia definitiva. Sus inversiones quedarán condicionadas a la relación que mantenga con el poder.
Cuando se llevó a cabo la privatización, se publicó una ley que “aseguraba”, precisamente, que ni las distribuidoras ni el órgano central pudieran amañar los procesos en su beneficio. Se certificaba con ello que el precio final debería fijarse por alguien con capacidad técnica que no perteneciera ni al Gobierno ni obedeciera a los intereses de las empresas. Por ello, la Comisión Pericial, conformada por expertos en la materia, debería ser la única con esa capacidad (véase Chile). Sin embargo, la particular interpretación, mínimamente ganada, de la CC fija nuevas y preocupantes reglas de juego para los negocios en general, ya que la distribución afecta a todo el colectivo empresarial y de ahí la trascendencia del evento. Ahora, cualquier Gobierno puede agarrar, por donde yo me sé, a quienes pensaban que eso era un problema de la EEGSA. ¿Cuánto pagará su empresa por la próxima factura eléctrica?, la respuesta es que el Gobierno de turno lo decidirá. ¡Agárrese a las consecuencias!.
Por otra parte, eso de que todas las disputas puedan llegar a la CC parece un mecanismo perverso. En otros lugares del mundo, esos que denominamos civilizados, a donde viajamos y nos maravillamos de lo que ocurre, la CC se limita a resolver interpretaciones de la Constitución. Es decir, termina siendo un tribunal de interpretación política, más que penal, administrativo o civil. El hecho de utilizar la CC como “Súper Corte Suprema de Justicia” la deja en evidencia y debería atraer la atención del ciudadano en la elección y en el actuar de sus integrantes. ¿Cómo es posible que algún magistrado cuyo hijo trabaja en una importante Dirección de Gobierno pueda resolver imparcialmente asuntos donde el Gobierno es parte?, o ¿cuántos son catedráticos asalariados de universidad pública o suplentes con despacho abierto?. Si se incursiona en el Derecho, la excusa o la recusación son instrumentos que intentan prevenir la actuación tendenciosa e incluso delictiva de magistrados que son juez y parte en ciertos asuntos.
Tras el empacho de la pasada elección de magistrados pareciera que hay un conformismo con la actual situación y, sin embargo, el peligro sigue latente. Mientras exista una CC conformada políticamente, como ahora, y pueda conocer de todos los asuntos, de nada nos sirve que fiscalicemos la selección de jueces o tribunales de menor nivel. Si a ello le añadimos que hay intereses de algunos magistrados que pueden incidir en el principio de independencia judicial, la suerte está echada.
Los inversionistas sí terminan por valorar todos esos puntos. ¿Será por eso la reciente escasa oferta -3 de 16 posibles- (una es del propio Estado), en la licitación de anillos de transporte eléctrico?.

lunes, 30 de noviembre de 2009

David y Pulgarcito

El “pulgarcito centroamericano” (El Salvador), lleva años dándonos lecciones de lo que es mejorar la competitividad y la calidad de vida, a pesar de ser un país de posconflicto, escusa que otros arguyen. Sus ciudadanos, su clase política y empresarial han sido capaces de empujar en la misma dirección y situarlo como el tercer país de la región en prácticamente todos los indicadores institucionales.
El pasado domingo, el “David” de la zona (Honduras) demostró que a pesar de la oposición, incluso grosera, de la mayoría de los países, del intervencionismo descarado de los “hijos de Fidel” y de ciertas presiones mediáticas, se puede salir adelante y dar al mundo una auténtica lección de política, de ciudadana, de educación y de espíritu de superación.
Los grandes, los lideres, no son precisamente los que se pliegan a los designios de otros, mucho menos si están manifiestamente equivocados. Ahí está USA que apostó por reconocer el resultado de las elecciones hondureñas, pero también Panamá y, a última hora, lo que no desmerece, Costa Rica, entre otros. El presidente Arias supo rentabilizar la negociación amañada que impulsó la OEA pero también rendirse a las evidencias y la racionalidad del caso al cambiar sustancialmente de postura.
Guatemala, políticamente hablando, tardó oficialmente en dejar claro lo que se evidenció tras el cierre de fronteras: siempre apostó por el delincuente Zelaya. Ahora, sin liderazgo -algo nada nuevo- deberá acomodarse a la nueva posición internacional que sin duda ira progresivamente reconociendo al nuevo gobierno hondureño. En los pequeños detalles está la diferencia, aunque aquí y en otros lugares, no se supo utilizar. Era un buen momento para que la cordura hubiese imperado pero, como otros muchos, se desaprovechó, porque había que quedar bien con los que pagan y dirigen voluntades desde la más desesperada agonía ideológica. Seguimos siendo rebasados por casi todos y cuando se quiera ejercer o reclamar el liderazgo histórico, seremos los últimos de la fila y habrá que esperar el turno, aunque siempre queda la escusa de los 500 años de opresión o la del conflicto armado. ¿Dará asilo Fidel o Chávez a Zelaya?. ¿Por qué no se va a vivir el ex hondureño a esos paraísos socialistas, a ver cuánto le permiten hablar y qué calidad de vida le espera?.
Honduras ha tenido la determinación de frenar la avalancha populista que galopaba desbocada. La democracia, lejos de haber sido violada como muchos pretenden, dejo ver mecanismos de protección que parecían dormimos o eran ignorados. Un poder legislativo eficiente o un poder judicial independiente, pueden servir de contrapeso a un ejecutivo con vocación absolutista. Se acabó el presidencialismo de corte dictatorial y la historia tendrá que reconocer este punto de no retorno. Antes se luchó contra dictadores y ahora hay que enfrentar a los usurpadores y a los delincuentes políticos cuyos fines son idénticos: perpetuarse en el poder y oprimir hasta sangrar. ¡Atención a los contumaces!.
Los modernos golpes “democráticos” y el afán revanchista, tienen remedio y el ejemplo hondureño es un referente. El cambio siempre ha sido protagonizado por elites y liderado por quienes han sido capaces de arriesgar lo necesario. Los pasivos, los cobardes, los acomodados y otros conformistas, nunca han protagonizado nada, menos grandes revoluciones o cambios sustanciales, salvo empleando la fuerza, el engaño o la coacción.
La región contaba con un Pulgarcito ejemplar y ahora con un histórico David. Por aquí, lamentablemente, seguimos pensando en el grandote de Goliat o en el asistencialismo gubernamental. Esa es la diferencia con los grandes, no otras.

martes, 24 de noviembre de 2009

Reforma (?) fiscal

Continúa el cuento de la “reforma” fiscal, siempre orientada a que pague más quien ya lo hace o más tiene. Ese ha sido, por años, el discurso de quienes desean beneficiarse de los demás y distribuir la riqueza que otros generan, a su antojo por supuesto, sin trasparencia ni fiscalización.
Naciones Unidas ha tenido “la capacidad” (o la audacia) de definir quién es pobre, en función de fijar una cantidad de dólares al día. Sin embargo, no ha podido determinar “quien es rico”. Esa reflexión la ha dejado en manos de los promotores de gravar la riqueza del exitoso. Si usted triunfa porque arriesga capital, es creativo, tiene ideas que impactan o sencillamente la suerte le sonríe, esos hijos…, de lo ajeno, rápidamente le hipotecarán su esfuerzo.
Se deja a criterio del Gobierno de turno los límites y de esa forma puede ir jodiendo a diversas capas sociales, en función de la presión política que desee hacer. Pero, ¿hay otra forma de actuar?, ¡claro que sí!. Por ejemplo, que paguen las carreteras quienes las utilizan y estén exentos de esa carga quienes no. De esta forma pagaría peaje solo si usted circula por esas vías. Aplique este criterio a la mayoría de los servicios y obtendrá respuesta. Ejemplo, la escuela pública.
El Gobierno se queja de una disminución en la recaudación, pero no dice lo mal que ejecuta el presupuesto ni que menos de la mitad de los contribuyentes posibles pagan sus impuestos. Desconoce, por ejemplo, que alrededor de un 60% es economía informal. ¿Cuántas facturas le emiten en el interior del país?. ¿Cuántas facturas consigue usted en mercados de cualquier ciudad?. ¿Qué justificante de compra le expiden cuando adquiere, en los cientos de semáforos, tarjetas prepago para celulares?. ¿Por qué no se fiscalizan los millonarios negocios de la Terminal?. ¿Por qué no se suprimen los enormes gastos en propaganda del Gobierno, en viáticos al exterior y en obras a los Diputados?. ¿Cómo se gastan los miles de millones de cohesión social?.
Se podría seguir con una larga lista de interrogantes y cuantificarlos de forma que el dinero que afanosamente buscan no está, en primera instancia, en más cargas impositivas, más bien en ser eficientes con lo que tienen y, sobre todo, en aclarar los anteriores interrogantes. El programa electoral del actual Gobierno se orientaba precisamente en promover la incorporación de todos los que no pagan por múltiples razones. No obstante, ha sido preferible no enfrentar esa batalla y mucho más cómodo señalar a los empresarios, a los ricos o a los poderosos (a todos los que ONU no define), antes que incorporar responsablemente a los que están fuera del sistema y no participan del esfuerzo común que reclaman.
Mientras no se aborde el problema tal cual es y se establezcan unos lineamientos claros donde el que más consuma o más uso haga de los servicios sea el que más pague, pero también, el que menos tiene asuma su responsabilidad, no avanzaremos mucho. Me parece muy bien becar los estudios universitarios de alumnos sin recursos, pero ¿por qué cuando esos mismos alumnos son profesionales exitosos y triunfan no devuelven el dinero que otros le prestaron para así proseguir con la ayuda?. El cuento de la redistribución está monopolizado por los que no pagan o por los que siempre se benefician o viven del sistema (JA y su sindicato es un buen ejemplo). ¿Quién termina pagando la subvención al transporte urbano sino los habitantes del interior?.Es momento de buscar otras alternativas mas transparentes, eficientes y justas y dejarse de cuentos chinos que sigan manipulando la realidad.

martes, 17 de noviembre de 2009

Zorros y gallinas

América Latina sigue convulsa por la actitud de ciertos Presidentes que modifican, o lo pretenden, las respectivas constituciones con el fin último de perpetuarse en el poder. Comenzó la fiebre con el desequilibrado de Chávez y, cual castillo de fichas de dominó, siguieron otros. El intento más reciente ha sido la burda maniobra del presidente Ortega quien apoyándose en una sentencia apañada por medio de una integración particular y anómala de la Sala Constitucional, pretende cambiar la de su país con la misma vil intención y sin ninguna legalidad.
Por años, se ha luchado en todo el mundo y muy particularmente en la región, contra dictaduras militares. A la fecha, todavía hay procedimientos abiertos por delitos cometidos en aquellos momentos: torturas, desapariciones, asesinatos y otros más. Sin embargo asumimos, aceptamos y hasta votamos, cuando no condecoramos y saludamos efusivamente, a Presidentes que son o terminan siendo igual de delincuentes que aquellos otros que pretendemos juzgar.
Tuvimos a uno confeso de dos asesinatos, y lo sabíamos antes de elegirlo. En Venezuela, hay un golpista juzgado y condenado que pretendió tomar el poder por la fuerza de las armas. Ahora, anacrónicamente, está al frente del país. Nicaragua es presidida por un violador que por veinte años cometió delito contra su propia hijastra, algo que mueve la conciencia de cualquier ser humano, salvo él, su esposa y algunos enfermos más. En Honduras, al margen de situaciones posteriores, el señor Zelaya decidió ignorar varias sentencias judiciales y del tribunal electoral, poniéndose voluntariamente al margen de la ley y, finalmente, en Cuba, manda un asesino que desde hace más de 50 años mata, diariamente, poco a poco a todo un pueblo cuando no lo condena a muerte directamente o lo pone en prisión. Son criminales confesos, ni siquiera presuntos, porque todo ellos han sido juzgados y condenados o han confesado o visibilizado su crimen. ¿Para qué tanta lucha contra dictadores si ahora votamos y ponemos al frente de gobiernos a otros idénticos?, o es que hay diferencia entre una tortura militar y una violación civil. O, entre un crimen cometido por un pelotón y un disparo de pistola en una calle mexicana. ¿Acaso no nos sentimos cómplices al elegirlos o mantenerlos en el poder con nuestro voto?. ¿Qué se siente al estrecharle la mano a uno de esos individuos o entregarle un galardón?. Pareciera que se han perdido valores fundamentales y la delincuencia se ha apoderado de cierta política. ¿Qué podemos esperar de esa clase de gestores?.
Todos esos regímenes apoyan la violencia callejera (recuerden el jueves negro o los disturbios actuales en Nicaragua, Honduras y Venezuela), únicamente proveen de trabajo público a los afiliados al partido y empobrecen y envilecen la situación nacional cada minuto. Nos estamos jugando la democracia frente a algo que ni siquiera es una alternativa de vida. Cada día perdemos más libertad, se recortan más derechos y la presión política cae sobre el ciudadano honrado que, por apatía e inacción, cuando no por colaboracionismo -espero que inconsciente- termina siendo asfixiado por el poder omnímodo del gobernante. Cuanto usted aspira a no importa que trabajo, tiene que llevar decenas de certificados y contar con múltiples cualificaciones y recomendaciones. Nuestras constituciones no piden prácticamente nada a quien desea ser Presidente. Cualquier loco -o criminal- puede llegar a estar al frente de un país y no se puede echar, por muy inútil que sea, antes de que termine el periodo. Es el viejo proverbio del zorro cuidando a las gallinas. ¡Qué peligro!. ¿No es para pensárselo dos veces?.

lunes, 9 de noviembre de 2009

El informe

Casi al mismo tiempo en que el Presidente Colom declaró que le habían aconsejado que disminuyendo la brecha social se reduciría la violencia, el PNUD presentó un estudio en disconforme dirección, algo evidente y señalado en muchas ocasiones. El Organismo Internacional resalta como principal punto que “la seguridad ciudadana es esencial para el desarrollo humano”. Más claro si es posible: o se apuesta por la seguridad como primer y prioritario deber de gobierno o no hay desarrollo que valga, lo que confronta sustancial y directamente la aseveración presidencial, la política gubernamental, la pantomima de Cohesión Social y los discursos de ciertos grupos de presión que no han terminado de entenderlo todavía. ¿O será que sí?.
Pero no queda ahí, también señala que “el problema de la seguridad sí tiene soluciones conocidas”. Aquella inteligencia prometida, que nunca encontraron en esta Administración, se traduce sencillamente en la búsqueda de lo ya experimentado, conocido y evaluado. Deben tomar nota de como implementarlo y dejar de lado la manifiesta ineficiencia tras casi dos años de gestión. Si de verdad hubiera interés, solo hay que preguntar y dejarse asesorar en vez de que la soberbia o la incapacidad de ciertas autoridades terminen por enlutecer a más ciudadanos. En otro punto remarca: “las soluciones más eficaces respetan y refuerzan el Estado de Derecho”, lo que cierra el círculo que muchos han venido comentando: sin seguridad y sin Estado de Derecho, lo demás no funciona. No tendría que venir el PNUD a decir estas obviedades, pero como siempre hacemos caso a los “enviados especiales”, parece oportuno seguir la misma dinámica.
Para los que opinan que hay que incrementar los impuestos porque el dinero no llega y tenemos la más baja recaudación de América Latina, el análisis agrega: “el dinero no lo es todo”. ¿Qué decir ahora?. Resulta que hay otras formas de potenciar y promover medidas para alcanzar mayor seguridad. Por tanto, déjense de falacias y tonterías. Si la inseguridad no se arregla no hay explicación, al menos dentro de una mínima y congruente lógica que no sea política, claro.
Queda igualmente desvirtuado, tanto en el informe como en el Índice de Desarrollo Humano 2009, el argumento que suelen sustentar gobernantes, “comunidad internacional” y algún que otro columnista que no investiga, respecto a la brecha entre ricos y pobres (índice de Gini), como generador de violencia, Dicho registro en Guatemala es de 53,7, pero mayor es el de Panamá, Brasil, Colombia y cercano el de Chile (52) o Costa Rica (47,2). Es decir, países con similar desigualdad son mucho más seguros, lo que viene a demostrar que la brecha no es generadora de delincuencia. Dejen de sustentar interesadas teorías en falsedades o si lo desean, podemos acercarnos y parecernos a Niger, Sierra Leona, Etiopia o Burundi, con mucha “mayor igualdad”.
Ahora que continúa la pugna por conseguir más recursos para asignarle destino desconocido o despilfarrarlos en eso que “gestiona” doña Sandra, es hora de promover verdaderas políticas que nos lleven al desarrollo o seguir con el manoseo de la demagogia y del rentismo político. Las patrañas discusivas siguen haciendo de las suyas, no sé si intencionalmente, por pura ignorancia o porque esto de los pactos políticos cada vez resulta más caro y entre el listado de obras, el porcentaje y la intromisión de la hermana y el de algunos gobernadores, alcaldes y otros intermediarios, las comisiones subieron demasiado. ¿Sabe cuánto debe cada niño antes de nacer?. ¡Eso sí que genera pobreza y falta de desarrollo!, pero gubernamentalmente planificado.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Uno y otros

He esperado, intencionadamente, la evolución de la crisis que se desató cuando la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia de Nicaragua declaró "inaplicable" un artículo de la Constitución que prohíbe la reelección presidencial.
Sin embargo, no he visto una significativa reacción de articulistas, de analistas ni de políticos en relación con el manoseo jurídico del tema, el infantilismo de la sentencia y la obviedad en el paso por la entrepierna del marco legal nicaragüense. Muchos fueron capaces de entrarle, aún con pocos argumentos, al tema hondureño, valorando las decisiones de aquella Suprema Corte y del Congreso contra el delincuente Zelaya, pero pocos han tenido la valentía de analizar este manipuleo, al igual que tampoco lo hicieron con aquel otro que impidió al alcalde de Caracas tomar el puesto para el que fue democráticamente electo.
Se constata el doble rasero de ciertos actores del acontecer político que evidencia algo fácil de intuir: hay mucho lacayo de quienes manejan el entorno que apuesta por el golpismo, la dictadura y el toqueteo de las instituciones en tanto en cuanto respondan a los intereses de sus amigotes, venezolanos y cubanos para mas señas.
Asistimos, impertérritos y pasivos, al empoderamiento de todo un grupo de descerebrados con alma de dictador que quieren perpetuarse en el poder con el cuento chino de que el pueblo los votó, sin anotar que muchos de ellos lo fueron por escasos votos de diferencia y que, además, hay otros poderes que los balancean y les impiden hacer las mamarrachadas que pretenden en nombre del pueblo y con la anuencia de aquel. Ya demostró Cuba hace muchos años que la única razón de una revolución de ese tipo es perpetuar un linaje de criminales y abusadores para que los serviles del régimen puedan tener vida de lujo mientras el resto, ese pueblo que aclaman continuamente, no tenga libertad, padezca racionamiento o esté sometido al capricho de sus opresores, cuando no en prisión.
Venezuela comenzó la andadura por la misma senda hace más de una década. La represión, el incremento de la violencia, la devaluación de la moneda, la nacionalización de empresas, el despotismo gubernamental, el silencio forzado de medios de comunicación no afines y otra serie de atropellos, están a la orden del día y en aumento. Algunos incautos creyeron al inicio que “la cosa iba con otros”, hasta que se han visto copados por una dictadura que los oprime y amenaza continuamente. Bolivia y Ecuador, siguieron la estela. Honduras se rebeló y se echó encima la poderosa maquinaria propagandística de los comandantes y de la desprestigiada OEA, amplificada por algunos “intelectuales” que esos regímenes becan con estudios, viajes, reconocimientos o pagan en metálico. Ahora, sin solucionar nada de lo anterior, el Presidente de Nicaragua se suma al avasallamiento y a la estupidez político-jurídica y busca, como sus colegas, la perpetuación en el poder, saltándose los preceptos constitucionales y las normas vigentes, al amparo de resoluciones judiciales emanadas de órganos sumisos o amañados y con el silencio cómplice de los que gustan de esos sistemas en tanto en cuanto les otorgan donaciones para sus ONG,s, viajes para sus personas u otro tipo de prebendas. ¡Quien dijo que Roma no paga a traidores?. El tren del populismo, cargado de dictadores, se acerca a velocidad preocupante arrollando la democracia liberal y sus principios. Hay que resolver el dilema antes de que sea tarde o haga otra parada. ¿Nos pondremos en alerta o nos quejaremos cuando todo pase?. ¡Manos a la obra!. Podemos dar la talla, aunque sea por una vez.

lunes, 26 de octubre de 2009

AMOR...y...

Siglos lleva la humanidad esforzándose por comprender el amor. Unos, pretendieron asociarlo con el prójimo, con cercana visión religiosa donde el amor, a fin de cuentas, se traduce en servicio a los demás, al otro. Los más ascetas, se recrearon en la contemplación divina o, de vez en cuando, en la del ser amado. Vivieron por y para él, sin que lo vieran o lo palparan, aunque quienes entraron en trance o se acercaron al mismo, confesaron que era posible sentirlo y percibirlo. Sensación, a mi parecer, resignada y siempre reservada a un grupo reducido y selecto, pero lejos del resto de los mortales.
Otros, tratando el tema en prosa o en poesía, no fueron capaces de definirlo o lo hicieron de manera difusa y etérea, marcando una época donde la melancolía, la depresión, el drama y hasta el suicido fue la tónica dominante y supuso el fin de muchos. Todo un permanente sufrimiento por la persona amada que no siempre era visible ni real. Don Quijote puede ser el representante de toda esa época, mezclando un sin número de factores, sana locura por su amada Dulcinea, incluida.
Psicólogos, psiquiatras y otros estudiosos del comportamiento humano, llevaron a cabo un ímprobo esfuerzo por clasificar el amor, distinguiendo entre el eros, la philia y la compasión, sustentado en el rumbo de la conducta que parecía asociarse al tiempo de permanencia de la relación y a la evolución en la forma, aunque no necesariamente se producía siempre por el orden indicado ni correspondía a la edad cronológica de la pareja. Los más, se quedaron en clasificaciones sencillas: amor filial, de pareja, de amigos o las extendieron a las relaciones homosexuales o bisexuales.
Grupos más simplistas -o menos complicados- decidieron que el amor estaba asociado a la edad y catalogaron el amor juvenil, el amor maduro e incluso el amor en la vejez, relacionado con una especie de pasión irreflexiva a medida que la edad era menor o de tendencia a la ternura conforme pasaban los años; Diferenciaron amor y sexo, y forjaron una tercera opción que los unía y resultaba perfecta, naciendo aquello de “hacer el amor”; O lo tomaron como algo contrapuesto a otros terribles conceptos: “haz el amor y no la guerra”. Los mas materialista, crearon el día del amor reduciendo lo afectivo a un simplismo preocupante. Como ven todo un abanico de opciones, clasificaciones y posibilidades.
Algunos más, no nos complicamos la vida cavilando sobre todo lo anterior. Es más, ni nos importa. El amor es un sentimiento que cuando se ha querido explicar racionalmente ha terminado por desvirtuarse o por destruirse. No podemos entender ciertas cosas, pero peor es querer descifrarlas. Sencillamente se siente y toda especulación en torno al mismo pareciera inútil e innecesaria. Intentar explicar el frío o el calor, es un esfuerzo colosal, pero mucho más fácil que hacerlo con otras sensaciones donde es posible que el amor ocupe la cúspide.
Te amo, porque te amo y si se busca una razón del porqué se puede entrar en un terreno donde falten las palabras y se empleen términos imprecisos. No se ama o se deja de amar a capricho, el amor no es siempre manejable. Me apunto a la sugerencia pascaliana: “El corazón tiene razones que la razón desconoce” o a la agustina: “La medida del amor, es el amor sin medida”. Y, si así se despacharon el filosofo y el santo, ¿quiénes somos nosotros para buscar muchas más aclaraciones o poner límites?. “Sencillamente”, te amo, punto. ¿Acaso debo renunciar a ello o tengo que explicarlo más?. Mejor dejarlo ahí.

lunes, 19 de octubre de 2009

La puntita

Una vez elegidos los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y de las salas apelaciones, con una especie de sentimiento de satisfacción por parte de casi todos, aunque no total, parece que lo que queda ahora, como muchos han evidenciado, es fiscalizar la actuación de los mismos en orden a constatar que sus decisiones se ajustan a Derecho y no son “capricho del azar” o producto de la presión o del típico amañamiento. Hay una especie de “sensación de triunfo” por haber logrado sacar a corruptos y cuestionados de las listas y también de que fueran designados por el Congreso como titulares de la plaza. De alguna forma ¡todos contentos!.
Sin embargo, y lamentablemente, la última palabra en este país no la tienen ni unos ni otros de los designados. La decisión final, por interés político, la tiene la Corte de Constitucionalidad (CC), constituida en Súper Tribunal Superior de Justicia que acapara las misiones propias de cualquier CC y las de la CSJ, sin haber dejado espacio para que esta última sea realmente el eslabón final de una secuencial cadena y la única alta magistratura en decidir asuntos judiciales, salvo aquellos que realmente se refieran a interpretación de la Constitución.
Es decir, la punta del iceberg está en la CC pero, ¿quiénes designan a los magistrados de esa Corte?. Curiosamente el Congreso, el Colegio de abogados, la USAC, el Ejecutivo y el Organismo Judicial. ¡Ráscate lo que yo me sé!. Resulta que todos ellos son precisamente los que han sido señalados por actuación “ligera”, cuanto no dudosa, ahora que no encuentro palabras que no ofendan. El Congreso ya demostró que si no se le presiona hubiera nombrado a cuestionados; el Presidente declaró que la UNE (y también su cuñada, aunque eso lo dijo otro) llevaba dos años trabajando en el proceso; El Colegio de abogados está dirigido, al igual que el Tribunal de honor del mismo, por una planilla promovida por el “rey del tenis”, según él mismo declaró en TV; La USAC….., uhfff, para que seguir. Creímos haber solucionado lo oscuro y lo oculto del problema y, finalmente, todas las resoluciones que tomen los elegidos llegarán en última instancia a los decisores supremos que pueden terminar por responder a criterios políticos, porque políticamente han sido designados y no por méritos de otra clase. ¿Qué hemos arreglado pues?. Esto no ha sido mas que una cosmética, un alegrón de burro, un lifting veraniego, pero el problema sigue ahí, es más, posiblemente perdamos la visión global si seguimos enfocados en lo puntual que se ha “resuelto”.
Por ello, los interesados se han conformado y no han hecho alboroto. A fin de cuentas influyen, y seguirán haciéndolo, en el “Super Tribunal” porque ellos son quienes nombraron, y nombrarán, dentro de año y pico a los nuevos integrantes. ¿Por qué no cambiar también el procedimiento para la próxima elección?. Alguno de los actuales magistrados cuenta con impedimentos similares a los que se les señalaron a esos otros que no dejaron elegir ahora.
Hay que poner el ojo no solamente en las decisiones de los nuevos magistrados, más bien en las que emita la CC y evidenciar los malos manejos que se puedan producir. No podemos conformarnos con haber reparado las bisagras si la puerta tiene la cerradura en mal estado. Ahí, en la CC, convergen realmente los intereses políticos y parece que el teléfono suena más de lo debido o es el lugar donde alguno redacta su ponencia en función de otros intereses más allá de los puramente legales. ¡Alguien tiene un ejemplo!. ¡Yo, si!.

lunes, 12 de octubre de 2009

Justi-CICIG-a

¡Valiente embrollo en el que andamos metidos!. De la nueva normativa para seleccionar magistrados, lo más importante es que se aplicaron”criterios de representación de minorías”, lo que impidió, como antaño, las aplanadoras pactadas en planillas amañadas. Eso no evitó el calor de costumbre en el seno de la Comisión de Postulación (CP). En pleno proceso, la Decana de la Universidad Mariano Gálvez abandonó la misma alegando amenazas y nadie ocupó su puesto ni se preocuparon por sustituirla, salvo antes de la última votación, donde se quiso enviar a un representante. ¿Qué intereses hubo al final que no se reconocieron en el ínterin?; ¿Cometió delito de abandono de funciones?.
Muchos cuestionan a la CP por no haber realizado una buena selección. Sin embargo, la honorabilidad y la ética, eran puntuadas sobre la base de tres o cuatro certificados: antecedentes policiales, ausencia de denuncias, etc., es decir, algo que cualquiera puede obtener en blanco, a pesar de estar manchado de negro. ¿Era esa la forma o la fórmula?, posiblemente no, pero fue sobre la que se hizo. Presiones tampoco faltaron. El “Nadal chapín”, que sabía cómo influir y lo había perfeccionado anteriormente, parece que es el gran derrotado en este proceso al no incluir a ninguno de sus patrocinados.
Los “grupos de la sociedad civil” también hay que presentarlos de frente y con sus intereses. El 80% de las denuncias no sirvieron para nada. Eran anónimas o estaban firmadas por quienes no representaban legalmente a los movimientos que incluían sus logos, alguno de los cuales, como la Asociación de Abogados Mayas, llegó a presentarse en determinado momento a decir que el suyo había sido utilizado, en esa ocasión, sin su consentimiento. ¿Qué fundamento real tenían ciertas denuncias?, ¡hay que verlas!. Algunas consistieron en acusar a la magistrada de tener hasta cuatro amantes (tesis doctoral para psicólogos, pero no tema para la CP) o de haber cambiado de carro.
Por su parte, la CICIG nunca presentó en la CP alegato alguno ni prueba fundamental, de las que luego tuvo conocimiento el Congreso ni estuvo en las vistas públicas, algo que hubiese sido más útil y efectivo, aunque menos mediático, y decidió reservar la información “por si no lo hacía bien”. Sin memorial acusador, ahora extemporáneo, es imposible que aquellos evaluadores determinaran la idoneidad de algunos/as.
En la votación final, a última hora de la noche del domingo y en las primeras del lunes, hubo personas que con su presencia trataron de presionar a alguno de los miembros de la Comisión, concretamente de entre los Decanos. Sus demás colegas alentaban al jurista observado en sus posaderas para que no se dejara influir. Mientras, un grupito telefoneaba descaradamente a ver por quien debían votar y, finalmente, fue el que eligió a los seis señalados. El Presidente, como postre, declaró que la UNE llevaba dos años de negociaciones y trabajo para este proceso de nombramiento de jueces. ¿Lo quieren más claro?. R.I.P., para los corruptos manipuladores.
Ahora los magistrados deben comenzar a ajustar sus decisiones realmente a Derecho y no a intereses que les comprometen. Los tribunales no pueden ser mesas de negociación, sino aplicadores fieles de normas generales donde la razón está al margen de la presión o el amiguismo.
A todo esto, hay un importante porcentaje olvidado de personas de bien que han iniciado una revolución de fondo en el país. ¡Un aplauso a los que ejercieron el liderazgo esperado a pesar de las críticas!.

lunes, 5 de octubre de 2009

El cuarto poder

ESTE ARTICULO ES INEDITO. NO SE HA PUBLICADO PORQUE LA COLUMNA, ESE DIA, APARECIO EN BLANCO BAJO EL TITULO DE !INJUSTICIA!, COMO CONDENA SOLIDARIA A QUIENES HAN MANIPULADO EL PROCESO DE SELECCIÓN DE MAGISTRADOS.
!!!MI DESPRECIO A TODOS ELLOS!!!


Montañas de comentarios ha traído la selección de los magistrados a la Corte Suprema de Justicia. Inicialmente se comenzó por criticar, fiscalizar y hasta presionar a la Comisión de Postulación. Muchos de los integrantes, lejos de hacer su trabajo, se dedicaron a hablar continuamente por teléfono para solicitar instrucciones a quienes, desde afuera, realmente dirigían y opinaban en aquellas discusiones por boca de algunos de los representantes pagados o manejados por intereses difusos. Al final, lograron conformar una lista de 26, muchos de los cuales no llegaron ni a 60 puntos, lo que evidencia el corto CV y la escasa calidad de los candidatos. ¡Habría que meditar sobre ello!.
También hay que criticar el desmedido protagonismo de los denominados “grupos de la sociedad civil”. Sin representar a nadie, más que a ellos mismos, y con un manejo mediático sin precedentes, apretaron hasta la saciedad. Enviaron propuestas, fotocopias de prensa como denuncias y sugerencias avaladas por firmar ilegibles, cuando no anónimos. A ellos no había quien los cuestionara ni fiscalizara. Querían quitar a los “malos”, pero no dejaban de imponer a los suyos, a los “buenos y honestos”. ¡Quién sabe dónde pusieron el rasero de medir!. A fin de cuentas, tenían que justificar millones de donaciones internacionales que los sustentan y les dicen en qué dirección actuar. Con todo ese alboroto, ¿qué abogado defenderá ahora a algún sospechoso de narco o qué juez dictara una sentencia que, dentro de unos años, digan que es “incorrecta” o amañada?. Hemos pasado de la presión de los grupos ocultos a la de los “juzgadores sociales”. ¿En qué mejoramos, pues?.
A esos de “la buena voluntad”, hay que sumarle la CICIG que también incidió lo suyo. Sin embargo, no puede ser admisible, que un juez de la categoría de Castresana, haga una denuncia pública ex temporánea y sin aportar pruebas. ¿Por qué no presentó los alegatos documentados en la Comisión?. Creo que se precipitó, y pudo ser por la presión de los mismos grupillos que compadrean en el ámbito internacional, y ya sabe que quienes pagan, exigen.
Finalmente, el triangulo se completa con el Congreso. Haciendo caso omiso de cualquier sugerencia, ya tenían pactado quienes serían los magistrados. ¡Acaso no son ellos los que mandan!. ¿Quién se cree todavía eso de que son “los representantes del pueblo”?. Los diputados solo se representan a ellos mismos y a quienes les pusieron ahí, los demás, les importamos un carajo. No es criticable el pacto, sino más bien como lo hicieron y con la elegancia que se pasaron cualquier consideración por la entrepierna.
En todo esto, nadie reparó, y por eso todo ha quedado igual que estaba, en quien manda en este país. Algunos ingenuos periodistas todavía fueron a pedir la opinión del Presidente en relación con la elección. ¿Creen, mis estimados, que es el Presidente quien decide?. Deben buscar a la sombra y con faldas quien, discretamente, mueve los hilos de este país y los convierte en sólidos amarres. El “grupito justiciero” ya había decidido quienes serían nombrados, que deberán hacer y, por supuesto, a quien deben obedecer en el futuro.
Seguimos mirando de reojo en lugar de enfocarnos en cómo están realmente las cosas. ¿A quién le interesar una justicia ad hoc?, pues a quien la tenga que maneja interesadamente. Está pendiente la elección presidencial, el caso Rosemberg y muchas otras cosas propias y de amigos que hay que resolver. Dejen de mirar la decoración y presten atención al poder en la sombra, de lo contrario, seguiremos sorprendiéndonos cada vez que ocurran cosas como estas.